Archive for marzo 2007

Al hilo de las especies agresivas foráneas.

11/03/2007

En la página 52 de «El País» de hoy , 11 de marzo de 2007, puede leerse en tipo medio «Una veintena de agresivas especies foráneas amenazan el frágil equilibrio ecológico en España y causan daños millonarios».

Hay que pertenecer a una especie carente de sentido autocrítico y territorialmente soberbia hasta la locura para escribir algo así. Entre estas especies «agresivas» se mencionan el alga Caulerpa Taxifolia traída al Mediterráneo por errores flagrantes de los Zoos de Sttutgart y Mónaco y el pato malvasía canela, que está poniendo en peligro «nuestra» población de malvasía cabeciblanca por la sencilla razón de que se está cruzando (parece ser que de forma voluntaria) con ella, aunque la razón primordial es el estrechamiento de su hábitat. El malvasía canela se introdujo en Europa para disfrutar con su caza y ahora nos quejamos. (more…)

Con los tiempos que corren…

10/03/2007

Porque eres tibio..te vomitaré de mi boca.(1)
Y añado, ardiente ni probarlo, helado, sólo helado.

(1) Apocalipsis 3,16.

Dos palabras y su duración.

08/03/2007

Democracia es una palabra que dura mucho en boca, de sabor y cuerpo permanentes, como esas carnes correosas que masticamos y masticamos hasta que el bolo alimenticio se nos agranda y tenemos que descansar de la mordedura; sin embargo, autoritarismo se traga perfectamente, sin gusto ni retrogusto, como líquido para acatarrados.

Influencia del cine (norte)americano.

06/03/2007

La próxima vez que un asesino sea condenado a más de mil años de prisión tengo que escribir a mi congresista (o diputado) una carta amable en la que le recuerde que, dada la actual esperanza de vida en España, es improbable que la pena se cumpla en su totalidad.

Para recordar: Tengo que preguntar a Fer Honte (el autor del sistema d’Honte) el nombre y la dirección de mi congresista (o diputado)

Buen viaje.

04/03/2007

El horizonte es una lámina de plástico, que la atención convierte en la naturaleza; da igual que los castillos calatravos den de comer espumas oceánicas; reconforta saber que, sin sorpresas, el horizonte es una lámina de plástico.