Resulta que vas a la que se llamó Adrianópolis, refundada por el hispano Adriano, donde el lisboeta San Antonio de Padua tuvo dedicada una parroquia, ciudad llamada ahora Edirne en la Turquía «griega», vas a visitar una de las mezquitas más importantes del mundo, la de Selim y tú, Paul Wolfowitz, ex-halcón, te quitas los zapatos al entrar y muestras que con las garras has roto los calcetines y que no te importa enseñar los agujeros. Lo que en cualquier otra persona sería un descuido tonto, en tí, presidente del Banco Mundial, representante de 185 países miembros, es un insulto propio de un déspota. (more…)