Lo cóncavo y lo convexo armonizan bien en habitaciones espaciosas y de tonos cálidos, excepto cuando a lo cóncavo le duele la cabeza. Sí, a lo convexo también le duele la cabeza, pero es fama que intenta esperar a armonizar.
En disculpa de lo cóncavo e incluso de lo convexo, los temas espaciales son, a menudo, complejos como muy bien mostró M.C. Escher en su litografía de 1955. En su museo se pueden descargar unos hermosos puzzles.