En la calle no paran de tirar petardos. Estaba en Porbandar cuando recibí notas de amigos preocupados por los atentados de Delhi de los que no me habia enterado. Una pareja, que estuvo conmigo en Delhi hace un año, estaba incluso mas preocupada porque saben que Pahar Ganj, uno de los sitios de las explosiones, es uno de los lugares donde suelo ir con frecuencia y en esta ocasión me he alojado a unos cinco minutos de allí. Pahar Ganj es un sitio muy popular con muchísima gente por la calle siempre, pero estos dias previos al Diwalli mucho más todavía. Es como la semana anterior a Reyes en España.
Precisamente el año pasado estuve en Delhi en Diwalli y pensaba que ocurriría alguna desgracia pues hay muchos puestos de cohetes y pequeños fuegos artificiales para los niños por todas partes.
Pero la explosión ha sido de verdad. No sé si algún grupo se ha declarado autor de los atentados ni sé que dicen los analistas políticos o la policía india, pero me sentí fatal al enterarme por la proximidad y porque ahora hay un partido en el gobierno que quiere empezar conversaciones con Pakistán para resolver los problemas comunes.
Si el terrorismo es ciego, en esta ocasión se parece mucho en la elección de los objetivos a lo de Madrid.