68. India 2019. 25 de octubre, viernes. Vigésimo octavo día de viaje. Sundarbans día 2. Primera parte.

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Hoy es el día principal del programa “2 nights, 3 days”, pero ha amanecido lloviendo. Vaya, no es que se haya puesto a llover entonces, es que ha llovido durante toda la noche y ha seguido lloviendo todo el día, todo el día. O sea, gran putada.

Verdaderamente solo ha dejado de llover durante unos 30 minutos, el tiempo de la comida.

El programa no podía ser más sugerente: reunión a las 6 de la mañana para tomar un té e inmediatamente coger un barco con el que pasearíamos por los manglares y regreso a las 5 de la tarde. El desayuno,  comida y tés diurnos los realizaríamos en el barco. Solo se bajaría para ir a dos torres de observación.

Así que en el barquito y lluvia continua. Porque podría haber llovido un rato y parar otro, pero no: lluvia y más lluvia.

Y antes de seguir tengo que hablar del grupo que formamos esta excursión.

Los aborígenes: una pareja de unos 50 con una niña de 16 a 18 años. No se mezclan con el resto, hacen vida aparte y como buenos nacionales suelen llegar tarde. (Escrito “a posteriori” modifico lo anterior: no “suelen”, que llegan siempre tarde).

El alemán. Parece un muñeco de plástico de buena calidad. Es alto, joven, guapo, pero es el tío más inexpresivo que te puedas imaginar. Va con pantalones cortos y sandalias de goma con calcetines. Y variados tatuajes en las piernas.

Esta mañana los mosquitos le estaban acribillando las piernas.  Si te pican los bichos ¿Por qué llevas pantalones cortos?

La pareja china. Son realmente simpáticos y muy graciosos. No sé si cuando escriban su diario dirán lo mismo de mí, pero se ríen conmigo muy a gusto.

Una de las veces que hemos bajado a tierra él se ha colocado una bolsa de plástico como las grandes de la basura a la que ha hecho un agujero para meter la cabeza  y se ha quedado como una momia. Si se hubiera resbalado se habría chafado las gafas y los morros. Le he dicho a su mujer que podía aprovechar para pegarle, pues tenía los brazos dentro de la bolsa pegados al cuerpo. Se ha reído, pero no le ha pegado.

Los polacos. Uno de ellos es el guía de ese grupo y es una persona excepcional. Simpático, amable, yo diría que guapo y además habla español. Pedro.

Otro es un hombre que va solo y es un gigantón bastante mayor. No sé cómo se puede mover por la India con ese tamaño.

La pareja de polacos es bastante disímil. Él es un hombre mayor, con un inglés que me encanta porque le entiendo todo y que ha sido profesor de la universidad como su mujer. ¿Cómo una pareja de jubilados polacos puede hacer 12 viajes de este tipo en 7 años? Pues porque él además desarrolló una aplicación de software para… (y esto no lo he entendido), que se ha vendido muy bien. Así que dedican la pensión de jubilación para vivir y lo de la empresa para viajar. O sea como nosotros, pero sin empresa. Claro que ellos van siempre con agencia en este tipo de viajes  y nosotros somos nuestra propia agencia de viajes.

Y su mujer es un misterio pues no habla más que con los polacos y hace fotografías como una posesa. Quizás digan lo mismo de Marisa.

El guía. Manjit. Un personaje encantador y que yo recomendaría en cualquier viaje por estos lugares. Siempre sonriente, amable y dispuesto a ayudarte. Vaya, servicial sin ser obsequioso, ni pegajoso.

Nosotros. ¿Qué puedo decir de nosotros?

Como dijo (en traducción libre) el famoso, o mejor ex-famoso “Mayor Trapero”:  “Pues eso”.

NB

Escrito en la distancia me percato de que te coloquen como título lo de “mayor” puede ser una putada según el apellido que lleves detrás.  Incluso lo de “trapero”. Pero piensa  en “Falo”, por ejemplo, que había una familia en mi pueblo.

Nos tomamos el té con una galleta y nos vamos al barco. Como está lloviendo y hay barro por todos los sitios el camino está peligrosamente “resbaloso”  como me dice Pedro, que ha vivido dos años en Méjico.

NB

Sobre Méjico.

Le digo a Pedro que el día está siendo una putada y le pregunto si en Polonia se emplean también tantas palabrotas en el habla como en España. Pues parece que allí, como aquí, hay algunos que no pueden hablar sin ellas y como ejemplo me traduce una especie de decálogo donde en cada frase aparece la palabra puta.

¿Cómo se dice puta en polaco? “Curva”. Y me cuenta que una vez acompañó a un grupo de polacos a Méjico y que se morían de risa cada vez que en la carretera aparecía la advertencia de  “Curva peligrosa”.

NB

¿Sabes cómo se llama a la forma de hablar con muchas palabrotas? Coprolalia.

PS

Las fotos del grupo son del día siguiente, que hoy no hubo apenas momentos sin lluvia.

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Una respuesta to “68. India 2019. 25 de octubre, viernes. Vigésimo octavo día de viaje. Sundarbans día 2. Primera parte.”

  1. Luigi Says:

    Muy divertida la crónica

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