7. La India 2013. 3 de octubre. De Delhi a Guwahati. Segunda parte.

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Como no podía ser menos y con el amanecer empieza el servicio de comidas. Primero el “morning tea”  a las 6 y media junto con el periódico, en este caso ”The Telegraph”, editado en Patna,  en inglés, y otro periódico en hindi.

Así te vas despertando.  Y los lavabos aunque son ahora de acero inoxidable del techo al suelo están todos mojados. Por eso siempre aconsejo que las chanclas son casi tan imprescindibles en estos viajes como el billete.

Y tras la lectura del periódico y otros ejercicios matinales llega el desayuno a las 8 y media. Y nada más  acabarlo aparece el mozo-camarero:  “¿qué desean comer los señores?”. “Veg, non veg or continental”.  Nuestro amable Kanta nos ayuda  en la elección; nos ha explicado que en unos pocos Radjhani  además  hay también “continental”. Nos dice que el “non veg” es pollo en salsa y nos sugiere que cojamos un “non veg” y un “continental” para así poder compararlos.

Cuando compras el billete en un tren de esta clase ya pones en el formulario de compra el tipo de comida que quieres pero imagino que lo hacen para calcular más o menos las provisiones pero luego te lo preguntan cada vez. Nosotros siempre pedimos “non veg”  porque el “veg” implica que es muy picante.

Y escribiendo aquí tranquilamente en el tren acabo de descubrir donde hace sus caquitas la ratita (quizás toda su familia): justo en un pliegue que forma nuestro asiento con el respaldo. O realmente es una “public toilette” que utilizan todos los ratoncitos del tren o es que nuestra ratita anda muy suelta.  O que hace mucho que no lo limpian a fondo.

Por supuesto no le digo nada a  Marisa de mi descubrimiento.  ¿Para qué preocuparla si no podemos hacer nada?  Así ella anda leyendo plácidamente en su Kindle.

Curiosidades de  “The Telegraph”

La primera página es un anuncio que la ocupa entero y sin ninguna noticia. Ayer me sorprendió la misma distribución con “The Times of India”. Allí fue  un anuncio de camisas y hoy el de Samsung Galaxy.

Compruebo la  previsión del tiempo: hoy y mañana lluvia en Guwahati.  Todo  el recorrido ha  estado sin lluvia pero nublado. La temperatura irá de 33 a 24ºC pero la humedad relativa será del 93% lo que hará que la sensación térmica se acerque a los 40ºC.

En una noticia política leo el nombre del presidente de la India. Es curioso porque todos sabemos el nombre del presidente de EE. UU., incluso el del vicepresidente, pero ¿el de la India? Pues se llama Pranab Mukherjee. Y la verdad es que con ese nombre no sé si será hombre o mujer.  Claro que sí es conocido  el nombre del primer ministro, Manmohan Sing, ese abuelito sij que aparece siempre con un turbante y su barbita blanca. A mí me recuerda a Tierno Galván.

Y una noticia académica: algunos institutos tecnológicos  admitirán estudiantes extranjeros sin necesidad de pasar un test que debe ser difícil, el Joint Entrance Examination, JEE (Main), siempre que paguen el importe del curso en dólares  y de esta manera los centros educativos tendrán una fuente adicional de ingresos. La diferencia es que un curso en el NIT  (National Institute of Technology) de Patna cuesta 65 mil rupias al año para un estudiante normal, unos 760€ y para esos extranjeros 7 mil dólares, 5200€, unas 7 veces más.   O sea, que si eres el papá de   un joven con problemas académicos tienes una opción adicional a las habituales.

Pasamos por NJP, nudo ferroviario donde hemos pasado otras veces camino hacia Sikkim. Nuestro vecino baja al andén y sube con una calculadora. Me explica que le ha costado 100 rupias, (1€ 84 rupias), siendo una máquina de sobremesa, y es porque aquí hay mucho contrabando que viene de China a través de Nepal. Les comento las extrañas y abundantes cosas que venden en otros trenes pero no en este.  Es que como para en tan pocos sitios los vendedores ambulantes deberían hacer una distancia muy grande para regresar a sus casas. Y mientras tanto sin rastro de la ratita; quizás esté durmiendo en su casita o en mi mochila.

En otra estación con parada vuelve a bajar y nos obsequia con una bandejita con trozos de piña. Y como estamos en la India, bien rociada de picante.

Los laboriosos mozos-camareros nos sirven al mediodía una sopita muy buena.

Nuestros compañeros de viaje nos explican sus orígenes que ayer confundí.  Ambos proceden  de la actual Bangladesh (antes Paquistán Oriental) y sus familias emigraron o mejor huyeron a Bengala Occidental cuando la  partición. ¡Qué cagada y qué gran tragedia para mucha gente, Imperio Británico!

La familia de ella fue a parar a Silchar en Asam y la de él a Shillong en Meghalaya pero ahora viven en Delhi donde se casaron y lo hicieron por arreglo familiar.  Ella es pediatra y él ingeniero y tiene una empresa de diseño de  máquinas que fabrican tubo de acero inoxidable.  Van a una boda en Shillong porque el día 8 es un día auspicioso para esas ceremonias. ¿Cómo lo saben? Porque hay  unos libros que lo publican. Deben ser como el calendario zaragozano de mi infancia.    Además acuden a hombres sabios y expertos (pandit) para que lo ratifiquen.  Creo que en este caso lo han acertado pues hay anunciados días de lluvias en toda el área y el día 8 con sol.

Así seguimos charlando sobre las costumbres de su país y el nuestro hasta que a la una y media  llega la comida: un menú “continental” para Marisa y un “non veg” para mí. Muy buenos.  E inmediatamente siesta para los compañeros indios y lectura para nosotros.

Al final volvió a salir la ratita de la parte del equipaje de los indios. Me mira, la miro y se retira por donde ha venido. No sé porqué ha visto peligro porque no iba a pegarle un zapatazo y espachurrarla por el suelo. Ahora pienso que cuando correteaba por debajo de nuestros asientos y entre nuestros pies no la veía.

A las 16:15 llega la merienda. Y nosotros deberíamos llegar al destino a las 17:20 pero a pesar de que en este recorrido  es el mejor tren posible llegamos a las 18:30, algo más de una hora de retraso. Salimos a las 14:00 de ayer o sea que han sido 28 horas y media. Pero no se me ha hecho pesado.

Nos despedimos de nuestros compañeros de viaje y nos dicen que cuando lleguemos a Shillong los llamemos y que vayamos a la boda y que luego cuando regresemos a Delhi que vayamos a su casa. Lo de la boda es una locura pero me encantaría verla.  Claro que los indios van arreglados para  estos eventos como de película y nosotros aún con nuestras mejores galas pareceríamos unos indigentes. Pero sería muy interesante.

En Guwahati vamos al hotel previsto, uno del turismo de Asam y afortunadamente hay habitaciones pues acaba de llover y está todo encharcado y encima es noche cerrada. La zona de los hoteles cercana a la estación de autobuses y de tren es uno de los lugares más caóticos y feos que recuerdo.  Pero ha habido suerte.

El recepcionista que hace también de informador de turismo me dice que sí es posible obtener el permiso para ir a Arunachal Pradesh en la “Arunachal Home”. No me lo acabo de creer. El hotel está a unos 100 metros al norte de la estación de ferrocarril y la zona de hoteles, restaurantes y transportes a unos 100 metros al sur. Nos damos una vuelta por allí pero entre los grandes charcos, el tráfico increíble y el follón humano decidimos regresar al hotel y ya veremos mañana como se presenta el día.

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3 comentarios to “7. La India 2013. 3 de octubre. De Delhi a Guwahati. Segunda parte.”

  1. Luigi Says:

    Ay Angelito, si después de 28 horas de viaje en tren no “se te hace pesado”, tendrás que recomendarnos la vacuna que te pusieron porque…madrecita mía..bss

  2. Carmen Says:

    ¡Qué curiosos somos los seres humanos! Estoy segura de que en España no vas a bodas, y si vas piensas que son un coñazo, que lo son, y te trasladas a miles de kilómetros y sufres una transformación que hace que que las bodas te parezcan hermosas, los viajes de 28 horas en tren pintorescos y los ritos religiosos … no sé qué palabra poner.

  3. AL de la India Says:

    Querida Carmen: pues sí, somos muy curiosos los humanos y efectivamente no voy a bodas, bautizos ni comuniones en España, pero una boda india…Solo las he visto en películas, ¿recuerdas “La boda del monzón”? Tampoco voy a ver la catedral de la Almudena y visito un montón de templos de todos tipos, incluso católicos.
    Qué palabra poner: inquieto, inconsistente, inadecauado, irresoluto, inconsciente, inasequible (al desaliento, por lo de las 28 horas)…pero quizás la más clara sea incoherente.
    Un beso

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