
“O tempora, o mores”. I.
Aquí el pasado y el presente de un noray que una vez fue un orgulloso soporte de los barcos que quedaban así fuertemente amarrados al muelle y que ahora se ha convertido en un humilde cenicero.
Los navegantes solitarios como Miquel se sentirían seguros con un noray como este al amarrar su velero, pero ahora, ya ves, no sirve para nada, solo para llenarlo de colillas y en lugar de dedicarle un poema épico le dedicarán una elegía.
Compáralo con este de Birgu, que, aunque de extraña forma, sujeta con firmeza dos amarres.
O con este primorosamente pintado de rosa en Wellington.
“O tempora, o mores”. II.
Joan Baez, nuestra musa en la juventud y ahora…
“O tempora, o mores”.
Resulta que me aparece en Spotify una preciosa canción “No kings” que la cantan Jesse Welles, para mí desconocido, y Joan Báez.
La canción tiene una letra impresionante de la que te dejo el enlace, pero se me ocurre ver un video donde la cantan ambos y se me caen… pues eso. La Báez se limita solamente a decir “No kings”.
Una pena
En su descargo diré que a la abuelita ahora con 85 años debieron pedirle su apoyo, pues es una canción anti-Trump, que quiere ser un nuevo rey. Vaya, que si me pidiesen acompañar en una canción republicana también diría que sí.
“O tempora, o mores”. III.
“Cada año, más de 700 000 personas mueren por suicidio en todo el mundo y el suicidio se reconoce como un importante problema de salud pública”.
Siempre leo que los jóvenes se suicidan, pero nunca dice nada de los abuelos, debe ser porque nos prestan menos atención, pero los científicos sí lo hacen y así un estudio publicado en Lancet decía que “Las tasas de suicidio son más altas entre los adultos mayores”.
Se estudiaron “687443 adultos mayores que se suicidaron (75,2 % hombres, 24,8 % mujeres). La tasa de mortalidad por suicidio entre los adultos de 65 años o más fue de 15,99 muertes por 100000 en 2021, significativamente superior a la tasa de mortalidad por suicidio para todas las edades, de 10,87 muertes por 100000”.
O sea que sí, que nos suicidamos más.
Un resumen (con recortes) para que andes prevenido:
“Los adultos mayores que se suicidaron usaron armas de fuego con mayor frecuencia que la población total (14,91 % frente a 9,88 %, respectivamente). La tasa de mortalidad por suicidio relacionado con armas de fuego entre los adultos mayores fue de 2,44 por 100 000 en 2021, aproximadamente el doble que en las personas de todas las edades. Se observó una disminución general de las tasas de mortalidad por suicidio entre los adultos mayores entre 1996 y 2021 que fue más pronunciada entre las mujeres que entre los hombres”.
Por tanto, mejor que no tengas armas de fuego, lo que en España, excepto en la rural con familiares cazadores, no es un problema.
“Cabe destacar que, entre los adultos de 80 años o más, la tasa de mortalidad por suicidio por arma de fuego no mostró cambios estadísticamente significativos entre 1996 y 2021. Las proyecciones del modelo BAPC sugieren una desaceleración en la disminución de las tasas de mortalidad por suicidio entre los adultos mayores hasta 2050”.
O sea que de cara al futuro vamos bien, pero cuidado con los mayores de 80 años, que parece que no cejamos en esa idea.
Y aunque los suicidios aumentaron eso fue debido al crecimiento de la población.
Y acaba con esta conclusión:
“La asociación entre la disponibilidad de medios como armas de fuego y pesticidas y las tasas de suicidio específicas de cada método respalda la evidencia existente de que restringir el acceso a métodos altamente letales puede reducir la mortalidad por suicidio”.
¡Abuelos tened cuidado! ¡Tengamos cuidado!
Y dado que la falta de relación podría ser un factor coadyuvante “Dado que los hombres mayores suelen tener conexiones sociales relativamente limitadas, aprovechar las organizaciones que reúnen a hombres con un propósito podría ser particularmente beneficioso”.
La horizontalidad.
(Después del latín, el francés, que, como decía alguien del griego, “también es un idioma”).
Viendo una exposición sobre Raimundo Madrazo leo que una modelo había sido una “cocotte” y que había servido de modelo literario a Proust.
Estoy casi seguro de su significado, pero ante la duda busco y encuentro algo sorprendente.
En su versión española de Wikipedia dice que “Cocottes era una denominación para prostitutas de lujo o cortesanas en Francia durante el Segundo Imperio y la Belle Époque, también conocidas como demi-mondes y grandes horizontales” y ese “grandes horizontales” es algo muy curioso. Así que busco la versión francesa, que imagino será la original, o por lo menos la más fiable y dice que “On l’appelait aussi demi-mondaine, car reçue dans une partie de la société mondaine, courtisane, terme en usage depuis longtemps, belle-petite, hétaïre, affirmant du même coup une culture classique, horizontale, reprenant une expression argotique. Les « grandes horizontales » sont la couche la plus riche des cocottes”.
Por un lado los franceses siempre un paso por delante nuestro llamándolas “hetairas”, que también está en nuestro diccionario como sinónimo de “prostituta” y por otro me quedo igual que como estaba: “grandes horizontales”.
Obviamente no tenemos fotos de “cocottes” y solo he encontrado “horizontales”, pero ni siquiera eran “grandes”.








Deja un comentario