38. Grecia 2025. 26 de octubre de 2025, domingo. Vigésimo día de viaje. Kos. Día 3.

by

La noche pasada ha habido cambio de hora y a eso añádele el sueño que producen las pastillas para el resfriado: hemos dormido más que ningún día.

De mi guía.

Museo Arqueológico.

“Construido en la época italiana, tiene una previsible influencia latina. Ubicado en un atrio que alberga un mosaico de Hipócrates dando la bienvenida a Asclepio a Cos, está dedicado casi por completo a la estatuaria, de la cual la mejor conservada y la más destacada es romana, no griega.

Sin leyendas que contextualicen las exposiciones históricas, explorarlo en su totalidad solo toma unos quince minutos”.

La web del museo unicamente dice que es Un edificio construido durante la ocupación italiana y posteriormente declarado monumento protegido alberga el Museo Arqueológico de Cos. El impresionante atrio alberga la decoración escultórica de la villa romana conocida como «La Casa del Rapto de Europa».

Ya ves, que la información del propio museo es más bien escasa.

Hoy vamos a visitar este mueso, un centro de este tipo como deberían ser todos: pequeño, bien organizado, con pocas piezas, pero muy interesantes y con casi ningún visitante, vaya, que cuando hemos llegado estábamos solos y al final no había más de 6 u 8 visitantes y eso que es domingo y que en Kos sigue habiendo muchos turistas.

2025. Grecia. Cos.

Nada más entrar una magnífica sala con el mosaico que describe la guía: “Hipócrates dando la bienvenida a Asclepio a Cos”, y es que, como sabéis, Asclepio es el dios de la medicina. Una pregunta: ¿para qué querrían los dioses del Olimpo tener un médico si eran dioses? De todas maneras, piensa que la palabra “hipocondría” es de origen griego.

2025. Grecia. Cos.

Una figura excepcional es un Hermes del que de dejo unas cuantas fotografías para que veas la maestría de aquellos escultores.

2025. Grecia. Cos.

Su mano sobre su animal de compañía, un carnero.

2025. Grecia. Cos.

Su cabeza con ese gorrito tan gracioso con el que siempre lo representaban, el pétaso alado. Verás que le falta un trozo de nariz. ¿Por qué los barbaros siempre mutilan narices y penes?

2025. Grecia. Cos.

Y finalmente un pie con su sandalia alada. Ya sabes que el dios Hermes fue luego el Mercurio romano y seguramente habrás visto muchas veces esas alitas en los pies de este último.

2025. Grecia. Cos.

El caduceo que es un símbolo muy importante de Hermes aquí está roto.

Pregunta.

Si en siglo II que es la época de esta estatua se hacían obras tan maravillosas, ¿qué pasó para que luego se hiciesen las esculturas románicas?

Y como muestra esta maravilla de Perséfone del siglo IV AEC.

2025. Grecia. Cos.

Te pongo al día: “Perséfone, hija de Zeus y Deméter, es la reina del inframundo en la mitología griega, esposa de Hades y diosa de la primavera, la vegetación y la fertilidad. Conocida como Core («la doncella»), su rapto por Hades y posterior retorno cíclico explican el cambio de estaciones, simbolizando el ciclo de la vida, muerte y resurrección”.

Ya ves lo prácticos que eran los griegos con sus dioses: con una sola chica consiguen solucionar un montón de situaciones y problemas, aunque los cristianos han hecho lo mismo con las diversas advocaciones de la Virgen María. Según la IA “se estima que existen miles de advocaciones en todo el mundo”.

2025. Grecia. Cos.

Lo dicho, una maravilla, pequeña, pero maravilla de museo.

Seguimos con el problema de la falta de ferris o de información sobre ellos para ir de Patmos a Samos o a Icaria.

Después del museo vamos a tomar café a un sitio recomendado por la guía, “Special”, pero además del nombre tiene de “especial” que la única empleada tiene que atender la panadería, la pastelería y la cafetería, y es domingo, así que tras una larga espera nos vamos y por casualidad entramos en la terraza de un restaurante, “H2O”, que pertenece a un hotel de lujo: está al lado del mar, vaya, del agua a nuestros pies menos de un metro.

Resulta que este restaurante tiene la terraza llena de griegos (que a mí me parecen turcos) muy arreglados, como si fuesen buenos burgueses que salen de la misa de las 12 de los domingos, pues muchos van con traje. Y ni un turista occidental o que vaya disfrazado de tal, ya sabes, chanclas, pantalones cortos y camisas de colores.

Ni uno. Excepto nosotros, que seguramente debemos parecer más griegos que muchos de ellos, aunque nos delata la condición de turistas la cámara que lleva Marisa colgando.

Íbamos a tomar un café, pero la camarera también nos deja una carta con la sorpresa de un “brunch”.

2025. Grecia. Cos.

No es lo que se entiende por tal, sino platos únicos que imagino que solo preparan con este fin y que se sirve únicamente de 11 a 13. Lo elegimos y ha sido un acierto.

Camino del hotel pasamos por los restos del ágora.

Y efectivamente son restos, muchos restos diseminados en una especie de parque.

2025. Grecia. Cos.

Y de nuevo la sensación de que esta gente, este país, tiene demasiados restos arqueológicos para cuidarlos a todos. Estos sirvieron de cantera, como ocurrió en otros lugares, para la construcción del fuerte de los Caballeros, como vimos ayer en la muralla.

Descanso en el hotel y seguimos con las dudas de nuestras próximas etapas de si ir o no a Leros y desde allí a Patmos o ir directamente a Patmos. Nos decidimos por la primera opción, pero los ferris van a dos puertos distintos de Leros, Lakki y Agia Marina y nos decidimos por este último por los horarios. El problema es que según en la web que buscas el resultado es diferente por lo que hasta que no saquemos el billete no sabremos el destino y por lo tanto no podemos buscar el alojamiento.

Por cierto, Marisa se ha hecho una experta en la navegación entre hoteles y apartamentos, lo que pasa es que después de este donde estamos ahora cualquier otro nos parecerá una birria pues este de aquí es algo excepcional.

Volvemos a pasear por el puerto y regresamos al apartamento, pues da pena tener un alojamiento así y no aprovecharlo.

Ha sido una estancia muy agradable con el único “pinchazo” de mi pérdida cuando llegamos aquí y que los 12 minutos que hay desde el muelle se convirtiesen en más de 30, y con el equipaje. Ahora podríamos ir con los ojos cerrados.

Y un punto débil ha sido que seguimos con fuertes resfriados, aunque creo que van mejorando.

En la plaza que hay delante del apartamento se oyen unos golpes continuos y Marisa se percata de que es una atracción de feria donde un grupo de jovencitos pegan un puñetazo a una pelota que cuelga de una cuerda y que muestra la fuerza con la que se golpea. Lo recuerdo en España de hace bastantes años y que creía que había desparecido, pero es que Luis, el español de Panormitis, o Miquel, el navegante solitario, no sé, decían que “Grecia es como España hace 40 años”.

Etiquetas: , , , ,

Deja un comentario