
16.200 pasos.
Hoy ha amanecido nublado con pronóstico de lluvia por la mañana que afortunadamente ha sido corta.
Con esta meteorología teníamos la opción de Topkapi o de Dolmabahçe y ha prevalecido la primera.
Camino del palacio pasamos por las colas para entrar en Santa Sofía y al verlas mi familia ha desistido de visitarla otro día: eran algo increíble.
La entrada en Topkapi cuesta 2.400 liras, unos 48 €, un atraco, aunque si lo calculas en función de las horas de visita ha sido barato: hemos entrado a las 10 y pico y salido casi a las 5 de la tarde.
Leo de uno que lo visitó hace un año: “El Palacio de Topkapi ya es oficialmente el palacio más caro de visitar en el mundo. Más caro que Buckingham y el doble que el palacio de Versalles. 50 euros hay que desembolsar. El palacio es espectacular y la colección de arte excepcional. Pero tal parece que Turquía les está diciendo a los viajeros no vengan”.
¿Y los ciudadanos turcos? Pues ellos pagan 400 liras, seis veces menos, por lo que sugiero que en Europa se les debían cobrar lo mismo: 6 veces más.
El Prado, 15 €. Ah, ¿qué eres turco? Pues 90 €.
El Louvre, 22 €. Ah, ¿qué eres turco? Pues 132 €.
Y así todo.
El palacio es algo impresionante, pero creo que no volveré nunca más, aunque regrese a Estambul muchas veces, que espero poder hacerlo.
Había mucha gente y aunque hemos tenido que hacer un par de colas ha sido rápido el acceso.
Visitamos Topkapi en nuestra primera visita a Estambul, pero como era en la “época analógica”, no tengo fotografías de entonces, ni entradas en el blog, pues las primeras de Turquía son del 2006, así que hago una breve descripción.
Topkapi, “Topkapı Sarayı” en turco (ya ves que se escribe con las íes sin punto, y donde “Sarayı” significa “palacio”, nombre que verás en muchos establecimientos de comida turca o similar en España), construido a mitad del siglo XV fue el centro administrativo del imperio otomano hasta 1853 cuando el sultán Abdulmecid trasladó su residencia al palacio de Dolmabahçe. En 1924, ya sin imperio otomano, fue transformado en un museo.
El complejo es enorme con cientos de salas, aunque solo algunas son accesibles al público
A diferencia de otros famosos palacios este no tiene una estructura única, sino que son pabellones y jardines con corredores que los unen, aunque su superficie sí es descomunal: 700 mil metros cuadrados.
Los puntos fuertes, por lo menos para los turistas turcos, que obviamente son mayoría, son el harén, el tesoro y las reliquias, pues entre estas se encuentra un pelo del Profeta, donde un imán reza versículos del Corán, dicen que desde hace 500 años (muchos me parecen).
En este lugar debes comportarte como en una mezquita, o sea “vestir con decoro”, lo que implica las señoras con la cabeza tapada y sin enseñar los hombros y los señores sin las piernas al aire.
Ah, olvidaba que para los amantes de las armas, lo que no es mi caso, hay una espléndida colección de ellas.
Una de las cosas más fotografiadas de esta visita son los dos guardias que hay en la puerta de entrada.
Pregunta (sin respuesta): ¿Por qué a los guardias que están en las entradas de los palacios los visten con los modelos más ridículos que se pueden imaginar?
¿Es que no hay una liga o sindicato de “Guardias de palacios reales” que luche por sus derechos? Si los enanos han conseguido que no haya espectáculos tipo “bombero torero”, ¿por qué los guardias disfrazados de payasos no han conseguido lo mismo?
NB
Me parece que ahora a los enanos no se les puede llamar enanos, así que acudo a la IA con esta pregunta: “¿cómo se dice ahora enano?”. La respuesta es desalentadora: “»Ahora enano» no es una frase común ni idiomática en español y no tiene un significado claro por sí sola. «Ahora» significa now y «enano» significa dwarf o midget”.
Indago más y en otro sitio (sin IA) me dicen que “Sin discriminación: no es «enano», se llama acondroplasia”. No sé si a un enano, le gustará que le llame “acondroplástico”.
Finalmente, Topkapi para mí es una película de los años 60 de Jules Dassin donde descubrí a Melina Mercouri, en aquella peli con una carga sensual increíble.
Te dejo un enlace a un tráiler de ella.
Salimos casi a las cinco sin comer, pero en Estambul no hay hora para hacerlo y damos con un restaurante “puro turismo” donde hacen un numerito quemando un plato de esos que se utilizan luego para las redes sociales y los “likes”.
Desde allí dando un paseo (y es cuesta abajo) hasta Eminonu con una ligera lluvia y de nuevo con vistas a la Mezquita Nueva que sigue siendo una maravilla por la noche.
Regreso con el tranvía pasando por delante de la mezquita azul, que a pesar de lo cerca que la tenemos del hotel todavía no hemos visitado.
Espero que mañana no llueva y podamos ir con el ferry por el Bósforo.
Cultura turca.
Tugra.
Se llama tugra, en turco “tuğra”, que se pronunia como “tuuula”, a “el nombre con el que se denomina a la firma ceremonial usada como sello por los sultanes del Imperio otomano que representaba la realeza del país. Las firmas representan no sólo el nombre de cada sultán sino alguna leyenda sencilla («hijo de», «siempre victorioso») o la filiación del sultán”, según Wikipedia.
Nada más entrar en Topkapi nos encontramos con esta preciosa tugra:
Como ves está escrita en turco otomano, o sea en turco con caracteres árabes, pues todas son anteriores al cambio de ese alfabeto al latino, cosa que ocurrió en 1928 impulsado por Atatürk.
Otra tugra la puedes ver en una de las joyas del tesoro de este palacio:
Etiquetas: 2025, AI, Estambul, Mezquita Azul, Mezquita Nueva, Topkapi, Turquía









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