38. India 2024. 16 de noviembre de 2024, sábado. Decimonoveno día de viaje. Udaipur, día 3.

by

El horario del desayuno es de 8 a 10 y antes de empezar un camarero fotografía todo lo que hay, que hoy ha sido (según los, letreros): “poha, alo paratha, crispy mathadi, puri bhaji, pasta delight, bread butter toast, cornflakes & milk”, plátanos, papaya y tres salsas que solo por el color ya dan miedo. 

Hoy la novedad ha sido la “pasta delight”: macarrones.

20241116075939.jpg

Vamos a empezar nuestra vida de turistas por la plaza donde está la torre del reloj, Ghantaghar.

Es un barrio que debía bullir de vida y ahora está todo muy tranquilo y es que no son las 10 todavía, que creo que es la hora general para la apertura de los comercios.

Aunque hay tiendas de artesanía para turistas no se ve ni uno, pues no es un sitio interesante para los occidentales y para los turistas indios menos, pues esto lo pueden encontrar en su lugar de origen, pero a nosotros nos ha encantado el ambiente y el lugar pues volvemos a ver la India auténtica, sin palacios, ni monumentos “breathtaking”, como los define la guía.

Vemos unas pintadas en un pasillo entre dos casas y cuando Marisa las fotografía se asoma una señora en una alta ventana y después de las dos frases de rigor nos dice que “my daughter Australia. Debe ser como un título en este entorno: “mi hija aprobó las oposiciones a la segunda “.  “Pues la mía está en Australia”.

20241116100415.jpg

Me hubiese gustado seguir la conversación con aquella orgullosa madre, pero su inglés (y el mío) no daba para más.

Vemos una oficina que parece de la época colonial y lo es: correos. Un cochambroso buzón en la puerta lo atestigua.

20241116093955.jpg

Y como los vecinos están hartos de las cagadas de las palomas un par de coches han solucionado el problema colocando ramas de espino encima del techo el uno y el otro una tela metálica con pinchos.

20241116093918.jpg

La vida parece que empieza a despertase y en la calle un señor esta trajinando con lecheras para su negocio de yogur.

20241116094005.jpg

Encontramos un templo más, pero esta vez sin nadie, excepto un grupo de monos que corretean por los cables del tendido telefónico.

20241116094604.jpg

Damos con una cocina increíble y nos dicen que es del cercano restaurante “Haji”. Y es que es un barrio con muchos musulmanes.

20241116102818.jpg

Te recuerdo que “haji” es el título que recibe quien ha hecho la peregrinación a la Meca.

20241116103614.jpg

Y esta zona, cercana a una mezquita, donde conviven musulmanes e hindúes es la más desastrosa que hemos visto en Udaipur.

Volvemos a la torre del reloj y nos encontramos con una óptica moderna y elegante, pero en sus vitrinas han colocado una exposición de ojos de cristal y de dentaduras postizas que le dan un aspecto horrible. Ni idea del motivo.

20241116110443.jpg

Vamos hacia el templo Jagdish y antes de llegar nos encontramos otro templo, bastante grande pero solitario. Estas son las veleidades de los fieles: un templo está a rebosar y otro cercano vacío; a los dioses no les gustará, pero para una sesión fotográfica es ideal. La única putada es que sigues teniendo que descalzarte, aunque este está muy limpio.

20241116111633.jpg

Y como estamos al lado volvemos al restaurante donde comimos ayer, esta vez para tomar un lassi a mitad de mañana pues las vistas sobre el templo Jagdish siguen siendo espectaculares.

20241116120055.jpg

Nos acercamos al ghat Gangaur donde estuvimos ayer por la tarde viendo los rezos y ofrendas y en una pared una pintada en hindi bien hecha “Está prohibido coger palomas” y debajo en plan pintada macarra “Multa 1000 rupias”. Un disparate como verás en la foto.

2024. Udaipur.

En el lago y alrededores todavía quedan restos de las ofrendas de ayer.

20241116122232.jpg

Regresamos al hotel para comer pues tenemos la creencia (falsa) de que allí conseguiremos comidas menos picantes que en otros restaurantes y me atrevo con lo que creo que es el plato estrella “Opulence Inn Special”.

20241116141531.jpg

No lo había escrito antes, pero este es el rimbombante nombre de nuestro hotel, “Opulence Inn”, que no sé cómo traducir, pero que Google con menos miramientos lo hace como ”Posada de opulencia”.  

Pues quizás por ese nombre entre las normas de conducta para sus huéspedes tiene un par especiales: una dice que no puedes entrar con comida y lo curioso es como está redactada:  “Outside food & NON -VEG FOOD Strictly not allowed”.  Parece que lo de “NON-VEG” es mucho peor.

La otra ya la había visto hace años, pero creía que se había relajado: “En las habitaciones no se permiten parejas no casadas, ni que no estén emparentadas”.

20241116224841.jpg

Antes de que se haga demasiado tarde nos vamos al ghat Ambrai y ha sido uno de los recorridos más locos en rickshaw que recuerdo.

Es un sitio magnífico para ver la parte de la ciudad donde está el palacio real y el haveli Bagore Ki y también para ver la puesta de sol.

20241116171237.jpg

En un sitio tan maravilloso había un joven occidental sentado contemplando ese atardecer.

Error.

Estaba en esa posición, pero no levantó la vista ni un segundo de su pantalla, móvil o tableta. ¡Cómo vas a comparar la puesta de sol con un buen vídeo en TikTok!

20241116173228.jpg

Y en la otra parte, la que daba a los palacios, todas las escaleras del ghat estaban llenas de jóvenes y en este caso el 73% miraban las pantallitas y el 27% restante contemplaban la ciudad.

20241116183238.jpg

PS

En el hotel hay bastantes familias indias y algunas con niños muy pequeños. Marisa detecta a un niño bastante feo, pero es que se parece mucho a uno de los horribles ídolos que vemos en los templos y pienso que quizás sea un castigo o una bendición divina: “Tú venga rezarme que te quieres quedar preñada, pues te vas a quedar, pero se parecerá a mí”.  

20241116122041.jpg

Etiquetas: , , , , , , ,