65. Sri Lanka 2014. Final I.

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Discriminación religiosa.
Y en este caso positiva. Porque a mí me parece discriminación lo que hicieron con el señor judío que llevaba ese armatoste con él en el avión, a no ser que hubiese pagado un billete adicional, como sugerí en mi crónica, pues aquello sobrepasaba los límites establecidos del equipaje en cabina.
Sij en Amritsar

¿Hay normas especiales para las creencias religiosas y sus instrumentos de culto? Y en caso afirmativo: ¿Hay creencias religiosas reconocidas como tales por la IATA? ¿Qué pasa con los animistas que adoran a los elementos de la naturaleza y se quieren llevar un árbol consigo?
Yo sugiero a los jefes de la religiones que se adapten a los tiempos y reglamentaciones actuales y diseñen elementos de culto que sean fácilmente transportables y siempre más manejables.

Aprender idiomas.
Alguien me dijo que en Sri Lanka mucha gente sabía hindi porque las películas de la tele y los DVD se proyectaban en ese idioma. También me percaté en el autobús de Colombo a Mannar que además de hablar en hindi había subtítulos en inglés. Y he pensado que si en España hiciesen lo mismo el personal por lo menos entendería el hindi, aunque no lo hablase, y además conocería el inglés escrito.
2008 Caligrafía japonesa Japanese calligraphy
¿Qué no las vería nadie? Pues mi madre, cuando vivía, hubiese aprendido hindi e inglés por ver “Amar en tiempos revueltos”. Y seguro que muchos otros.

Ellos y nosotros.
En el hotel que había enfrente del nuestro en Galle a todas horas había una pareja de abuelos occidentales en un balcón corrido de la fachada. Siempre sentados, ella con un ordenador portátil y siempre fumando. A veces hablando en voz bastante alta con algún empleado del hotel y si no callados ambos.
Marisa dijo que quizás vivían permanentemente allí. Yo pensaba en el tipo de vacaciones o viaje que hacían aquella pareja sin salir nunca del hotel. Pero quizás ellos pensaban lo mismo de nosotros cuando estábamos desayunando o tomando un té por las tardes en la terraza de nuestro hotel: “¡Vaya pareja de abuelos españoles siempre comiendo y bebiendo! ¿Para eso han venido a Sri Lanka?”.
2008 Reflejos Reflections
Y es que depende del lado desde donde se mire.

Fotógrafos.
Tengo un amigo fotógrafo (no profesional pero casi) que sigue creyendo que la fotografía digital se muere y renace la analógica. Pero lo cree de verdad no como una pose diletante. Así me trae alguna vez una noticia de Kodak como si fuese un ave fénix (Kodak, no él), o algo de un nuevo fabricante de película o…
Y es que en este mundo de la fotografía encuentras gente muy rara. Lo último que he descubierto han sido unas declaraciones de un fotógrafo americano famoso, Ralph Gibson. Se compró una Leica Monochrom y cuando la recibió (debe ser cliente de Amazon) se fue a ver a su psicólogo. Yo diría que debió de haber ido antes de comprarse esa cámara: en USA solo el cuerpo cuesta 8 mil dólares. Y como su nombre indica solo hace fotografías en blanco y negro. Pero eso no le preocupaba a Ralph, lo que le preocupaba es que fuese digital. Se lo tengo que contar a mi amigo “bit killer”, que seguramente se hará fan suyo.
Involución
Para compensar tanta insensatez daba un buen consejo: ”Si pones un objetivo de 50 mm en tu cámara, aunque solo sea durante un par de años, aprenderás todo lo que hay que saber sobre otras distancias focales. Si solo usas el zoom durante toda tu vida, no aprenderás nada de nada”.
NB.
La foto de este apartado es en color aunque la naturaleza que aparece sea en blanco y negro.

Los derechos de autor y los elefantes.
Un día hablábamos un grupo de amigos sobre la piratería y la propiedad intelectual.
La más concienciada argüía que si los autores no recibían compensación económica por sus obras dejarían de escribir. Yo pensaba, y pienso, que nunca se ha escrito tanto como ahora aunque, claro, no se pueda comparar mi prosa, por ejemplo, con la de Vargas Llosa.
Un amigo terció con un argumento incontestable: “Mi abuelo era alpargatero y ahora nadie lleva alpargatas”.
Lo he vuelto a recordar porque leí la siguiente historia:
Sri Lanka. Galle. Fort.
Los elefantes de Sri Lanka eran muy apreciados por sus características bélicas y había un gran comercio de exportación de ellos hacia la India. El lugar de embarque era Kayts, un puerto en el extremo norte de la isla de Velanai, también conocida como Leiden, su nombre holandés, por la que pasamos en nuestra excursión por las islas al norte de Jaffna.
Dado su volumen y características los elefantes eran transportados en barcos construidos especialmente para este fin en esa ciudad. Los portugueses llamaban a este lugar “cais dos elefantes”, y de “cais”, muelle, viene el nombre de Kayts actual.
Pero llegó la edad moderna y los elefantes dejaron de servir para la guerra: los atronadores ruidos de las armas de fuego los asustaban. Y así acabó su comercio y así dejaron de fabricarse esos barcos especiales. Y ahora hay muchos más barcos que entonces pero ya no hay de aquellos, como las alpargatas.
PD
Cuando yo era niño vivía al lado de la iglesia de mi pueblo. El sacristán que tenía una humilde vivienda dentro de la iglesia accedía a ella por una puerta que daba a mi calle. Imagino que su sueldo era muy exiguo, seguramente menos que eso, y lo complementaba haciendo alpargatas; yo me acuerdo verlo con su mujer con largos trozos de esparto haciendo esas cuerdas con las que luego fabricaban las suelas.
¡Qué tiempos y qué miserias!

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5 comentarios to “65. Sri Lanka 2014. Final I.”

  1. Carmen Says:

    Sobre los derechos de propiedad intelectual o vivir en sociedad del trabajo propio.
    Pues eso, que cuando se habla de derechos de propiedad intelectual nos viene a la cabeza alguien que quiere tener derechos sobre algo que debe ser público como el sol, el aire o el agua (que los anarco liberales pretenden privatizar y privatizan cuando quieren ante la mirada pasiva de los ciudadanos, pero esa es otra historia y la misma)
    Lo que se dirime con este asunto es el derecho de un ciudadano a vivir de su trabajo. Los artistas, intelectuales y trabajadores de la mente en general, realizan un trabajo y lo ponen en el mercado, que vendan más o menos, depende del azar, la publicidad y las modas. El que toma un trabajo puesto a la venta, está robando, al igual que el que roba en un supermercado o en una tienda de ropa
    Se dirá que si uno tiene hambre tiene derecho a coger comida y vestirse con ropa, las sociedades deberían funcionar para que eso se cumpla, bien es verdad que no sucede en todas y que se crean leyes para meter en la cárcel a los ‘roba gallinas’ y se ayuda económicamente y se loa a los ladrones de ‘guante blanco’.
    Cambiemos las leyes, pero si uno vive en sociedad hay que respetar al que quiere vivir de su trabajo, puedes no comprar su obra porque no te interesa, pero disfrutarla sin pagar, es robar.
    Yo me congratulo y disfruto con los que crean y comparten porque quieren como el autor de este cuaderno de viaje, si decide publicar su obra, la compraré

  2. AL de Sri Lanka Says:

    Querida Carmen:
    quizás los comentarios de un blog no sean el sitio más idóneo para tratar el tema de la propiedad intelectual pero creo que debo contestar a tu comentario, que agradezco.
    En mi entrada no se trataba del robo, ni de la propiedad si no de la posible obsolescencia de algunos trabajos aunque sean tan importantes como algunos de creación artística o los de los constructores de barcos de Kayts. Creo que la consecuencia fue que si no se remuneraba a los creadores de la ficción literaria éstos no escribirían. De ahí vino lo del abuelo alpargatero.
    Tengo que reconocer que dado que hace unos 10 años que no compro un libro pero sigo leyendo sea en la web o sea en las bibliotecas públicas, los autores de estas publicaciones no podrían vivir con mi parte alícuota de los ingresos de mis lecturas.
    ¿Hasta cuándo se deben cobrar los derechos de autor? ¿Por qué si leo a Lope sus sucesores no cobran nada y sí si leo a Cela? O la más frívola: ¿qué pasa con las revistas de corazón de las peluquerías de señoras o de los consultorios médicos? ¿Y la espinosa cuestión para la gente sensible a esos problemas, como tú o como yo, sobre las patentes de los antivirales o similares? ¿Hace bien la India o está “robando” a las farmacéuticas occidentales? Ya sé que no es lo mismo leer “Cien años de soledad” que tomar interferón, y yo preferiría que no hubiese más obras maestras “de pago” pero sí que siguiesen las farmacéuticas investigando y descubriendo nuevos fármacos. Seguramente Parménides no cobró derechos por su obra aunque todos lo recordemos.
    Un beso

  3. Carmen Says:

    Como dices, esto requiere de mucho más tiempo y de otro medio-
    Pero tanto los alpargateros como los artistas deberían poder cobrar de su trabajo mientras viven.
    Y abriría un capítulo aparte sobre las herencias

  4. Rebeca Says:

    Hola acabo de encontrar tu blog! No sabía del tráfico de elefantes a la India para fines bélicos y eso que tengo ya algunos meses en Sri lanka. Creo que es un isla fascinante con mucha historia, me queda mucho por descubrir! Saludos!!

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