79. La India 2013. Final-Final.

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Brahma Kumaris.

Yo no había oído hablar de esta gente hasta que me entregaron una publicación suya en Mussoorie.  Pues bien, voy a un balneario aquí, en España y me encuentro a una señora catalana seguidora de esta corriente.   Curioso ¿no?

Me dice que tienen muchos seguidores en todo el mundo y que hay una señora que recibe información de…pues no sé si es del más allá o del más acá, pues los seguidores de este tipo de doctrinas, pensamientos, sectas o corrientes (no sé cómo se definen)  siempre emplean eufemismos  u otras figuras retóricas para referirse a esas revelaciones.  Le había advertido que yo no creía en esas cosas  pero visto el cariz que tomaba la conversación se lo vuelvo a repetir.

“¿Por qué me dices eso?”.

“Pues porque nosotros no tenemos un afán proselitista pero los espiritualistas, sí”.

Tuve que ausentarme (era la hora de la cena) y no supe por los derroteros a los que me habrían  llevado esas revelaciones.

Nota del editor.
El nombre de Kumari se refiere en la mayor parte de las ocasiones a las «niñas diosas» de Nepal, prepúberes en las que se reencarna una diosa que las abandona en su primera menstruación o en caso de accidente con pérdida abundante de sangre o tras una enfermedad grave, es decir que las habita una diosa hematofóbica y escasamente fiel. Hay muchas Kumaris en todo el Nepal, pero la más popular es la de Katmandú que para eso es la capital. Aunque son «adoradas» por hinduistas y budistas nepalíes no lo son por los tibetanos que tienen otros varones (Lamas) a quien respetar. Son tan importantes y tan vigiladas en su país que el Tribunal Supremo de Nepal desposeyó de su divinidad (que ya es desposeer) a una de ellas por viajar a Estados Unidos sin permiso.

El nombre Kumari es el de una de las siete diosas Matrikas del Hinduismo:  Brahmani, Vaishnavi, Maheshvari, Indrani, Kaumari (o Kumari), Varahi y Chamunda (también llamada Narasimhi).  Como le gusta decir al autor de estas crónicas, buenos nombres para las niñas de hoy, salvo quizá el de Chamunda que suena muy ruidoso.  Las Matrikas son diosas «ayudantes» de Devi, la diosa primordial del Hinduismo, equivalente femenino de la trinidad o Trimurti de Brahma el creador, Visnú el cuidador y Siva  el destructor. Dicho lo anterior con poca firmeza porque en otras tradiciones hinduistas las cinco deidades esenciales son Visnú, Siva, Devi, Surya y Ganesha. El politeismo es lo que tiene, hay dioses para todos, a mí me gusta Ganesha. En la wikipedia inglesa siguiendo los enlaces o hipervínculos en cualquiera de las entradas referidas al hinduismo se puede estar años.

En cuanto a las Brahma Kumaris es un NRM (New Religious Movement) que es el término académico en inglés para designar a los que popularmente se llaman «cultos» o «sectas». Las «Brahma Kumaris» (parece ser que la traducción literal es «hijas de Brahma) se consideran un vehículo para la educación espiritual  y en valores humanos y morales. Se definen como ONG y citan su relación con las Naciones Unidas como miembro de la lista de ONGes con estatus consultivo en el Consejo Económico y Social de la ONU, lo que no confiere una categoría especial porque como se puede comprobar en el enlace en esa lista hay de todo. Se denominan «Organización» o «Universidad» y su nombre completo en abreviatura es BKWSU (Brahma Kumaris World Spiritual University).  Fundada en los años 30 del siglo XX en la India por un joyero adinerado de Calcuta que  comenzó como gurú de un grupo llamado Om-Mandali de unas 300 personas, donó su fortuna al grupo que fue creciendo, cambió su nombre al actual en 1952 y comenzó desde entonces una expansión internacional que les ha llevado a ser unos 900.000 miembros en 130 paises. En España están en muchos sitios, incluso en Manresa. El liderazgo en BKWSU es fundamentalmente femenino aunque no se dan cifras. Desde los inicios ha sido un movimiento que ha tenido detractores e incluso fue perseguido por el Gobierno de la India. No faltan antiguos miembros que les acusan de ser una secta destructiva como ocurre con todos los «movimientos religiosos» sin pedigrí. Enseñan meditación, pensamiento positivo y liberación del estrés. Participan en actividades comunitarias y caritativas.
Recomiendan, sin una estricta obligación, a sus miembros un estilo de vida que incluye:
Castidad dentro o fuera del matrimonio.
Dieta ovo-lacto-vegetariana.
Abstinencia de alcohol, tabaco y drogas.
Meditación diaria de 4 a 4,45.
Clase diaria a las 6,30 de la mañana. Duarante las clases, hombres y mujeres se sientan en lados opuestos de la sala.
Adopción de prendas de color blanco, símbolo de pureza.
Se prefiere la compañía de los yogis (personas espiritualmente conscientes) a la de los bhogis (inclinados a los placeres mundanos).

Recomendaciones sin duda rigurosas, pero atractivas para madrugadores firmes de carácter.
Fin de la nota del editor.

Vishnú y Rutger Hauer

Hay una historia de Visnu que recuerda la de “Lady Halcón”, preciosa película de la más preciosa Michelle Pfeiffer.

Dos demonios habían obtenido de Brahma el atributo de la vulnerabilidad.  Antes les había pasado una gran putada: se llamaban Jaya y Vijaya  pero fueron condenados a pasar su vida cómo demonios con los nombres de Hiranyakasipu y Hiranyaksa. Y se decía que no se les podía hacer nada ni por parte humana ni por parte animal, ni por el día, ni por la noche, ni en casa ni fuera, ni con ningún arma. Visnú se presentó como león-hombre en el momento del crepúsculo, cuando el demonio quería abandonar su casa, justo en el umbral de la puerta. Despedazó al demonio con sus garras (sin arma alguna). Bueno, así liquidó a uno, pero no sé cómo haría con el otro que ya estaría prevenido.

Recordando la peli pienso también en el guapo Rutger Hauer, al cual no solo le he envidiado  por ser el galán de ese film como el capitán Etienne Navarre, sino por la famosa frase que dijo en Blade Runner: “ I’ve seen things you people wouldn’t believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I’ve watched C-beams glitter in the dark near the Tannhauser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain. Time to die.”

Una de las mejores muertes que he visto en el cine.

Y en versión doblada nada menos que con la voz de Constantino Romero: “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir».

Más de dioses.

Muchas veces he leído que en el panteón hinduista hay millones de dioses. Y creo que con esto nos pasa al revés que con el Sr. Urdangarín con los cientos de miles de euros que ganó mirando al sol. Te  dicen que cobró 144.000€ y te parece que aún lo hizo barato. Pero si te dicen que fueron 24 millones de pesetas (que algunos no ganaréis en toda vuestra vida laboral)  eso ya no te  parece igual. Parecido con los dioses: varios millones. ¿Pero quién los ha contado?

Un dato: Visnú, que es uno de los tres más importantes tiene 1.008 nombres. Pero es que Brahma, que es otro de los tres no tiene casi ninguno. ¿De dónde salen los millones? Aún me parece mucho los de los 1.008 de Visnú. Seguro que no hay ningún catequista o profesor de religión de colegio concertado hindú que te pueda recitar más de una docena. Ya ves, los musulmanes lo tienen mucho más fácil. Ventajas del monoteísmo.

¿Es mejor estar vivo?

Leí  en  un libro sobre la mitología hindú que Yama, el dios de la muerte, envía a un mensajero  a recoger a los hombres (si fuera un cargo público de un partido de izquierdas o del PNV diría que “a los hombres y a las mujeres” o bien a “l@s human@s”) cuando  les ha llegado la hora de su muerte. Pues bien, parece que puedes evitar a tales “recogedores” por invocaciones a un dios o bien mediante algún truco. Eso es lo que hizo una señora que siguió a su marido hasta las puertas del reino de Yama. Este viendo el tesón de la mujer le concedió un deseo: “tener cien hijos”.  El dios despertó (o resucitó) al muerto y le dejó marchar con su fiel esposa.

Y ahí viene mi pregunta del principio. ¿Le dijeron al muerto-resucitado lo que se esperaba de él?  Y no digo del hecho de encargar cien hijos, que es una tarea placentera.  Pero esos infantes luego crecen y siempre tienes 30 ó 40 de ellos en la adolescencia. ¿Te lo imaginas?  Llega la hora de irse a  dormir  y le preguntas a tu mujer: “¿cuántos faltan esta noche?”. “Hoy como es miércoles solo 34”. Y luego viene lo de los planes escolares que los cambian constantemente y tienes que hacer un máster para estar al día.

Claro que Yama era un dios de la época védica anterior al hinduismo (llega hasta el siglo VI a. C.) y entonces sería  diferente.  De todas maneras no creo que alcanzase a tener los 100 hijos para evitar que Yama lo volviese a reclamar.

Nota teológica.

El ayudante-contable del dios Yama se llama Citragupta. ¡Buen nombre para poner a un hijo! O a una hija, que parece que sirve para ambos.

Mis nietos.

Hugo (5) dice hablando solo: “Yo en realidad no era un policía, era un rapero”.

Mario (6) lo oye y contesta: “Tú lo que eres es un fraude”.

En primavera a Japón.

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3 respuestas to “79. La India 2013. Final-Final.”

  1. Otramarisa Says:

    Bienvenidos de nuevo a casa.

  2. Carmen Says:

    Mis congratulaciones para Marisa por ese nuevo destino que ella captará como nadie

  3. Alfonso Gimeno LD Says:

    Muy bueno.

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