5. La India 2013. 1 de octubre. Delhi. Día 2.

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Solucionado el problema del billete del tren y resuelto (con derrota pero resuelto) el tema del PAP y del RAP hoy solo tenemos que esperar  que llegue mañana para coger el tren y sobre todo vernos con nuestra amiga Smriti.

Volvemos a comer con ella al mismo barrio (¿distrito?) donde estuvimos el año pasado, Green Park. Y allí te encuentras con la clase media y un ambiente muy diferente del de “Old Delhi” y Pahar Ganj al que estamos más acostumbrados. Aunque debajo de gente mejor arreglada, de coches más nuevos y de la falta de mendigos, siempre te vuelves a  encontrar con la India eterna en multitud de detalles.  A veces pienso si no deberíamos buscar un hotel por esta zona.

Después vuelta al centro y regreso a nuestro barrio. A pesar de lo caótico que es y de lo que le dijo a Ainoa el fotógrafo americano, me sigo encontrando aquí a gusto en esta mezcla de mochileros y barrio popular indio.

Puedo entrar en internet y además de contestar a los mensajes de ánimo de los amigos echo una ojeada a la previsión atmosférica: malas noticias, lluvias los próximos días en dos posibles viajes. Tendremos que buscar tiempo seco si se puede.

Una particularidad de la India es que cada vez que vas a un comercio de internet debes presentar el pasaporte, te hacen una fotocopia de él y una fotografía a ti. Con esa información  rellenas o te rellenan un formulario. A veces al final te dan un usuario y una clave para poder acceder.  Hoy,  por ejemplo, han encontrado mi clave del año pasado. ¿Para qué les servirá ese control? ¿Estarán esos registros en la oficina donde estuve ayer del Ministerio del Interior?

Hoy ha sido el día del cambio. Vaya, del cambio de euros por rupias. Es algo que siempre me hace dudar: ¿cuándo hacerlo?  Creo que es mejor cambiar en una gran ciudad como Delhi o Calcuta pero nunca sé si hacerlo el primer día o el último en que estoy en esa ciudad porque la rupia puede variar bastante y también de un sitio a otro. Además si cambias bastante dinero te pueden dar mejor cambio. Hoy en el último y tras el consabido regateo el señor cambista me ha dicho que era un “smart man”. Lo malo es que cuando regrese  dentro de 15 ó 20 días si vuelvo allí de nuevo y se acuerda que era un “smart man” (que a mí me suena a teléfono pero que para a él debe significar regateador) me ofrecerá bastante menos para luego poder subir.

Pasando por “Main Bazaar”, la calle principal del barrio, vemos un cortejo fúnebre: media docena de hombres llevan a un muerto envuelto en un sudario encima de una angarillas con otros  3 ó 4 detrás.  Es la primera vez que lo veo en Delhi.

Habíamos quedado con Ainoa para tomar algo y despedirnos de ella: hemos encontrado una joven buena e ingenua. Esperemos  que siga así cuando acabe su estancia en este país y que no la puteen mucho.  Hoy ha sido el día de las despedidas pues también lo hacemos de Dolors y Jordi.

Información práctica.

En Delhi acostumbramos a comprar el agua siempre en el mismo sitio, un puestecito de zumos cerca del hotel. Había unas garrafas de plástico con agua de 5 litros. Lo especial es que son retornables. No lo había visto antes.

Información legal.

Las normas que rigen los “cyber cafes”  están descritas en un documento cuyo  comienzo parece de los hermanos Marx, con lo de ”Una noche en la ópera” de “la parte contratante de la primera parte” o de la Sra. Cospedal, que creo que es mucho mejor todavía: «La indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido en forma efectivamente de simulación, simulación de lo que hubiera sido en diferido en partes de lo que antes era una retribución». Si te interesa dejo el enlace porque al ser una jerga legal igual meto la pata.

Yo ya había leído en alguno de los sitios desde donde accedí a internet la obligación de registrarme pues en muchos de ellos está expuesto,  creo que para justificar ante los usuarios que es una norma impuesta por el gobierno pues a veces algunos se muestran muy reacios a dar los datos personales.  Me sorprende al leer el documento que se dictamine sobre el tamaño de los cubículos, si los hay, que es lo habitual, pero  solo en cuanto a la altura: cuatro pies y medio desde el nivel del suelo.  Pero dice nada de su superficie y algunos son tan pequeños que apenas cabes dentro.

El “Centre for Internet and Society”, CIS, publicó posteriormente unos comentarios para solucionar las dudas creadas por el anterior documento donde dice por ejemplo que “cyber cafes will simply store photographs of users, including minors and women”. Lo trascribo como está para que no creas que es una exageración: se deben conservar las copias de las fotografías incluyendo las mujeres y menores. Parece que la norma la haya sugerido  el Sr. Gallardón.

Mañana a Guwahati.

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2 respuestas to “5. La India 2013. 1 de octubre. Delhi. Día 2.”

  1. Avatar de Otramarisa Otramarisa Says:

    No le hagas sugerencias a ninguno de nuestros insignes ministros «de control» que lo mismo se apuntan.
    Besos

  2. Avatar de Luigi Luigi Says:

    muy buen apunte Marisa

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