Hay quienes con enorme sacrificio, que les dicta el deber, prefieren ganar aunque les corresponda «la peor herencia imaginable» y eso que a pesar de ser casi todos ellos leguleyos no quieren aceptarla «a beneficio de inventario».
Hay quienes con enorme sacrificio, que les dicta el deber, prefieren ganar aunque les corresponda «la peor herencia imaginable» y eso que a pesar de ser casi todos ellos leguleyos no quieren aceptarla «a beneficio de inventario».