De Madrid a Amman.
Estoy escribiendo en un teclado jordano y este es mi segundo intento. El primero lo he intentado en «word» y ha sido un desastre. Ha empezado con el cursor en el extremo derecho. No había forma de que se fuera a la izquierda. Entonces me he dado cuenta que es que en árabe se escribe de derecha a izquierda.
Petición de ayuda y me lo resuelven. Pero les debo parecer que es que soy un árabe raro que escribe al revés, porque es que ahora escribo en ese idioma. Otra petición de ayuda. Ahora puedo escribir con caracteres latinos y de derecha a izquierda. Otra vez ayuda. Pero en cuanto salto de línea vuelvo a la primera situación. Así que abandono el «word» y me paso al «.txt» pero aquí no controlo nada. Espero que mi bondadoso editor me solucione el problema.
Este encabezamiento » De Madrid a Amman» ya lo he escrito en otras ocasiones aunque ahora es la primera vez que vamos a Jordania no es la primera que hacemos este viaje pues en alguna anterior hemos volado a Amman camino de Delhi o de Bangkok. Y como sigue siendo habitual ha sido mi hijo quien nos ha llevado a la T4. «¿Por donde quieres ir?», me ha preguntado. Le he contestado que por el camino más fácil por si tengo que ir algún día conduciendo yo.
Así hemos ido por el camino más sencillo de recordar. Es fácil: sólo tienes que coger cualquier desviación que no ponga «aeropuerto». Y así llegas a Barajas. Y lo mismo pasa con la T4: cada vez que dice T1, T2, T3 o T4 coges cualquiera menos la T4. Lo milagroso es que hemos llegado. Y más milagroso seria que pudiese hacer el camino yo solo.
Cosas que tiene ser padre: que tus hijos te idealizan y te creen capaz de grandes hazañas. Así que seguiré utilizando el transporte público para ir al aeropuerto.
No se si será por la hora, el día o la crisis pero la T4 esta bastante vacía. Camino de la sala de embarque cambio euros por dinares jordanos (JD). Estos días el euro esta bajando con respecto al dólar e imagino que el JD esta unido a éste pues también esta subiendo: ha pasado en pocos días de valer un euro algo más de un dinar, luego a la paridad y hoy me cambian un euro por 0,888 JD. Antes decían que era mejor cambiar en España porque cada país protege su moneda pero eso debía ser cuando la peseta y ahora no se si será así, pero es que al llegar a Amman hay que pagar el visado en dinares y a veces los cambios de los aeropuertos abusan. Por ejemplo en Calcuta.
El avión tiene una ligera demora, de casi una hora. En la zona de embarque hay un grupo de jordanos de mediana edad vestidos todos casi iguales con grandes abrigos oscuros o negros. Quizás sean funcionarios. Ni una sola mujer. No en ese grupo, en todo el vuelo. Quiero decir «mujer jordana’ porque españolas hay bastantes: van en grupos, algunos de solo mujeres, la mayoría de unos 65 años o mas. ¿No viajan las jordanas?
Bueno, seguramente en los años 60 también iban a España vuelos llenos de nórdicas, alemanas y británicas y no habría ni una sola española. En el avión, como es de línea de bandera de un país musulmán indican en el mapa del recorrido la dirección de la Meca. Lo gracioso es que la única vez que lo he visto una flecha indicaba tan piadosa ciudad y otra a Albacete. ¿Tendrá algún significado especial para el Islam esa ciudad?
En el avión a mi lado, como siempre, Marisa, y al otro lado una señora que forma parte de un grupo de cuatro de Javea. Primero me dice que «vamos por nuestra cuenta». Cuando le explico mi viaje me dice que realmente ellas van con una agencia jordana. Y van. En esas situaciones me siento un poco incomodo, como ya he contado alguna vez. Me explica el itinerario y le pronostico que cuando lleguen a casa lo harán reventadas.
Me dice a los hoteles que van y no es «mi viaje» pero el precio que han conseguido es estupendo. Por si te animas a emularlas: 940 dólares (mas el precio del billete del avión) en hoteles de 4 y 5 estrellas una semana.
Como volamos hacia el este además de aproximarnos a la Meca también lo hacemos al ocaso y la noche suave y lentamente se nos va acercando. ¿Qué pensarían los navegantes antiguos cuando iban hacia el este y no sabían que la tierra era redonda? Pero yo soy un viajero moderno y en el avión además de esos pensamientos también nos dan un aperitivo y luego temprano una cenita. No esta mal. En contra de las quejas habituales de los que viajan mucho yo creo que podría pasar con este tipo de comida. Claro que cuando estudiaba en Zaragoza una vez un compañero me llamo «estomago agradecido». Yo realmente no sabía entonces el significado peyorativo de la frase y él tampoco: me lo dijo porque tenía una magra beca de comedor, de aquellos comedores universitarios que entonces se llamaban «del SEU». Ahora también me lo llamaría.
A las 10 y pico de la noche llegamos a Amman. Compra de visado y paso de la emigración. En la salida un señor del hotel nos espera con un gran letrero: «Angel». Me resulta gracioso que alguien este esperando a un ángel. El hotel esta dentro de los parámetros esperados. Aunque la guía lo recomendaba encontré en Internet bastantes críticas negativas. La habitación es amplia y el cuarto de baño limpio. Mañana ya comprobaremos el resto del establecimiento.
PD
Cuando estoy escribiendo esta entrada veo la primera crónica del viaje y casi me caigo de culo. Por supuesto me estoy refiriendo a la foto de la señora Palin. Que la ha buscado y seleccionado el editor de «elsoles», que si la hubiese visto antes no la hubiera comparado con nuestra señora Esperanza.
18/02/2010 a las 09:17
La foto de la Sra. Palin me hizo dudar por un segundo del sitio en el que me encontraba. Pero hay fotos peores, te imaginas a Aznar (perdón si ofendo a alguien) con la misma camiseta rosita, y la misma sonrisa falsa?
No dejes de probar los zumos de uva que dan por la calle en Amman, son seguros y refrescantes. Aunque quizás los has probado ya.
Aprovecha para comprar alguna casette de Fairuz, Sabri Fakhri o Farid el Atrache por ejemplo.
Estómago agradecido, me crié escuchando esa frase a mi padre. Y qué razón tenía cuando decía eso de que en este país hay mucho estómago agradecido.
22/02/2010 a las 19:46
No es por nada Ángel, pero la comparación así resulta más divertida. Gracias al Editor.