38. Final, última parte.

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El “id”. Cuando estuvimos en Bhopal el día del “id”, el Aid El Adha, o la Fiesta del Sacrificio, recordamos Marisa y yo qué representaba ese día en el mundo musulmán, el sacrificio de Isaac, Ismael para los musulmanes, por su padre Abraham, Ibrahim para ellos. Y Marisa se acordó de una frase de ésas que se quedan troqueladas en las mentes infantiles que han ido a colegios de curas o de monjas. (En mi caso a ambos, Marisa sólo a los de monjas). La frase era. “…y sin ofrecer resistencia se dejó ligar sobre el altar erigido”. Que eso te lo repiten en tu más tierna infancia y es que no te enteras de nada.  ¡Mira que eran, que son, rebuscados y barrocos –en el mal sentido de la palabra- los enseñantes religiosos! Y pensé al hilo de todo esto en la historia brutal que cuentan. La cosa ya no comienza bien cuando el tal Abraham oye unas voces y responde: “Heme aquí”. Que tú le cuentas eso al médico del seguro y te envía al psiquiatra. Fijo. Pues no contento con la contestación que le da, la voz le dice: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré”. Pero como las voces son de Dios coge al chaval y éste “sin ofrecer resistencia se dejó ligar sobre el altar erigido”. Y cuando le iba a rebanar el pescuezo vuelve a oír otras voces que le dicen que no, que lo cambie por un cabrito. Y a ese hombre que es capaz de tamaña fechoría y que ahora lo meterían en la cárcel en cualquier país, las tres religiones de libro lo consideran un patriarca ejemplar. ¡Hay que joderse con las religiones! Coda. Los musulmanes celebran el acontecimiento sacrificando una cabra o un cordero.  (Una vez leí que se sacrificaba un cordero o un animal macho. ¡Vaya tontería! Yo podría hacer una lista de 258 animales machos que jamás se sacrificarían y luego comerían no solo los musulmanes en esta fiesta ni tampoco los cristianos). Hace muchos años coincidimos en un día así en El Cairo. Entonces los sacrificaban en la calle y era un espectáculo. Que cada uno lo clasifique como quiera, pero no creo que a ningún matarife cairota le den la medalla de Bellas Artes por su trabajo. Las normas. Visto como está la circulación, las colas y el respeto por los demás, no creo que haya otro país en el mundo donde se sigan menos las normas. Ni que haya otro con tal cantidad de ellas. Las únicas que se siguen, y te hacen seguir, son las religiosas; pero incluso dentro de una misma creencia en cada sitio las aplican según la autoridad del sacristán del lugar. Así por ejemplo en los templos hindúes debes ir descalzo pero el personal suele llevar el calzado consigo (sobre todo si son zapatos o zapatillas deportivas de marca) en la mano o en una bolsa. Pues en el templo de Gopal Mandir de Ujjain un par de abuelas (sacristanas) nos obligaron a dejar el calzado en el exterior, y no con muy buenas maneras, cuando vieron que entrábamos con los zapatos en la mano como habíamos hecho en otros templos de la misma ciudad. En Diu vimos una especie de capillita abierta en la pared de una calle. Creo que representaba la mezquita de la Meca. Cuando nos acercamos a verla un tipo de unos 40 años (sacristán) me dice que me tengo que descalzar o bien que me salga en medio de la calzada. Pero no para entrar, que no se podía, sino para pisar la acera que había delante. Primero echo marcha atrás, pero luego pienso que aquello es la calle y donde él me dice que me descalce es la acera. Vuelvo y le digo que si es policía (realmente mi pregunta quería decir qué tipo de autoridad era o representaba); me contesta que no, que aquella es “su” zona. Le contesté que aquello era la calle y que no me descalzaba. O sea que pintas una acera de verde (en este caso por lo del color del islam) y ya debes hacer lo que el sacristán de turno te pide. Es como si para pasar por la plaza de El Pilar de Zaragoza te hiciesen poner mantilla. (Que ya sé que a algunos les encantaría). Soledad Gallego-Díaz en un artículo sobre la vergüenza que representaba apoyar a Karzai (a mí me parece un jeta, elegante, pero jeta) cuando iba a modificar una ley que volvía a llevar a las mujeres afganas a la edad media, pues la periodista reflexionaba “sobre la actitud timorata y falta de convicción con la que muchas veces afrontamos las peores prácticas del islam”. Ya sé que no es comparable el que no te dejen pisar una acera –nos volvió a pasar en Ahmedabad- con que una mujer afgana necesite permiso de su marido para recibir ayuda médica o educación pero es que siempre las religiones entran en la vida civil para restringir derechos. Y en este país a veces llega a ser asfixiante. O por lo menos cabreante. Más normas. Leí sobre una extraña norma que se aplicaba en Gujarat: el arzobispo de la diócesis de Gandhinagar –recuerda que es la capital del estado- solicitó oficialmente a la “Gujarat High Court” que modificasen la llamada “Gujarat Freedom of Religion Act”. Resulta que para participar e incluso asistir a una ceremonia de conversión a otra religión se debe obtener un permiso de asistencia del magistrado del distrito. Sabiendo como funciona la maquinaria administrativa india puede que eso sea más complicado que sacarse el carnet de conducir. El arzobispo objeta que eso viola el derecho a la libertad de practicar la religión que tú quieras. Por supuesto que tiene toda la razón y más en la India que se define como un estado laico.  Aunque como casi todas las normas tiene en su origen una explicación: se quería evitar la conversión forzada de grupos, especialmente de adivasis y dalits, a otras religiones. Y cuando digo a “otras” es que eran gentes que provenían del hinduismo. Así que era una protección para no perder fieles. La flor de Aragón. En el viaje de Indore a Mandu una pareja de británicos le explicó pacientemente a una jovencita india que ellos no eran ingleses sino galeses. (Que a mí me confunden con un inglés y no digo nada, pero se ve que a ellos no les gustaba).  Una de las explicaciones que le dieron para que viera que eran diferentes fue las distintas clases de flores de cada una de las naciones del reino Unido. ¿Por qué nosotros no tendremos las cosas tan claras?  Porque si yo tengo que explicarle a un indio que no soy catalán tendría que meterme en la historia de la edad media. Y eso díselo a una persona que no sabe donde está España. ¿Y si me confunde con un valenciano? Pues tendría que explicarle lo del agua, que ellos no tienen y nosotros tampoco pero que quieren que se la demos. Que no lo entendería. Pero es tan fácil con lo de las flores… Por si te encuentras con los nacionalistas floridos: la flor de Inglaterra es la rosa (fácil), la de Escocia el cardo, la de Gales el narciso y la de Irlanda del Norte el trébol. Pero, ¿cuál es la flor de Aragón? ¿Cómo voy a ser un buen nacionalista? El PAR debería proveerme de esas señas de identidad dado que a los demás partidos les da igual. Claro que a lo mejor me las proporcionan en inglés o en alemán, porque en mi pueblo había una cosa que se llamaba “Ciudad del Automóvil” y le han cambiado el nombre y ahora se llama “Motorland”. Así les sugiero que si buscan una identidad vegetal escojan la berenjena que se llama igual en francés que en inglés. Y quizás hasta en holandés. Sobre la cronobiología. Antes de empezar este viaje leí un artículo con este tema. Hablando de los ciclos circadianos decía que una investigación seria había demostrado que tres grandes tragedias de los últimos tiempos, Bhopal, Chernobil y  Three Mile Island habían ocurrido a las mismas horas en las que el ciclo de los empleados mostraba condiciones de atención muy bajas. Luego he pensado que eso debió pasarme cuando subí (y bajé) en marcha  de un tren equivocado en Delhi. Aunque quizás solo sea buscar una excusa a mi estupidez. Sobre el mundo jaíno y Mercadona. Me olvidé de preguntarle al jaíno que nos encontró en Palitana si pueden comer azúcar que proceda de la remolacha azucarera después de explicarme la razón de la prohibición de no comer ajos y cebollas. E imagino que no. Y que cómo pueden saber la procedencia del azúcar.  Y he pensado que quizás tengan alguna cadena de alimentación que hace con ellos lo que Mercadona con los celíacos, aunque éstos no pueden elegir serlo o no y los jaínos sí lo han escogido. Sacrilegio jaíno o “todavía más normas”. Al subir a Shatrunjaya hay un letrero que advierte del sacrilegio (“sacrifege” está escrito) de fotografiar a los “ídolos” y dice que si vas a utilizar vídeo solo puedes hacerlo en VHS y en casetes indias y no del extranjero. Cuando las religiones dictan normas – siempre prohibiciones – de carácter técnico o científico dan bastante risa. (Aunque a algunos les haya costado el pellejo) Imagino que esa norma tan estricta de “only VHS Indian cassette and not foreign” será para comprobar si has tenido la desfachatez de filmar a un “tirtankara”, sus figuras en mármol blanco. Ambassador y Royal Enfield. Son dos tipos de vehículos que pertenecen al pasado pero que siguen vivos en la India. Ambos son muy graciosos pero imagino que ya no se fabrican, pues no veo ejemplares nuevos, y en unos años desaparecerán. (Nota del editor: Las Royal Enfield se siguen fabricando e incluso se pueden comprar en Barcelona) Las motos Royal Enfield solo se ven conducidas por algún militar en servicio y sobre todo por jóvenes extranjeros, especialmente, o casi exclusivamente, en los enclaves juveniles tipo Manali y Rishikesh. Ningún indio civil y particular las lleva.   Todos prefieren las escúteres tipo vespa o las motos japonesas. Los Ambassador forman parte de la flota oficial y aún se pueden encontrar como taxis en algunas ciudades aunque ha decrecido su número como tales drásticamente en los últimos años. Como coche oficial serían los que antes en España llevaban en sus matrículas “PMM”   y que a mí de niño eran unas siglas cuyo significado me intrigaba muchísimo. Recuerdo que le pregunté a mi padre y me dijo que significaban “Parque Móvil de los Ministerios”.  No entendí que quería decir pero se había resuelto parte del enigma. Claro que los escolapios ya nos tenían acostumbrados a frases de las que nunca supimos su significado pero en las que creíamos totalmente. Luego al cabo de los años, siendo estudiante en Zaragoza, por una carambola rarísima, acabé viviendo en un PMM. Pero eso es otra historia. Los Ambassador oficiales están cuidadísimos y forman parte de los privilegios de la clase oficial. A veces delante de un hotel del turismo oficial ves una larga fila de ellos pues los funcionarios tienen precios especiales o quizás tengan la estancia gratis cuando viajan por motivo de su cargo. Imagino que alargan la vida de esos coches todo lo posible, y un poco más, pues actualizar el PMM de la india debe costar un pastón. ¿Alguien sabrá cuántos coches oficiales hay en este país? NB. Ejemplo de cosas que nos hacían leer, o escuchar, los padres escolapios y cuyo significado no logramos jamás entender aunque creyésemos en ellos totalmente: “El hombre espiritual discierne o juzga de todo, y nadie que no tenga esta luz puede a él discernirle”. (De las epístolas a los corintios). Que con menos de 10 años te dicen lo de “discernirle” y es como lo del PMM. Luego ya he sabido que ese hombre al que se refería San Pablo era un comentarista de una tertulia de radio o televisión. Fotos. Como en otros viajes una selección de fotos de este viaje estará en Flickr. Creo que acabaré de subirlas en los próximos días .Estarán organizadas en carpetas según las ciudades que hemos visitado. Se puede acceder tecleando http://www.flickr.com/photos/elangel/ Este enlace os lleva a todas las colecciones y después hay que elegir “Viajes”.  Salen todas las fotos desde el 2005 agrupadas por lugares o temas. Espero que os gusten. Todas las fotos de este viaje son de Marisa. Frase final. Esta vez no me la proporcionado ningún nieto sino Marisa que me dijo: “pareces Gandhi, pero en gordo”. Que no sé si era un halago o una ofensa.

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4 comentarios to “38. Final, última parte.”

  1. otra Marisa Says:

    Esa misma pregunta me hice yo el día que me dijiste que conducía como un hombre, temiéndome, conociéndote, que era más bien una ofensa, pero la duda quedó ahí, como la tuya con Gandhi. GRACIAS.

  2. Angel de la India Says:

    Querida Marisa: te voy a sacar de dudas, el comentario sobre tu conducción era una ofensa. Pero pequeñita.
    Un beso

  3. Carmen Says:

    Y yo me pregunto, al igual que hacen los derechistas de este país con Zapatero y su desayuno de oración con Obama, ¿qué lleva a un esforzado librepensador a un enganche tan profundo con un país tan religioso?
    Lo de Zapatero lo entiendo, lo tuyo no.

  4. 21. Sri Lanka 2014. Duodécimo día de viaje. 6 de octubre, lunes. Anuradhapura. Historia. | El sol es... Says:

    […] El Eid al-Adha, o fiesta del sacrifico fue  el pasado sábado, 4 de octubre, lo que pasa es que esa festividad implica tres días de fiesta musulmana.  Ya sabéis lo de Abraham e Isaac o para los musulmanes Ibrahim e Ismael.  Sobre esa historia y lo que representa ya escribí en un post del viaje a la India del 2009. […]

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