29. De Ujjain a Haridwar.

by

Estación de Ujjain.

El tren tiene su origen aquí pero las puertas de mi vagón están cerradas. Un joven que ve mi empeño me dice que me espere que ya las abrirán.  Es un despierto sij sorprendido de que visite Ujjain, cosa que no le pasaría si él fuese hindú.

Mi vagón.

Me explica que toda su familia está en USA menos su madre y él. Imagino que esa circunstancia le dará prestigio en su entorno social. Va a Delhi y me dice que si quiero sabe cualquier cosa de la India que le pregunte. Es que tiene, o trabaja, en una agencia de viajes e imagino que ya está haciendo negocio conmigo.

Estación de ferrocarril

E incluso me dice que si necesito “protección y escolta” que se lo diga. Igual se cree que soy un huido de la justicia. O un pusilánime.   Es la primera vez que me ofrecen algo así.   Luego me dice que cuando vaya a Delhi lo haga a su casa y que me enseñará la ciudad. Que su casa es de cuatro plantas y tiene 50 habitaciones. Por si no ha quedado claro y había confundido el cardinal insiste: cinco-cero. Pues tiene más habitaciones que la mía (algunas más) pero viaja en 3AC. Menos mal que no está en mi vagón.

En mi departamento, esta vez sí con la litera de abajo, hay un joven nepalí pero de aspecto hindú que está estudiando filosofía y yoga en Haridwar.  Luego vienen unas señoras, madre e hija, con dos niños pequeños pero afortunadamente se cambian de departamento pues eran de las “invasoras”. Luego en la primera parada aparece un joven de las literas del pasillo pero que se cambia con nosotros. Es un tío majo y muy hablador. Mucho. Además con la técnica india que consiste en hablar inglés a doble velocidad que el hindi.

Cuando llega la hora de la cena solo hay disponible una bandejita de arroz con vegetales pero con una cucharita de plástico. El joven paga la mía y no consiente en que la pague yo.

El estudiante de Haridwar habla menos inglés pero con la ayuda del otro me confirma mi sospecha: Rishikesh está orientado al negocio del yoga para extranjeros. Me dice que sólo hay un par de sitios que son serios. Y que en Haridwar todo está orientado al espíritu. Y me fastidia comprobarlo porque me suelo encontrar con gente joven y simpática, occidentales, que vienen con la historia del yoga y la espiritualidad hindú y todos van a Rishikesh.

Parece que hay un swami llamado Ramdew que es un gran maestro de yoga, tiene   programas de televisión y hoy es más famoso que el presidente de la nación. Y el estudiante nepalí es un seguidor de este maestro. Aunque luego descubro que no todo el mundo en la India lo tiene tan claro. Un artículo del británico The Guardian  lo cuestiona totalmente.  Uno de sus detractores, Sanal Edamaruku, que pone en duda los logros de ese maestro de yoga también retó a un maestro de tantra a que lo matase con sus conjuros. Hay un par de vídeos muy interesantes y aunque están en hindi explican con letreros en inglés de qué va el desafío y el tántrico le advierte que en tres minutos morirán entre grandes dolores.

Que hay gente “pa tó”. Y me refiero a los tántricos, claro.

Vuelvo a “mi” estudiante. Lo hace en una universidad, la Gurukula Kangri Vishwavidyalaya y vive en un ashram en Kankhal, cerca de Haridwar. En la universidad paga 3600 rupias por semestre. O sea unos 60€. Como son 5 cursos, por unos 600€ se hace toda la carrera. Porque la comida y la cama en el ashram son gratuitas. Así que padre que me lees y estás desesperado con el retoño y que crees que tendrás que gastarte todo lo que tienes y lo que no tienes en una universidad privada hispana, por cien mil pelas tienes toda la carrera allí. Además el ashram es unisex y la universidad no lo sé pero las clases a las que va el nepalí, sí lo son. Como en los colegios supercaros de España.

Pasamos la noche plácidamente y por la mañana me levanto con un ojo medio cerrado. Algún bicho me ha picado.

El indio del departamento se llama de apellido “Dixit”. Pienso que si lee escritos europeos creerá que todos las personas importantes son familia suya, y no digamos los personajes de la antigüedad: “The King dixit”, “Lucrecio dixit”, “Voltaire dixit”…Así que le explico su significado. Trabaja en una empresa petrolera de las que nacionalizaron los indios en los 70. Va a Delhi a la boda de un amigo.

En una parada a mitad de mañana se han presentado los dos compañeros con tres tés. (¿Te has parado a pensar si el plural de “té” lleva tilde diacrítica como el singular dado que en plural no haría falta? Pues a mí el Word me lo marca como error con tilde en plural). No sé quien los ha pagado pero estos chicos no me dejan pagar nada. Menos mal que llevo turrón de Alicante a mano y puedo corresponder.

En una estación nos cruzamos con un tren que solo lleva vagones con aire acondicionado, por tanto los de superior categoría. Dixit me explica que se llama “Garib Rath”, que significa en hindi “Carro de los pobres”, los que por supuesto no pueden coger ese tren. Imagino que será un nombre mitológico porque si no será un desastre económico: los pobres no lo pueden coger y  si tienes pasta no vas a ir en un tren con ese nombre.

Se baja en Delhi y nos quedamos el nepalí y yo solos. Es una pena porque me servía de ayuda con el inglés y me interesan mucho las cosas de la enseñanza del nepalí. Porque además de su poco inglés es que habla con los dientes cerrados y allí estoy yo alargando el cuello como si así fuese a entenderlo mejor.

Me dice que cuando acabe se volverá a Nepal para practicar y enseñar yoga y también me parece entender que pondrá una consulta de medicina ayurvédica.

Cuando llega la hora de comer se me presenta con una bandejita de cartón con un sándwich vegetal. Y tampoco me permite pagarle. Aprovecho una parada para comprar un té para cada uno y cuando vuelvo ya tiene preparada una bandejita con garbanzos como si fuesen cacahuetes. Este viaje me va a resultar el más económico de todo el recorrido. Y dada la velocidad del tren también el de la hora de viaje más barata.

Me explica que en Haridwar hay un hospital ayurvédico muy importante, el Patanjali Yogpeeth. Parece que todo pertenece al grupo de Ramdew del que ese nepalí es un ferviente seguidor. Ramdew Baba es el gran gurú mundial de yoga en estos momentos con audiencias diarias en televisión en la India de más de 20 millones de seguidores fervientes. Ramdew tiene varias horas de “clases” de yoga en youtube; éste es uno de sus videos más conocidos. Es un ferviente partidario de la respiración yóguica o “Pranayama”.    Para los más pragmáticos tiene también unas clases de yoga para la obesidad aunque probablemente quienes puedan seguir sus ejercicios y coman lo que él recomienda no serán obesos, por lo menos en España, quizá en la India sí.

La tarde del viaje la pasé escribiendo los borradores atrasados. Y claro si ves a alguien que escribe sin parar durante seis horas lo menos que haces es preguntarle si es escritor. Que tengo al personal en estos largos viajes alucinados.

La mañana la he pasado preparando el viaje de los próximos días, pues no sé como estarán las carreteras que van hacia el Himalaya, y estudiando posibles alternativas pero que no son muy apetecibles.  Total que hasta que no esté en Haridwar y me entere de lo de las carreteras no sabré que voy a hacer.

Si el viaje hubiese durado una semana el nepalí hubiese acabado harto de mí pues no he parado de preguntarle cosas. Además como no paraba de escuchar música en un teléfono celular muy moderno que llevaba y no quería interrumpirle tenía que esperar a que se quitase los cascos.

Así me enteré que no solo los brahmanes llevan el cordón, “janeu”, que les cruza el torso, que también los kshatriyas lo llevan. (Y los vysyas, la casta de los comerciantes).

Le pregunté si la ciudad a la que íbamos se llamaba “Haridwar” o “Hardwar” pues de ambas formas se escribe.  Parece que según lo escribas significa una cosa u otra: “war” significa “puerta” y “Hard” significa “Shiva”, pero “Harid”, “Vishnú”. Bastante curioso.

Incluso aproveché para preguntarle si la medicina ayurvédica me curaría el dolor del hombro. Pues curarlo no lo sé pero me cogió la mano me apretó un poquito y vi las estrellas.

Sobre la vida que lleva por si alguno le interesa vivir en un ashram semejante: se levanta a las 4:30 de la mañana. Hace ejercicios de yoga y estudia hasta las 8 en que desayuna. Luego se va a la universidad donde está de las 9 a las 2 de la tarde estudiando e investigando. Regresa al ashram y come. Por la tarde sigue estudiando. A las 7 a cenar. Luego más estudio y a las 10 a dormir. El ocio: durante la tarde dedica un rato al deporte y los domingos hace viajes o excursiones. Ya veis que eso no tiene nada que ver con los cursos de un mes que hacen los occidentales en Rishikesh. El lleva doce años estudiando en Haridwar y ya es “Master of Arts”. Ahora está haciendo un doctorado en “Human Consciousness and Yogic Science”. Ya lleva dos años con eso pero lo acaba en éste.  Y el año que viene se casará. “¿Y tu novia está en Nepal o en Haridwar?” Y se echa a reír de mi ignorancia.  Porque no tiene novia. Será una boda arreglada y con la hija de un brahmán como él. Una vez vi un reportaje en la tele sobre jóvenes hindúes españoles, creo que de Barcelona. Le preguntaban a uno por el matrimonio arreglado y le parecía muy bien porque decía que quien mejor que sus padres para saber qué era lo que le convenía.  Padres que me leéis: imaginaros a vuestro hijo o hija diciendo algo semejante. Me pasa a mí y creo que se han metido en una secta.

Total, que gracias a ese chico nepalí el viaje fue de lo más agradable aunque se prolongó algo más de la cuenta: salimos a las 15:00 de Ujjain y teníamos que llegar las 16:45, pero lo hicimos a las siete y media de la tarde. O sea 28 horas y media.

Al llegar a Haridwar lo primero que veo es una comitiva de boda por la calle. Lo típico: un novio a caballo, música y los invitados bailando. Y es que debe ser la época de buenos auspicios para casarse en la India.

Me despido del nepalí y me voy en busca de un hotel. Luego doy una vuelta buscando un restaurante. Vuelvo a uno en el que había estado hace años con Marisa. La cena fue buena pero el camarero un idiota.

Después del calor de Ujjain te sorprende el fresquito de Haridwar.  Hasta he tenido que ponerme un chubasquero. Y después de muchos días, prácticamente desde Delhi, me vuelvo a encontrar con occidentales.

Un poquito de internet pues cierran muy pronto y la sorpresa de que es mucho más caro que en Madhya Pradesh. Tres veces más y encima más lento. Y después a dormir con la esperanza de tener mejor el ojo mañana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s