Del nuevo ministro de Justicia se dice que es un federalista convencido, lo que tiene mérito en un Estado que no es federal y en el que la mayoría opina que la descentralización ha abocado en un taifismo que pide derechos pero no quiere más obligación que impulsar una «identidad diferente» desde el RH, el ADN, la Cultura o más allá. El que sea federalista es consecuente con el tonto federalismo imperante que ha contribuído a la dimisión de su predecesor al reprocharle que no tiene licencia de caza porque la suya (de Castilla la Mancha) no tiene validez en Andalucia, exactamente como si fuese otro Estado de Verdad.
25/02/2009 a las 22:44
Miedo da el federalismo sin federación, es decir sin orden ni concierto.