17. De Tatvan a Midyat.

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Escudo del municipio de Batman, TurquíaEsta noche ha debido nevar algo porque en los coches y los jardines quedan restos. El hotel tiene una terraza cubierta para desayunar. Subo con la esperanza de ver el Nemrut pero esta totalmente cubierto de nubes. Me iré sin verlo. A las 11 sale el autobús que me llevará de Tatvan a Batman. Ventajas de viajar así. Decido cambiar el plan de pernoctaciones pero no el itinerario. ¡Qué palabra “pernoctar”! Antes incluso existía un epiceno: “un pernocta”. Era un soldado que se podía ir a dormir fuera del cuartel. Es un término militar que se ha debido perder.
Mientras espero el autobús hago un par de observaciones, una de antropología cultural y la otra de antropología física. La primera: no he visto a nadie paseando un perro. A nadie. La segunda: en toda esta zona de Turquía los habitantes ostentan grandes narices. ¿Será un rasgo kurdo? ¿Para qué servirá una gran nariz? Seguramente tendrás mejor olfato y cuando vas por el bosque y tienes que detectar a un oso será una gran ventaja. No sé ahora, porque por aquí no hay bosques. No sé osos.
Al salir a la carretera grandes llanuras nevadas con montañas al fondo. En algún momento desaparece la nieve y me encuentro por primera vez desde que salí de Estambul en un paisaje con arbustos, algún árbol, muy pocos, y campos en los que empieza a aparecer el verde de los cereales. Me parecía algo tan extraño… Me había acostumbrado a la nieve de tal manera que me había olvidado de que podría encontrar otra cosa. Parada a comer en un restaurante de la carretera y otra observación, esta antropológica económica: en Turquía hay muy poca diferencia de precio, o ninguna, entre un restaurante con camareros elegantes y comida estupenda y un restaurante cochambroso con una comida de medio pelo.
Llegamos a Batman. Vaya nombre para una ciudad, ¿no? Imagino un chaval de aquí de emigrante a España. “¿Y tú de donde eres?”. “Yo de Batman”. “Sí, y yo de Capitán Trueno.” Cachondeo en el colegio todos los primeros trimestres de cada curso. Hasta que los malvados se acostumbran. Pues resulta que es la ciudad del petróleo turco que se extrae cerca de allí, lo que la ha trasformado en la ciudad más moderna de Turquía que he visto. Y encima casi hace calorcito en la calle. Pero decido irme a dormir a Midyat y hacer de esta ciudad mi centro de visitas.
Una furgoneta, Ford Transit como siempre, me lleva hasta allí. Cruzamos el Tigris, pasando por Hasankeyf, uno de los motivos de este itinerario. Está a mitad de camino entre Batman y Midyat pero la guía advierte que solo hay un hotel con condiciones muy precarias, así que la visitaré regresando desde Midyat. Al llegar allí tengo que coger un minibús urbano. Parece que hay solo dos hoteles y voy al que recomienda la guía. Está casi lleno y solo tienen una habitación sin baño. Mañana sí.
Una vuelta, Internet y a cenar. Son las 8 de la tarde y ya soy el único cliente. En un sillón hay un señor “baldado”. No sé si existe esa figura en la terminología médica. Cuando yo era un niño, en una calle de mi pueblo, concretamente en la de Santo Domingo, por si alguno de allí me lee, había un señor medio tumbado en un sillón y sin moverse. Por cierto, lo ponían debajo de donde estaba el santo. Yo le preguntaba a mi madre que es lo que le pasaba y ella me contestaba: “está baldado”. Que luego cuando mi padre, que trabajaba muchísimo, comentaba que estaba casi baldado me entraba la angustia de que acabase como el de la calle Santo Domingo… Pues en este restaurante también había un baldado.
Me ha dado corte mirarlo pero pensé que seria el dueño o el suegro del dueño. Pero como lo tenia a mis espaldas, pero cerca, una vez he oído una trepidación y he mirado discretamente y el pobre baldado estaba como con un ataque diabólico o en la silla eléctrica y encima nadie hacía nada por remediarlo. Y ya miro un poco más y veo que en un lado del sillón hay una caja con una ranura y unos números de esos electrónicos que ponía 4:25. Parece que era un sillón de esos de masajes que sólo he visto de publicidad en los pasillos de los centros comerciales y que siempre he pensado que quién podría comprarse un armatoste de esos. Pues aquí se lo han comprado y va como las televisiones de los hospitales, con monedas. Pero realmente daba pena el falso baldado. Bueno, a lo mejor en estos momentos ya no es un falso baldado que lo es de verdad.
Estoy sentado en la recepción del hotel escribiendo este borrador y ya es el segundo té que me sirven. Son suavecitos y servidos en esos vasitos de forma de tulipán, pero ¿cuantos tes se bebe un turco a lo largo del día? Quizás ya lo he dicho pero en los restaurantes te lo sirven gratis al final de las comidas, en muchos sitios de Internet también (en este de hoy ayer té y cuando salí un trozo de pastel y hoy un vaso de cola y una galleta) y lo mismo en los viajes de autobús de largo recorrido.
En el sitio de Internet de Midyat no hago mas que escribir ONO y con las tres letras me salta el filtro antipornografía. Para mi sólo es sinónimo de mal servicio pero quizás signifique algo más en turco. Y no es publicidad, pero cuando escribo “Terra” no salta. Con Gmail tampoco.
Observación final de antropología tecnológica. Había una viñeta de Forges del tipo de “adivina en 10 segundos a que país corresponde esta imagen”. Era un mar de antenas de televisión. Pues aquí con las parabólicas. Hay edificios de pisos en los que todos los balcones tienen dos o tres antenas parabólicas. He visto uno con cuatro. O era un exhibicionista o un chapucero.

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4 comentarios to “17. De Tatvan a Midyat.”

  1. jose luis Says:

    Una gran nariz, puede servir para que le hagan a uno un poema, o para desarrollar en la persona una gran sensibilidad para escribirlos, como el gran Cyrano.
    Cuál será el gentilicio de Batman?
    Por cierto, Batman es mi cómic preferido, la ciudad dónde vive se llama Gotham. No sabía que existiera una ciudad con ese nombre, qué cosas.

  2. Angel de Turquia Says:

    Joseluis, ?no crees que deberia haber un lugar de la Real Academia de La Lengua Española que pusiese todos los gentilicios.? Si yo fuese de Batman me gustaria que fuese batmanos, que queda muy varonil. Como de tribu guerrera.

  3. jose luis Says:

    Igual te gustaría más Batmaño! aunque ya sé que eres de Teruel y no de Zaragoza.

  4. LUIGI Says:

    pero también somos maños! así que un apoyo más a “Batmaño”

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