El impresentable Wolfowitz o ¿porqué tenemos que soportar a gente así?

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Resulta que vas a la que se llamó Adrianópolis, refundada por el hispano Adriano, donde el lisboeta San Antonio de Padua tuvo dedicada una parroquia, ciudad llamada ahora Edirne en la Turquía «griega», vas a visitar una de las mezquitas más importantes del mundo, la de Selim y tú, Paul Wolfowitz, ex-halcón, te quitas los zapatos al entrar y muestras que con las garras has roto los calcetines y que no te importa enseñar los agujeros. Lo que en cualquier otra persona sería un descuido tonto, en tí, presidente del Banco Mundial, representante de 185 países miembros, es un insulto propio de un déspota.
Durante muchos años se ha dicho que el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y otras instituciones económicas dominadas por los países poderosos, tenían un sesgo contra los países pobres a los que trataban de imponer políticas contrarias a sus intereses para favorecer a los imperios dominantes. Quizá parte del sesgo que se advierte en esas instituciones y sus funcionarios tenga razones del mismo tipo que las que provocan que el presidente de una agencia especializada de la ONU cuya misión teórica es luchar contra la pobreza, luzca tomates en los calcetines: desprecio y falta de respeto y de control. Quien no mira por sus piés, es difícil que mire por la deuda externa de los países más pobres. ¿O es una manera de demostrar solidaridad en forma de parodia?

2 respuestas to “El impresentable Wolfowitz o ¿porqué tenemos que soportar a gente así?”

  1. Avatar de Némesis Némesis Says:

    ¿Crees que Wolfowitz -Wolf para los amigos- hubiera ido con una camisa rota a visitar a Bush o a Benedicto?

  2. Avatar de Juanjo ese Says:

    Creo que no. Alguien que cuando se levanta y se viste se pone unos calcetines con tomates, a sabiendas de que va a ir visitar una mezquita y a enseñar los agujeros, muestra un desprecio que lo descalifica como representante diplomático. No es un hombre que no pueda pagarse unos calcetines, porque su puesto le reporta más de 300.000 dólares (oficiales) de ingresos; está obligado a ir presentable, que para eso nos representa (185 países son miembros del Banco Mundial) Claro que es el mismo individuo que recomendó comenzar la guerra en Iraq para llevar la democracia, por lo que no hay que descartar que a pesar de sus calificaciones académicas (profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Yale) y políticas (Ministro de Defensa de EE.UU) sea un tonto equivocado.

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