28. De Antep a Estambul

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Mosáicos de Zeugma en el museo de AntepEn el hotel de Antep se ve la CNN. Me despierto a las 6 de la mañana con la sorpresa más agradable del viaje: ETA declara una tregua indefinida. ¡Qué alegría me he llevado! Todavía no he leído la prensa española pero la sensación que tuve de la información de la CNN es que la derecha española no se había alegrado mucho. Como al final tendrán que decir que sí se me ocurre la siguiente coartada: “Aceptaremos la tregua de ETA como buena siempre que reconozcan que pusieron las bombas de Atocha”. Así el PP salvaría la cara. Claro que los que la perderían serían los de ETA y no sé si querrán. Porque solo de pensar que se acabase la actividad militar de ETA durante el reinado de Rodríguez Zapatero I… es que les debe hacer el amor bastante. Por emplear una perífrasis, que en este blog no se deben escribir palabrotas.
El tren sale a las 14:30 así que tengo toda la mañana por delante.
Me voy al castillo. Es una construcción imponente que en 1920 resistió los ataques de los franceses. De ahí lo de “Heróica” de “Sanliurfa”. Un grupo de escolares visita también el castillo. El 17,53 % son rebeldes, camisa por fuera, y el 5,2 semirebeldes, solo media camisa. No sé si comienza la rebelión o se agota. Para saberlo tendría que venir por aquí cada dos o tres meses. Y no me importaría. La gente del hotel ha sido la más amable de todo el recorrido. El recepcionista hasta me ha dado un par de besos al despedirse. En España, mira que he estado en hoteles y nunca me los han dado. Y todo de una limpieza total. Quiero decir el hotel, no los besos, que también, que eran de esos de despedida masculina. Algunos hombre al despedirse se dan una especie de coscorrón frente con frente.
Antes de ir a al estación me paseo otra vez por el bazar. Ayer charlé con un par de herreros. Hoy me ha presentado uno a su padre. Y me han invitado a té. Hay fotos.
Y ya a la estación, que en turco se dice “gar” como en francés. Y de nuevo vacía. En el andén esta colocado el tren y veo que las literas que yo había reservado no parecían demasiado cómodas para el viaje diurno. Veo un vagón con asientos tipo TALGO, grandes, espaciosos y con tres asientos por fila, dos más uno separados por un pasillo. Y sabiendo lo que me espera dibujo una planta de vagón y una vista lateral. Cuando abren la ventanilla consigo explicarle al factor -para los lectores jóvenes, nombre genérico de los empleados del ferrocarril que venden billetes, son revisores y trabajos semejantes- el tipo de billete que quiero con la ayuda de los dibujos. Y que no lo quiero encima de las ruedas. Y que tengo derecho a reducción por edad. Y finalmente que ayer reserve una litera pero no la quiero. Anulación de reserva: con una goma borra mi nombre escrito a lápiz. Y a esperar que abran los vagones. En todo el andén sólo hay una pareja jovencita sentada en un banco achuchándose, pero muy poquito. El la tiene cogida por la cintura con el brazo, que en un banco de madera debe ser hasta doloroso. Pues ha aparecido una pareja de guardias o de vigilantes del ferrocarril y los han echado de allí. Y me he acordado de lo que explicaba un escritor, quizás Azcona, que en Madrid en los años 40 iba con su novia a la estación de Atocha para poder darle un beso cuando salía un tren, porque parecía que se estaban despidiendo y así los censores morales no intervenían. Desde luego empleado de esta estación debe ser un puesto muy buscado: salen tres trenes por semana y llegan otros tantos y estábamos 6 u 8 pasajeros. Y mejor todavía ser policía de la estación. Me he acordado de una tira cómica que se llamaba “Los habitantes de la ciénaga” o algo así. Había unas ranas que todo su trabajo era esperar a que pasase alguna mosca cerca. Estas ranas de Antep dirán: “vamos a espantar a los novios de las 14 horas. Hoy te toca a ti amenazar”. Porque iban dos, con pistolas y todo. Y deben llegar al final del turno agotados: “Oye que tendré que pedir una baja por estrés que hoy había dos parejas de novios”.
Y por fin sale el tren. Puntual. En mi vagón 4 pasajeros y yo. A mi derecha la llanura de Anatolia.
Epílogo.
Una vez quedé con un amigo en la estación de Atocha y le expliqué la anécdota de Azcona. Al acabar me preguntó muy serio: “¿Pero no te tendré que dar un beso, verdad?”.

Quien quiera ver fotografías de los espléndidos mosáicos de Zeugma en el museo de Antep puede pulsar aquí.

12 comentarios to “28. De Antep a Estambul”

  1. Chiqui Says:

    Pues siempre que paso por los “tornos” de Atocha (ya no existen, ahora son barreras) y por el kioskillo-cafeta me acuerdo de nuestro “encuentro a ciegas” en Atocha para intercambiar información y scripts de una incidencia de Tivoli… (de las primeras… ¿te acuerdas?)…

  2. Carmen Says:

    Chiqui, espero que no dejarías pasar la ocasíon y le darías a AL un beso a la llegada y otro a la despedida, que ocasiones así no se prodigan en la vida

  3. Chiqui Says:

    Por supuesto, Carmen… por supuesto… 🙂
    Siempre que he podido le he ido a ver a IBM. Pero como el primer encuentro en Atocha… ¡¡ninguno!!… Algo para el recuerdo. Ya me gustaba por teléfono, pero en persona mucho más.
    😉

  4. Al de Turquía Says:

    Si no supiera que eres la misma persona construyendo este diálogo acabaría poniendome muy, muy colorado.

  5. maruja Says:

    Al, ¡Cuánto me gustaría conocerte!
    Por tus escritos y pr lo que dicen de ti Carmen, Almudena, Ana, J.Luis, Naussica… y sobre todo de un modo más íntimo Chiqui, debes de ser una persona encantadora y bien parecida.
    Tus escritos son lo único que me permite escapar de esta monótona y dura realidad, de ama de casa, en la que estoy inmersa.
    Me gustaría escaparme contigo a un lugar recoleto y exótico como los que tu narras.
    ¿No podemos conocernos?

  6. naussica Says:

    Besos, estaciones, censura, Azcona…,¡Me huele a Buñuel!

    Chiqui, encuentro a ciegas, besos, Atocha…¿Qué me recuerda…?
    Al, ¿Qué les das?.

  7. Chiqui Says:

    Al.. mi intención no es ponerte colorado… y yo, soy solo yo…Chiqui… no construyo ningún diálogo… Digo lo que pienso en cada momento… 😦

  8. sonia Says:

    Hola Al.. Soy Sonia, de Fuenla, la que se dedica a la medicina, también aquí en Fuenla, Ale me recomendó tu blog y me gusta mucho, entre catarro y catarro, diarrea y mareo… leo un poco y se me va la tarde en un pis-pas. Qué envidia me das. Cuídate y no tengas miedo de la gripe aviar, al final va a ser todo un cuento chino para vender el tamiflu….

  9. Al de Turquía Says:

    Sonia, catarro, diarrea, mareo, ¿tienes la gripe aviar? Te harías famosa.
    Yo tuve un compañero de trabajo que fue uno de los primeros en probar un aparato para las piedras del riñón y lo paseaban por todos los congresos médicos. Imagínate, la primera mujer blanca con gripe aviar en Europa. Y si encima te curas sólo con reposo y un blog…Como el doctor House, o en tu caso la doctora “Hojpital”.

  10. Al de Turquía Says:

    Si es muy agradable y lisonjero todo lo que me decís pero educado en una férrea moral escolapio-franquista con toques falangistas uno no está acostumbrado a tantas cosas agradables.
    Te voy a decir lo que dicen los bashi un grupo de los bantúes: Musimwa iragi. Algo así como lo que me pasa a mí es una suerte , una felicidad.

  11. jose luis Says:

    Empieza a parecerse a un chat de encuentros, estas pasiones no me las esperaba yo, bravo! Con lo serio que empezaba el artículo, y como pasamos del “monotema”, hurra!
    Qué gran blog…

  12. Al de Turquía Says:

    Joseluis, hasta ahora creo que no he empleado la palabra pasión pero lo haré en mi próximo viaje. Me parece una palabra muy importante.

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