En 1943 Sartre escribió la que se considera la expresión insolidaria por excelencia «l’enfer c’est les autres», «el infierno son los demás» Años después explicó lo que había querido decir. Hermosas palabras del Sartre solidario que citamos al pié. En modesto apoyo de ellas, negamos que el infierno sean los demás, el infierno son los teléfonos móviles de los demás; al menos cuando están en «Recinto cerrado»
Sartre dijo en 1965: «Mais «l’enfer, c’est les autres» a toujours été mal compris. On a cru que je voulais dire par là que nos rapports avec les autres étaient toujours empoisonnés, que c’étaient toujours des rapports infernaux. Or, c’est autre chose que je veux dire. Je veux dire que si les rapports avec autrui sont tordus, viciés, alors l’autre ne peut-être que l’enfer. Pourquoi ? Parce que les autres sont au fond ce qu’il y a de plus important en nous-mêmes pour notre propre connaissance de nous-mêmes.»
21/03/2006 a las 09:09
Por favor, Ángel… ¿puedes traducirme la aclaración de Sartre?… Bueno, intentaré buscarlo por el Google… uhmm… pero prefiero tus aclaraciones, me gusta más leerte, la verdad.
😉
21/03/2006 a las 17:08
Pues es que ha habido un desliz.
Ese articulo sesudo no es mio. Aunque ponga de Antalya a Side.
Lo siento.
23/03/2006 a las 18:20
Bueno, así como la primera frase ha sido citada infinidad de veces y, muchos la han tomado como bandera de lo terrible que es la relación con los demás, la segunda aclaración no la había oído nunca.
Realmente de la simplidad de la frase «el infierno son los otros», no se deduce la aclaración posterior que parece más bien una reflexión más amable de la vida producida por la adaptación que se dice que tiene lugar con el paso de los años ¿no?. Aunque a veces los años tienden a dotarnos de cierta amargura…
No hay nada seguro en nuestro mundo, creo yo.
23/03/2006 a las 21:30
En relación con la frase “el infierno son los demás” dice el autor: “siempre ha sido mal comprendida. Se ha creído que yo quería decir con ella que nuestras relaciones con los demás estaban siempre envenenadas, que siempre eran relaciones infernales. Pero es otra cosa lo que quiero decir. Quiero decir que si las relaciones con los otros son tortuosas, viciadas, entonces los otros no pueden ser sino el infierno. ¿Porqué? Porque los demás son en el fondo lo que hay de más importante en nosotros para el propio conocimiento de nosotros mismos. Cuando pensamos sobre nosotros, cuando tratamos de conocernos, en el fondo utilizamos el conocimiento que los demás ya tienen de nosotros. Nos juzgamos con los medios que los demás tienen y nos han dado para juzgarnos. Sea lo que sea lo que yo digo de mí, siempre en ese juicio está dentro el juicio de los otros.”
28/03/2006 a las 07:41
Muchas gracias por la aclaración…
Buff… esto hay que releerlo varias veces… es para rumiarlo despacio.
😉
25/01/2008 a las 09:31
«…Se ha creído que yo quería decir con ella que nuestras relaciones con los demás estaban siempre envenenadas, que siempre eran relaciones infernales…» si alguien ha pensado eso alguna vez es que no ha leído mucho a J.P…