AL de la India. Tercera entrega. Desde Ahmedabad.

by

Esta nota la escribo en dos veces. En el primer sitio en que entré me hicieron descalzar. Y estaba limpísimo. Este en que estoy ahora es el lugar más sucio en el que he estado con un ordenador y con el teclado más cochambroso que he visto nunca. Pero es una especie de palacio semiabandonado y tengo un despacho para mí solo de unos 15 metros cuadrados. Un ciberpalacio a 10 rupias la hora. Recuerda: un euro 52,8 rupias.
Peligros.
La familia y amigos estaban preocupados por mi seguridad en este viaje por el terremoto de Pakistán y la gripe aviar. Un amigo incluso me previno del peligro de los cocodrilos marinos. Creo que se equivocó de lugar pues el peligro ha sido mucho más normal: se me cayó encima de la cabeza la litera de en medio en el tren estando yo sentado en la inferior. Fue un buen golpe y un buen susto para mi y los compañeros de departamento.
Ahmedabad.
Hay que pronunciar ‘Amdabad’ o ‘Emdabad’ si no, no sales de Delhi.
En mi guía dice que en el siglo XVI los viajeros la describían como la ciudad mas bonita del mundo. Ahora se llevarían un susto.
Es la principal ciudad, que no capital, del estado de Gujarat: más de 50 millones de habitantes en menos de 250.000 kilometros cuadrados. Teniendo en cuenta que una buena parte, el Kutch, esta despoblado la primera sensación que tienes al llegar es que los 50 millones están a tu lado. El 50 % va en bicicleta y otro 50 % en moto. ¿Ya no quedan mas? Pues sí: otro 50% conduce un autorickshaw y otro 50% va andando. Es que tanta gente da para muchos tantos por cientos, pero es que fuí a parar a la parte más central de la ciudad. Algo así como Las Ramblas de Barcelona un sábado de primavera por la tarde.
Y luego el calor. Estamos a mas de 35 grados. He preguntado en el hotel y me han dicho que el invierno comienza en noviembre. Estoy por quedarme aquí y comprobarlo y ver si solo es una exageración. Incluso me han dicho que hace mucho frío. No quiero ni pensar como será julio y agosto. Este verano llegaron a los 47 grados.
Voy camino de Palitana pero me he quedado dos días. El primero fue un día de descubrimientos. De esos que ponía la guía verde Michelin (¿existirá todavía?): “merece el viaje”.
Primero visité “Dada Hari”. Vaya, lo primero fue el intento. Porque fui a la estación de autobuses y descubrí que esos 50 millones estaban allí también queriendo coger un autobús y que en Gujarat no sólo se habla el gujaratí, cosa que no me preocupa más que el que hablen hindi en Delhi, puesto que no entiendo ninguno, sino que todo está escrito en alfabeto gujaratí, en el que hasta los números son diferentes y no sabes leer ni el número del autobús. Y mucha gente tampoco sabe leer tus caracteres y además los nombres al ser transcripciones de otro alfabeto no son exactas. En definitiva: que no te entienden ni entiendes. (Sí encuentro palabras escritas en caracteres latinos como polímero y fibra óptica pero no me son de mucha utilidad)
Afortunadamente un chofer indio me ayudó presentándome al “conductor” (que es como llaman aquí al cobrador) del bus adecuado. El bus te deja en la carretera y después de andar un kilómetro llegas a “Dada Hari”. Es un pozo con galerías de piedra del siglo XV. Es una construcción, como muchas obras de arte, con mucha obra inútil para su fin pero es tan bonita..
Además estás en un pueblecito de Gujarat. Nada que ver con Delhi. Puedes llegar por escaleras de piedra con mucho grabado hasta el fondo de un pozo octogonal. Al lado del pozo hay una mezquita que más que tal parece un templo hindú. También una maravilla y sin nadie excepto dos fieles durmiendo.
El segundo descubrimiento fue otro pozo más antiguo, con una construcción semejante, pero convertido en un templo hindú.
Lo mejor fue encontrarlo. Niños que se te acercan e intentan preguntarte en inglés como te llamas pero que no entienden cuando les preguntas por “Mata Bhavani”. Y entonces se acerca un pastor que lleva a un grupo de vacas, las deja que vayan solas, y me conduce a través de una aldea por un grupo de casas que parecen un patio de vecinos de Córdoba hasta llegar al templo.
Fue algo mágico. Luego regreso a la carretera para esperar el bus. La gente me sonríe y saluda en el camino y paso por delante de un gran almacén de carbón donde dos ancianas cargan grandes serones (no sé si esa es la palabra) para trasportarlo del gran montón a otro sitio. La India terrible de gente que trabaja muy duro y la India amable y sonriente.
Regreso a Ahmedabad y un nuevo momento mágico. Visito la Jama Masjid, una mezquita del siglo XV que es la mas importante de la ciudad. Es una maravilla que no tiene nada que ver con la austeridad de la gran mezquita de Delhi.
Es el atardecer y me siento un rato en el patio. Empieza a llegar gente, mucha gente. Bueno, en verdad sólo varones. Alguna mujer suelta bajo los pórticos. Se arrodillan en filas y empiezan a rezar. Entonces caigo que estamos en Ramadán y de ahí la gran afluencia sin ser viernes. Cuando acaban los rezos se dispersan en grupos y sacan unos plásticos de 2 ó 3 metros por medio metro. Sacan frutas, las pelan y las cortan en trozos pequeños. Enfrente de mí hay un grupo de 3 hombres que cortan sandías, plátanos y papayas. También traen unos cubos de plástico con zumo. Va llegando mas gente. Las mujeres se ponen en grupos aparte. Hablan pero casi en susurros. Y vuelvo a caer en que están esperando el momento del día en que se rompe el ayuno del Ramadán. Reparten la fruta y el zumo con los grupos de mujeres que parecen de su familia y con familias que deben ser pobres y no tienen nada.
Dicen algo por los altavoces y se ponen a comer, todos sentados en el suelo. Los hombres cubiertos con bonetes blancos.
Al salir a la calle el barrio de la mezquita hervía de gente. Parecía sacado de “Las Mil y una noches”.

Anuncios

Una respuesta to “AL de la India. Tercera entrega. Desde Ahmedabad.”

  1. RAQUEL Says:

    Hola intrepido viajero!
    Desde este pequeño rincón de una gran casa que conoces muy bien, quiero felicitarte por tu magnifica aventura. Acompañanadote desde la distancia, esperamos con ilusión cada dia el relato de tu deambular por esas mágicas tierras .
    En esos momentos del largo y rutinario dia laboral, nos escapamos contigo a la India , en un sueño temporal y repleto de exóticos aromas .
    Bueno solo desearte un buen viaje y que sepas que te seguimos y sobre todo, muy importante……..no te olvides de las fotos (¿nos las enseñaras? ). Seguro que si. Petons.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s