
Una de las maravillas de este Museo de la Acrópolis es tomar un café sentado en una terraza enfrente de la Acrópolis, en el mes de noviembre entre el sol y la sombra, a unos 20ºC.
La verdad es que ha sido uno de los cafés más caros que he pagado, por eso el pobre camarero que me ha preguntado al pasar la tarjeta por el lector si añadía la propina ha recibido un rotundo “¡no!”. Pero oye, que estamos en Atenas, que esto no es la Quinta Avenida de Mahattan.
Bueno, quizás he exagerado un poco con el precio, pero no con la maravilla del lugar.
La terraza estaba llena, pero no todo el mundo aprovechaba la situación, así una señora sentada en una mesa dándole la espalda a la Acrópolis: para matarla.
Hay una zona de esculturas de templos anteriores al Partenón de 500 y pico AEC, donde no se pueden tomar fotografías, lo que da lugar a una labor incesante por parte de los 2 o 3 vigilantes que continuamente lo están advirtiendo al personal que no lo hagan, especialmente a una Atenea maravillosa.
He oído a un guía explicar a su grupo que era porque algunas de las piezas tenían algo de la policromía original y era para preservarlas de los fogonazos de los flashes. Pero es que no dejan de ninguna manera.
Al salir he preguntado la razón y una encantadora empleada me ha dicho que en ese ambiente las piezas, todas esculturas, estaban sobre soporte y si la gente hacía fotos corrían el peligro de tropezar y que se les cayese alguna encima. O sea que era para proteger a las piezas y a los visitantes.
Y me parece muy bien. Y si no se pueden hacer fotos, pues no se hacen. Nosotros solo hemos fotografiado a una de esas esculturas de espaldas, pero desde un piso superior donde no había peligro, ni para la pieza, ni para nosotros.
Y desde ese piso superior si podemos ver el conjunto de todas esas esculturas y los visitantes que pululan entre ellas. Y ves que hay muchos, pero no es algo agobiante.
Así un grupo de estudiantes a los que un paciente profesor les explica la maravillosa estatua que nosotros hemos fotografiado de espaldas y como esos jóvenes no hacen ni puto caso de tanta belleza. Por lo menos no están absortos con el celular.
Y desde esa altura “cazamos” a una joven que tiene que ir con poca ropa para poderte mostrar los extraños tatuajes, porque si no ¿crees que iría vestida así?
Para compensar ese horror, un clásico de los muesos: un dibujante, que además lo hace con gran maestría y es zurdo.
Durante la visita un encuentro muy gracioso.
Un par de jóvenes chinas nos piden que les hagamos una fotografía. Se las hago, les pregunto que de dónde son y me dicen que de EE. UU. Y como siempre viene la “repregunta”: “Sí, eso vosotras, ¿pero vuestros padres?”.
Pues claro eran chinos. Así que charlamos de un viaje que han hecho por España y también de los nuestros a China y eso es un “win-win” que diría mi nieto Mario.
He decidido a partir de ahora llevar siempre una lista de las ciudades chinas que conozco, pues solo recuerdo los nombres de 3 o 4 y encima algunas las pronuncio mal.
Al final le han pedido a una joven turista que nos hiciese una foto a los cuatro. Seguimos charlando y en la despedida, muy ceremoniosas nos dan la mano. Les digo que en España eso no se hace en una situación como esta, que damos un par de besos. Lo hago y se han quedado sorprendidas, pero también han querido dar los besos de rigor a Marisa y se han reído mucho.
Y al acabar una de ellas me da su tarjeta y resulta ser “Vice President Senior Loan Officer” de una empresa de hipotecas de Salem, ya sabes, la de las brujas.
Un encuentro muy agradable.
Y ya saliendo nos encontramos con esta procesión que me parecieron ángeles pero que son o eran “erotes”: “Erotes son deidades de la mitología griega que personifican el amor y el deseo, los Ángeles son mensajeros espirituales de la tradición judeocristiana que sirven a Dios”.
Así que nada que ver, excepto lo de las alas y que me parece que estos de aquí sí tienen “pito”, frente a los asexuados ángeles, aunque como habitualmente los representan con grandes ropajes o armaduras, en el caso del arcángel Miguel, no sé cómo van provistos por debajo.
Acabamos la visita en el subsuelo del museo donde hay ruinas de un antiguo barrio de esta ciudad transformado en un yacimiento arqueológico.
Y finalmente volvemos a pasar por el precioso Lamassu de Nínive, que te recuerdo ha sido construido con latas de sirope de dátiles de Irak.
Un letrero sobre esta obra dice que estará expuesta hasta el 31 de octubre de 2026, por si te animas.
Hemos entrado a las 9 y media y salido a las 3 y media: seis horas.
Regresamos a la zona de nuestro apartamento entre las plazas de Sintagma y Monastiraki y comemos por allí; todos los restaurantes están a rebosar especialmente en las terrazas y eso que son las 4 de la tarde.
Breve descanso y salimos a dar nuestro último paseo por esas mismas plazas y sigue todo lleno de gente pues hace una noche estupenda y es viernes.
Muchos jóvenes con aspecto de que van a comenzar una larga noche.
Y como somos turistas al pasar por Sintagma y ser el tiempo en que hacen el cambio de guardia los “evzones” no nos podemos resistir a verlo, ahora ya en “horario nocturno”, lo que les da un toque de teatralidad.
Hoy 18.000 pasos.
Sobre la restitución de lo esquilmado.
Creo que el Vaticano devolvió lo que tenía de la Acrópolis, no sé si todo o parte, pero lo hizo.
Pues lo busco y sí, efectivamente en marzo de 2023, bajo la orden del papa Francisco, devolvieron todo lo que tenían de la Acrópolis.
Además del Museo Británico también tienen piezas el del Louvre y 9 museos más.
Según Wikipedia del friso del Partenón de 160 metros de largo “el 37,5% del friso se encuentra en el Museo Británico; el resto (48%) está en el Museo de la Acrópolis de Atenas y el último 14% se reparte entre otros museos”.
Una de las personas que más luchó para esa restitución fue precisamente Melina Mercury cuando fue ministra de Cultura de Grecia y además propuso la construcción de este museo pues los británicos aducían que Grecia no tenía un lugar adecuado para conservarlas.
Aquí tienes el enlace al discurso (en castellano) que dio en la “Oxford Union” en 1986.
Te copio la parte que ha sido más reproducida, aunque que te recomiendo que lo leas entero:
“Y son los Mármoles del Partenón. No existe nada llamado «los Mármoles de Elgin».
Existe un David de Miguel Ángel
Existe una Venus de Da Vinci
Existe un Hermes de Praxíteles
Existe un «Pescadores en el Mar» de Turner
¡No Existen los «Mármoles de Elgin»”
¡Ole tus cojones!
Etiquetas: 2025, Atenas, China, Melina Mercouri, Museo de la Acrópolis, Partenón, Plaza Syntagma, Wikipedia










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