
Esta tarde nos vamos a Ajmer, así que tenemos toda la mañana libre y la aprovecharemos para ir a visitar el “City Palace”.
En el estupendo desayuno una joven señora occidental con un pantalón traslúcido blanco que permitía ver una braguita también blanca. Me parece un disparate en la pudibunda India llevar este tipo de atuendo que estaría muy adecuado en Sitges, por ejemplo, pero no para Jaipur.
Con un rickshaw llegamos al palacio y como siempre la disparidad del precio de los indios y de los que no lo somos: ellos 300 rupias y nosotros mil, y no es de los sitios con mayor diferencia, quizás porque a pesar de ser un enorme palacio sigue siendo particular, en este caso del marajá de Jaipur.
De Wikipedia (más o menos): “fue una residencia real y sede administrativa de los gobernantes del “estado de Jaipur”. Se empezó su construcción bajo el reinado del marajá Sawai Jai Singh II, quien trasladó la corte desde Amber hasta Jaipur en 1727. Esta ciudad siguió siendo la capital de ese estado hasta 1949 cuando se transformó en la capital del estado de Rajastán.

Una curiosidad: tras la integración en la India el gobierno le concedió al marajá, así como a otros gobernadores de estados semejantes, una pensión, ciertos privilegios y el uso del título de “Marajá de Jaipur” y eso acabó en 1971 con una modificación de la constitución del país.
Y otra curiosidad semántica: a ese tipo de “pensión” se le llama en inglés “privy purse”, donde “purse”, como todos sabéis es un bolso o un monedero, y “privy”, además del más obvio “privado”, con lo que sería algo así “dinero para tus gastos”, significa también “letrina”, con lo que ya me pierdo.
De todas maneras, no te preocupes porque el “privy purse” solo se utiliza hoy (¡todavía!) por la monarquía británica y antes por los estados “principescos” de la India.
Volviendo al palacio: hoy alberga el “Maharaja Sawai Man Singh II Museum” y continúa siendo la residencia de la familia real de Jaipur la cual tiene unos 500 empleados. (Y doy fe de que por allí hay mucha gente pululando por todos los sitios).
Según una información periodística, “Zarzuela funciona como una empresa en la que hay entre 450 y medio millar de trabajadores”.
Y como siempre en la entrada nos ofrecen los servicios de un guía. Yo, aunque fuera gratis no lo cogería porque la información esencial que me interesa ya me la proporciona la guía que tengo y además en este caso el folleto que te dan en la entrada es suficiente para nosotros.
Hoy, a uno muy insistente le he hecho la siguiente reflexión: “¿Hablas español? Porque lo que tú me cuentes se lo tengo que traducir a mi mujer y si tú cobras 4 mil (ni idea de lo que cobraba), yo te tengo que cobrar a ti 5 mil, porque los traductores del inglés al español son más escasos y por lo tanto cobran más”.
Se ha quedado sorprendido y lo mismo el grupo de guías que estaban con él y que han seguido muy interesados la charla. No me han aplaudido, pero casi, y han mostrado su conformidad con mi razonamiento.
Abren a las 9 y media, la visita la hemos comenzado a las 9:45 y se podía ver todo con tranquilidad, pero a las 10 y media había muchísimos visitantes. Y es que es muy interesante, aunque hoy había un par de dependencias cerradas por reformas.
No me ha gustado que un vigilante, vaya, un empleado del palacio, ha insistido en que podíamos entrar en una zona de “No entry”, para luego pedirnos dinero por hacer fotografías. Hemos rechazado la oferta.
Una de las estrellas de la visita es un “gangajali”, del que dice una placa informativa que es el recipiente de plata más grande del mundo.
Y lo más interesante no es esa estupidez de más arriba tipo “Libro de Guinness World Records”, donde sí debe estar, sino el uso que tenía: el marajá de Jaipur Sawai Madho Singh II decidió llevar agua del río Ganges en su viaje al Reino Unido. Debía llevar suficiente para tres meses así que encargó tres recipientes de plata de 4000 litros cada uno.
La historia fue la siguiente: el rey Eduardo VII invitó al marajá a la ceremonia de su coronación en Londres, pero según la ortodoxia hindú el cruzar el mar era un acto desfavorable y el marajá era un hindú muy devoto y por tanto no podía realizarlo, pero tampoco podía declinar la invitación que era nada menos que del “rey del Reino Unido y de los Dominios Británicos de Ultramar y emperador de la India”, “King of the United Kingdom and the British Dominions, and Emperor of India”.
La solución: hacer el viaje en un barco donde nunca se cocinase o comiese ternera. Además, se llevó con él las estatuas de las deidades familiares, así como tierra de Jaipur que se extendió por debajo de su cama y de los dioses. Y por supuesto utilizar solo agua del río Ganges.
Contrató un barco que costó una fortuna (¡sería por dinero!) y se cargaron los tres recipientes.
Se prepararon seis lujosas habitaciones para el marajá y también embarcó con él un grupo de 25 sacerdotes, sin embargo, durante la travesía hubo una fuerte tormenta y se decidió que para apaciguar al dios Varuna, que estaba cabreado por este viaje, se debía arrojar por la borda uno de los recipientes.
(Practicante de cualquier religión: ¿tú crees que al Dios Varuna le satisfizo esa “piadosa” acción?)
Y así llegó el marajá a la coronación con 132 criados, 600 bultos de equipaje, los sacerdotes hindúes y los dos grandes recipientes con el agua del Ganges, que son los que debían estar aquí esta mañana, pero el otro está prestado para una exposición en EE. UU.
¡Cuánto más conozco las realezas menos me gustan!
¿Cómo puede haber monárquicos en el mundo?
NB
Necesito saber la palabra correspondiente a los partidarios de los marajás: ¿”marajáquicos”?
NB
Sobre el “emperador británico”: Wikipedia dice de él que “Edward had mistresses throughout his married life. He socialised with… “ y aquí viene una lista entre las que están la madre de Churchill y la abuela de la actual reina del Reino Unido. Porque estos historiadores británicos son la leche: “At least fifty-five liaisons are conjectured”. Y publican la lista, de la que te dejo el enlace.
NB de la NB.
Curioso ese verbo de “socialised” para describir los amores adulterinos.
Y otra NB de la NB.
Esa lista tiene el nada confuso título de «Royal Mistresses and Bastards«.
¿Para cuándo una semejante de los Borbones?
¿Conocéis esos muñecotes de las plazas de las grandes ciudades en España (desconozco en el resto del mundo) que dentro tienen un hispanoamericano pequeñito? Pues hay ingenuos que creen que están allí por gusto para que te hagas una fotografía con ellos y se quedan sorprendidos cuando después les piden un euro.
Pues aquí en lugar de muñecotes lo que había eran tres robustos empleados del palacio que han llamado a Marisa para que los fotografiase y luego se hiciese una fotografía con ellos y Marisa, la ingenua, creía que formaban parte de las “facilidades” del palacio, como los guardias o militares de algunos recintos oficiales cuando van vestidos de típicos, pues sí, eran empleados del palacio, aunque le han pedido dinero, pero sin éxito.
Hay un patio con unas puertas preciosas que están restaurando y lo hacen con andamios de bambú, como ya habíamos visto en otras ocasiones, pero me siguen sorprendiendo, pues deben atar todo con cuerdas y no parece muy seguro, aunque lleven dos mil años (o más) haciéndolo.
Un letrero que no había visto antes me llama la atención por lo bien pensado que está, aunque no tenga el menor éxito: “This is a no noise área. We appreciate your copperation”.
¡Por favor, que estamos en la India!

Hay un gran panel con la genealogía de los Kachhawahas y me perece tan exótico que decido fotografiarlo, pero hay un señor delante que se lo quiere aprender de memoria. Así que espero y espero y al final le pido que se aparte un poquito, se sorprende, casi se asusta y se va. Debía estar hipnotizado leyéndolo. ¡Mira que hay gente rara!
Pero más raros son los monárquicos de toda ralea: el último de esa tabla genealógica es nada menos que un jugador de polo, que podría pertenecer a “nuestra” casa borbónica.
Etiquetas: Ajmer, City Palace, EE. UU., España, Gangajali, India, Jaipur, Rajastan, Varuna, Wikipedia






21/06/2025 a las 16:04
Quizás lo correcto fuera: “This is a noise-free area, please refrain from singing”. Pero como dice el autor, es la India
21/06/2025 a las 17:06
Gracias Ramiro.
Ya veo que además de los robots chinos, tú me sigues leyendo a lo largo de los años, amigo y lector fiel.
Un abrazo