De Errejón tengo poco que decir; no le conozco ni ganas. Sí he leído su carta infumable y después de leerla estoy tentado de creer que fue verdad que dio una patada a un jubilado.
Un primer párrafo con una muestra de soberbia sin barniz y de ostentación de la dureza espartana de la vida de un líder auténtico y de todos los lideresos auténticos y de todas las lideresas auténticas.
El segundo párrafo ha puesto a prueba mi paciencia y ha ganado el párrafo. Intuyo que Lord Acton lo dijo mejor: el Poder corrompe. Luego, menos mal, no menciona el heteropatriarcado. Se le ha caído el hetero al cerrar el pestillo.
En el párrafo de persona y personaje entiendo que acepta que ha llevado una vida loca (neoliberal dice) y que no se le puede pedir a la gente (o sea a él) que vote distinto de cómo se comporta en su vida cotidiana. Parece que es sensato cuando se da cuenta de que, quizá bajo la influencia de sustancias psicotrópicas (este asunto no se menciona y daría para pensar que en los Parlamentos se debería obligar a control antidopaje), el Jekyll que todos llevamos dentro supera al atildado señor Hyde que finge ser a diario.
Creo que está de más lo del acompañamiento psicológico; primero porque hace que su interés reciente y loable por el tema de la salud mental se interprete como un interés por sí mismo; segundo porque entendemos que necesita muchas más sesiones.
Al feminismo 3.0 no le hace ningún favor la aceptación alegre de la delación anónima con la excusa razonable de que las víctimas estarían indefensas si diesen la cara. Es cierto que muchos hechos execrables son difíciles cuando no imposibles de probar y que a veces las denuncias presenciales no son eficaces porque también son de dudosa calidad. Ejemplo: lo de sentirse entrada a saco en una habitación cerrada con pestillo, que te laman los pechos y los glúteos, que te saquen el miembro viril -las denuncias deben escribirse en decimonónico- y luego acompañarlo a su casa esperando a que aparezca Romeo Montesco con artes más refinadas de seducción es poco convincente ante un jurado popular. También dicen de él que se hace extremadamente simpático y luego… Parece que a los machos épsilon les está mal tener trucos de apareamiento.
Todos los actores implicados institucionalmente en la Igualdad y la Identidad están obligados a crear protocolos de actuación para dar seguridad a las mujeres y esos protocolos deben ser sencillos e inteligibles. La definición de maltrato psicológico verificable es vidriosa y la razón de porqué las mujeres no lo practican también en reciprocidad no se explica convincentemente.
La confesión y la dimisión me parecen soviéticas, ya que me han pillado con la polla fuera voy a decir que mi partido sigue siendo guay y que busca un mundo nuevo. Abro digresión – Durante un tiempo de mi vida creí que la socialdemocracia tenía la intención de construir una sociedad mejor por convencimiento, lo que implica una inevitable paciencia. Ahora que la guerra contra Israel dura más de 75 años y la Operación Campamento más de 20, prefiero que la construcción de un mundo nuevo (Errejón «dixit») se deje a las fuerzas geológicas y al Antropoceno y no a los constructores de palabra fácil y bragueta rápida. – Cierro digresión. No comento por ignorancia y falta de pruebas mi convicción de que quienes le encubrieron durante bastante tiempo hoy le destapan.
Parto de un axioma: Las relaciones entre los sexos (humanos) son inexcrutables. Están impulsadas por hormonas con finalidades muy distintas y aderezadas con aportaciones contextuales de tiempo y lugar peculiares y cambiantes de forma que lo que en algún momento era habitual o esperable hoy puede ser un delito. En una época de la exacerbación de la identidad grupal y del borrado de la responsabilidad personal («tranqui colega la sociedad es la culpable») cargar al patriarcado con «la multiplicación de la toxicidad» es pasar un ladrillo por debajo de la puerta. Además tu patriarcado es el de Gengis Khan y podrías haber avanzado hasta el patriarcado de Gustavo Adolfo Bécquer por lo menos.
Otro axioma: No se debe confesar en público un error o un delito (en privado y ante las víctimas todo lo que sea necesario), menos aún por escrito y menos en PDF. Basta con ver un capítulo de Ray Donovan para aprender que un culpable no debe hablar. Eso no le honra sino que le envilece para siempre en digital.
Los graciosos de El Mundo Today afirman con cinismo que el caso Errejón es el empujoncito que necesitan muchos para pasarse a la ultraderecha. Creo que yerran por simpatía y que es obvio que la hipocresía del haz lo que digo y no lo que hago era tan reprochable cuando lo digo Séneca como en 2024.
El año 2016 escribí esto y me ratifico. Errejón emite expresiones crípticas para que los afines desencripten y escuchen armonías de calidad. En mi caso, tengo un desencriptador que de las emisiones de Errejón solo me traduce simplezas de moralista repipi aliñadas con palabras catecúmenas Espero que alguna Administración pueda darle un trabajo alimenticio en algún curso sobre los varones tóxicos y las relaciones seguras o al revés. ¡Que no se pierda la inversión que la sociedad española ha hecho en mundos y modos nuevos!