Mi Iliada. Introducción. Menos de 8 minutos.

by

La Ilíada es un poema de 15.690 versos. Para ser un poema de transmisión oral es larguísimo y demuestra al menos dos cosas, que hace tres mil años ya había recitadores que tenían mucha memoria y que la memoria era muy apreciada por los ciudadanos de entonces, no como hoy por muchos docentes españoles.

Los versos son hexámetros dactílicos, cada verso tiene seis dáctilos. El dáctilo es un pie de la poesía griega y latina compuesto de tres sílabas, una larga y dos breves (taa, ta, ta, o una negra y dos corcheas). Su nombre viene de la comparación con la longitud de las falanges de un dedo, una larga y dos más cortas.
En español la duración se sustituye por el tono y también ha habido poemas escritos en métrica griega y en concreto en dáctilos y aunque no son frecuentes los hay incluso famosos, en especial algunos de Rubén Darío como el de Salutación del optimista del que nos aprendíamos algunos versos:
Ínclitas raza ubérrimas, sangre de Hispania fecunda…
Únanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos;…
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente…
cuyo mensaje esencial tan mal ha envejecido en estos tiempos de diferenciación y desunión aparentes, y eso que Rubén era nicaragüense, no español. Mucho antes Iriarte en alguna de sus fábulas utilizó el dactílico, además con rima consonante, para fardar (La criada y la escoba. Cierta criada la casa barría/ con una escoba muy puerca y muy vieja. /Reniego yo de la escoba (decía)/ con su basura y pedazos que deja…/.

La Ilíada se divide en 24 «Cantos» de varios tamaños. Las dos traducciones al español que tengo bastante hacen con mantener cada verso en una línea y ser muy comprensibles. He seguido la de Emilio Crespo y la de Fernando Gutiérrez con Introducción de José Alsina. Me gusta la de E. Crespo y la de Fernando Gutierrez es un enorme esfuerzo por seguir la versificación original. Las dos incluyen un resumen de un par de páginas más breve y mejor de lo que yo podría hacerlo. Es decir, La Ilíada se puede resumir. Dicho lo cual, esos resúmenes están insertos en «Introducciones» de 30 páginas que pueden hacer dudar de que el resumen valga para algo. Ocurre que la «Grecia» micénica nos es tan ajena que las Introducciones son bienvenidas. He hecho un extracto personal de cada Canto al hilo de la lectura, esperando que me sea útil. El resumen sólo atiende a la situación o peripecia, por lo que deja fuera la poesía y la emoción de la epopeya y es un una porción mínima de la traducción de F. Gutierrez. No pretende ser aséptico, al igual que los dioses participantes tambien soy más partidario de unos que de otros.
Hay decenas de resúmenes de La Ilíada, por ejemplo en Wikipedia . Mi resumen es algo menos sintético
En una frase, La Ilíada es la narración de unos días en la vida de Aquiles en el décimo año de la guerra de Troya. Los expertos creen que son unos 50 días de los cuales sólo 4 son de batallas, la guerra cuerpo a cuerpo es más esforzada que lanzar missiles. Diez años de guerra son muchos pero la de Ucrania ya lleva nueve. Se llama Ilíada porque Troya es llamada Ilio por sus moradores. Con mi permiso la voy a seguir llamando Troya. Es una narración apasionada pero objetiva de una guerra en la que los dioses campan libremente y los humanos, a veces sólo humanos a veces semidioses, exhiben sus pasiones. Aquiles es biznieto mortal del rey de los dioses Zeus e hijo de Tetis, una ninfa nereida que vive en lo profundo del Mediterráneo. En la epopeya aparecen muchos semidioses e hijos de dioses y diosas porque en el Olimpo, el monte donde viven y contemplan los dioses, casi todos son promiscuos y prolíficos. La guerra se desencadenó porque Alejandro o Paris (por nombres que no quede) se lleva con su consentimiento a Helena, esposa de Menelao de Esparta a Troya, la ciudad de su padre Príamo. Helena también es hija de Zeus para enredar más la trama. Ya tenemos las dos orillas «Grecia» y «Anatolia» en el Egeo que las naves aqueas cruzan. Troya es una ciudad en una colina cerca del mar del que le separa una llanura que por la narración no parece muy extensa porque los guerreros llegan con rapidez del mar a la ciudad y viceversa. Los barcos aqueos están varados en la playa o fondeados cerca. Los troyanos están dentro de una ciudad aparentemente inexpugnable con altas murallas, torres y unas grandes puertas (las puertas Esceas) muy protagonistas. La ciudad no es conquistada en La Ilíada; el bonito epìsodio del caballo de madera no tiene lugar en esta epopeya. Como pista hay que decir que el Ulises de Troya es el mismo Odiseo de La Odisea.
Este resumen no sólo no pretende orillar la lectura del original sino afirmar que debe leerse porque es un texto poético riquísimo, de hechos, de héroes y de naturaleza. El ponto (o sea el mar, como se llama en La Ilíada al Mar Egeo) era perfectamente navegable. La costa turca actual está en muchos puntos de la costa griega a distancia de isla a isla de 60 km (menos que en las Baleares) con tierra a la vista por las numerosas islas por lo que no era una exageración llevar miles de hombres costeando en barcos de buenos bancos como dice Homero; bancos para sentar a cincuenta remeros-guerreros como en los pentecónteros. De Homero se dicen muchas cosas, incluso que no existió o que sus obras eran colectivas, su Ilíada me parece un relato unitario no una mera yuxtaposición de materiales varios ni escrito por muchas manos.
Lo que más extraña a un lector de hoy son las numerosísimas repeticiones, gran recurso de la poesía oral y excelente para los estudiantes con poco interés. Por ejemplo: el mar es casi siempre el canoso mar, los mantos son casi siempre los rozagantes mantos, los aqueos tienen melenuda cabellera, los caballos son solípedos caballos, las grebas son buenas grebas (parte de la armadura, defensa de la rodilla hasta el pié, muy apreciadas y citadas porque en las luchas con golpes eran esenciales en una época en la que la rotura abierta de un hueso equivalía a la muerte), las glebas (campos) son fértiles glebas y así muchas y muchas veces. He procurado repetir menos que Homero. Y qué decir de Homero como creador de epítetos, muchos de los ideados por él caracterizan la mitología grecolatina. Véase por favor su riqueza.

En el título he puesto el tiempo que he tardado en leer la entrada en voz alta. En silencio debería ser menos. Es una cortesía para los bots que no tienen tiempo que perder.

Etiquetas: