79. Japón 2015. Trigésimo cuarto día de viaje. 1 de abril. Miércoles. De Narita a Estambul.

by

La guía recomienda que llegues al aeropuerto con 4 horas de adelanto y nosotros, obedientes, así lo hicimos. Sorpresa: nuestro avión sale a las 21:20 pero no empiezan a facturar hasta las 19:30, o sea que no hacía falta llegar hasta 2 horas antes de la salida.
Afortunadamente la zona de espera tiene unos asientos que no están mal y los restaurantes, en caso de que los necesites, tienen unos precios normales. Incluso hay máquinas, “vending machines”, con los mismo precios que en el resto del país. ¿Te imaginas eso en el aeropuerto de Barajas?
Antes de facturar me gusta pesar el equipaje para evitar alguna sorpresa final y lo hago en alguno de los mostradores vacíos donde se dejan el sistema encendido. Pues aquí, como deben ser muy ahorradores, los apagan todos. O casi, pues al final he encontrado uno. Por supuesto no llevamos sobrepeso. Vaya, no para las normas de las compañías aéreas, pero sí para nuestros cada vez más menguados recursos físicos. Siempre digo que será la última vez pero creo que hoy sí lo será. No estamos para arrastrar esos pesos aunque en este viaje haya sido con ruedas. Porque además las ruedas pueden romperse y no quiero ni imaginar lo que podría representar movernos así.
Busco la información del cambio yen-euro en una oficina antes de la facturación y después de los controles y la diferencia es importante en la compra, casi un 5%. Por si necesitas cambiar:
Antes: Venta 1€= 132,84¥ Compra 1€=122,84¥
Después: Venta 1€=133¥ Compra: 1€=117¥
Como siempre en la espera hago el control de gastos: todo dentro de lo previsto.


A pesar de la advertencia de la guía, el proceso de control personal y de equipaje de mano así como el de la emigración ha sido todo muy rápido. Quizás se una la eficacia nipona a que este, por lo menos hoy, no sea un aeropuerto muy importante en cuanto paso de un lugar a otro, como pueden ser Londres, Fráncfort, Doha y ahora Estambul, y que la gente va y viene a Tokio pero no lo utilizan como paso para ir a otro lado. En resumen: muy bien todos los trámites.


El aeropuerto es sencillo, casi diría que “zen”, pero tiene todo lo que necesitas y con la mayor densidad de lavabos de todo el mundo. Y por supuesto los más limpios.
Para acabar de redondear tanta eficacia el embarque es muy rápido y es que hay un montón de empleados organizándolo.
Un letrero nos dice que en Estambul está lloviendo y que hay 6 horas de diferencia.
En los últimos vuelos largos el aparato siempre ha tenido una distribución de asientos de 2-4-2, que para nosotros es la ideal si conseguimos uno de esos “2” pues de esa manera tenemos pasillo y ventanilla, pero este es un Boeing con 3-3-3. Una insensatez, porque ¿quién viaja en grupos de tres? Afortunadamente hoy no va lleno y el tercero está libre con lo que el viaje va a ser muy cómodo.
Despegamos y en Tokio está lloviendo de nuevo. Realmente hemos tenido mucha suerte en esta ciudad con la climatología: solo nos ha llovido dos veces y hoy casi nada. Lo siento por los tokiotas y su hanami. Hiro me dijo que intentásemos cambiar el vuelo para dentro de 2 ó 3 días pues el final de la sakura con todos los pétalos por los suelos y por los canales es algo fuera de serie. Pero, insisto, hemos visto los parques, jardines, lagos y canales más bonitos del mundo.


Nada más sentarnos nos entregan el menú del vuelo y un “lokum”. Aunque hay una hoja en japonés me imagino que se deben volver locos con la comida turca.


La cena estupenda. Lo que he dicho en alguna otra ocasión: tendría que vivir en un avión.
Delante de mí una abuela japonesa, pero vieja, vieja, pero con la energía de una adolescente, no para de hablar y con un volumen bastante alto. Da la impresión de que está un poco ida. A la azafata cuando nos sirve la cena casi la abraza y dado lo poco amigos que son de las efusiones y de tocarse es todavía más raro. A su joven compañera de asiento no para de hablarle en inglés y aunque me desentiendo de la conversación no puedo dejar de oír un agudo “really?’” cada 20 segundos. La pobre chica debe estar agotada porque al despertarnos por la mañana no le ha dicho ni mu y entonces la abuelita ha pegado la hebra con otra congénere abuelita al otro lado del pasillo y, por suerte para mí, en japonés.
Te toca una señora así en un viaje del IMSERSO en autobús de Madrid a Orense y tienes que decir que te ha entrado un ataque de gota y que debes volver a casa. Es que creo que con lo de la gota te devuelven el dinero.
Cruzamos medio mundo durmiendo y a las 8 de la mañana, hora japonesa, nos despiertan para el desayuno. Podemos elegir entre “regular” y “local”. Cogemos uno de cada clase. Los japoneses a los que echo el ojo han pedido todos “local”, aunque uno ha pedido vino lo que no es muy “local”. Y una segunda sorpresa: en el “regular” a pesar de que acaba la lista de componentes con “pan” no hay. Además de que sí hay mantequilla y sin pan (o sustituto) no es muy fácil comértela. Además está muy claro: “oven fresh bread selection”. Se lo reclamo a la azafata y me dice que “sorry” pero que no hay pan. Entonces le pido la hoja de reclamaciones. Por si la necesitas: “complaint sheet/form”. La pobre no me entiende y además es bastante novata. Aparece el jefe de azafatas. Le cuento mi extrañeza de que en una línea aérea turca, patria del pan (lo pienso pero no se lo digo, porque no estoy seguro de las palabras e igual digo una patochada tipo “the mother of the bread”), no tengan pan. Que lo siente mucho, que ha sido un fallo de la empresa de catering. Le muestro mis conocimientos de Turquía y el pan (no conozco un país donde se coma mejor y más cantidad de pan). Él es de Samsun donde estuvimos hace unos años y se pone muy contento de que conozca su ciudad. Acabamos muy amigos y que se quejará a la compañía.
Y así tras 12 horas y 33 minutos llegamos a un Estambul lluvioso y frío, aunque como son casi las 4 de la mañana espero que los miles de españoles que habrán venido esta Semana Santa a visitar la ciudad tengan más suerte al mediodía.

Anuncios

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s