8. Sri Lanka 2014. Sexto día de viaje. 30 de septiembre, martes tarde. Mannar.

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 Talaimannar .

Regresamos con el bus a Mannar y allí cogemos otro para ir a Talaimannar. Este es el punto más cercano a la India. Imagino que en un futuro próximo se reanudarán las comunicaciones ahora cortadas pues hay una vía de tren recién colocada.

A lo largo de la carretera muchas imágenes religiosas católicas. Están colocadas en hornacinas a veces anunciando un colegio religioso y a veces nada. Incluso hemos visto un Santiago montado a caballo que imagino de tradición portuguesa. En el camino pasas por grandes arenales  donde solo crecen palmeras  y unos árboles espinosos que quizás sean acacias. A veces se ven algunas vacas y terneros bastante famélicos y de vez en cuando burros que están asilvestrados. Aquí estos animales no tienen enemigos, el personal no se los come (lo he preguntado), ni los utiliza como medio de transporte y así viven felices y contentos correteando por la isla de Mannar.

Según la guía la “Navy” ceilandesa organiza unos paseos en barco desde Talaimannar pero el dueño del hotel me ha dicho que los habían cancelado. Incluso hay un embarcadero donde acaba la vía del tren y desde donde salían esos viajes pero ahora no te dejan ni acceder a él. Y es que desde aquí casi se puede llegar a pie hasta la India. Es lo que se llama el puente de Adán, “Adam’s Bridge”, una serie de bancos de arena que casi llegan hasta Rameswaran en el sur de la India.  Vaya, ahora no se puede andar por allí pero en los tiempos mitológicos Hanuman, el dios mono hindú, lo utilizó para llegar hasta aquí  y rescatar a Sita, la mujer de Rama, que había sido secuestrada por Rawana, un demonio rey de Lanka, nombre de esta isla en cingalés. Si quieres ampliar esa gesta épica solo tienes que leer el Ramayana. Como verás  los dioses (de todas las religiones) pueden andar por sitios que los humanos los tenemos más difícil.

Talaimannar. Limpiando pescado. Cleaning fish.

Hemos dado una vuelta por un poblado de pescadores y hemos encontrado un grupo de media docena de mujeres que estaban preparando los pescaditos que luego ponen a secar al sol. Con gran habilidad quitan los lomos con un par de cortes y el resto se utiliza para dar de comer a los pollos. No sé si se los dan así directamente o es para fabricar pienso. Allí he estado departiendo con tres chicos jóvenes que eran los encargados de llevar el pescado de un lado para otro. Y también allí nos hemos encontrado con Fátima: de todas las mujeres cortadoras de pescado era la más guapa pero a pesar de que las demás le insistían a Marisa para que la fotografiase y de que era la que tenía mejor inglés no ha querido. Hemos charlado un rato con ella y nos ha explicado que había vivido muchos años en el Líbano y que si le hacíamos fotos y luego se publicaban en un periódico quizás sus conocidos libaneses la verían y se enterarían a qué se dedicaba ahora ella. Curiosamente a pesar del nombre y de lo del Líbano era católica: llevaba un rosario en el cuello a modo de collar. Le he intentado explicar lo de Fátima y la cueva de Iría, que forma parte de mis recuerdos infantiles,  pero no sé si me ha entendido.

Cerca de allí un grupo de jóvenes estaba limpiando una red y uno de ellos me ha dicho que era somalí y que llevaba trabajando allí unos meses pero que su mujer seguía en su país. ¡Qué historias!

Regresamos a Mannar y peguntamos por el baobab, lo único notable que nos queda por ver. He descubierto que “baobab”, no sé en inglés pero sí en tamil se pronuncia “bioba”   y que la persona que me ha explicado como ir andando no lo había hecho nunca de esta manera pues no estaba a unos 200 metros. Pero ha sido muy amable y me ha escrito la dirección en inglés y en tamil para que lo pudiese preguntar al personal.

Baobab. Mannar

El baobab de Mannar: este ejemplar se cree que fue plantado en el año 1477 por un comerciante árabe y merece la pena la caminata. Es el árbol más raro que he visto en mi vida: es que tiene 19 metros y medio de circunferencia por solo 7 metros de alto. Es casi monstruoso. Y además es un ejemplar único en toda la isla de Mannar, vaya que no hay más baobabs. Otra cosa especial: está en “territorio católico” pues al lado hay un altar para misas al aire libre y poco antes de llegar una hornacina con Santa Lucía. ¿Cómo lo sabemos? Pues porque además de que llevaba la palma del martirio tenía los ojos en su mano derecha. Cuando yo era un niño había en la iglesia de mi pueblo dos imágenes de santas mártires en sendas capillitas. Una era Santa Lucía con los ojos en un plato y la otra Santa Águeda con las tetas también en otro plato, éstas más difíciles de ver.

Regresando al centro hemos pasado por una iglesita dedicada a san Antonio donde una docena de fieles rezaban descalzos.

Hemos acabado en un barrio de pescadores de Mannar muy interesante donde Marisa ha hecho preciosas fotos.

Atardeceres .Sri Lanka. [EXPLORE THANK YOU]

Y al final una maravillosa puesta de sol sobre una especie de bahía que forma el mar.  Luego al verla en el mapa veo que no es exactamente una bahía sino lo que en inglés se llama un “lagoon” y que  creo que se traduciría como “albufera” aunque mi diccionario de referencia lo hace como “laguna”  ( ”an area of shallow water separated from the sea by sandy dunes or coral reefs”).  Y en todo el norte del país hay muchos así.

PD.

Ayer al llegar al hotel conocí a tres funcionarios  que estaban trabajando en Mannar y se alojaban en el hotel. El más hablador me explicó que trabajaban en el “Ministry of Help”. Me quedé muy intrigado pues en España aunque sería muy necesario en estos momentos un Ministerio de Ayuda, no tenemos algo semejante. Hoy me lo vuelvo a encontrar y le pregunto que a quien ayudan. No, no es “Help” que es “Health”.  Así que le dije que ese ministerio sí que lo teníamos. Me hubiese gustado explicarle que la jefa se llamaba “Mato” y que además del chiste de su nombre era famosa porque tenía un “Jaguar”  de regalo en su garaje  y no se había enterado. Pero temí que explicarlo en inglés podía crear mucha confusión: mezcla “Mato”con “Jaguar”, con “Kill”, con “no me había enterado, Señoría”,  con “I did not realize, Your honor”, con “el bigotes”, con “the moustache” con…Así que no le dije nada.

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4 comentarios to “8. Sri Lanka 2014. Sexto día de viaje. 30 de septiembre, martes tarde. Mannar.”

  1. LaotraMarisa Says:

    Tendríais que ir a Tanzania cuando los baobabs están sin hojas…

  2. Mulliner Says:

    Aunque hubieras hablado tamil no hubieras podido explicar lo que pasa aquí y concretamente lo de la señora Mato, hay cosas que las palabras no pueden expresar y es preciso para conocerlo sumergirse en el entorno y cerrar los ojos.

  3. Al de Sri Lanka Says:

    Marisa, nos ha cogido muy mayores para ir a esos sitios, pero nos gustaría.

  4. jose luis Says:

    He visto la fotos de Marisa y la verdad que son magníficas. Por ejemplo, ésta de la puesta de sol es preciosa. Se lo comenté a Luis en el viaje. Muchas gracias por el saco de dormir, todavía lo tengo, se lo devuelvo a Luis. Me salvó una de las noches más interesantes que hemos pasado en montaña.

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