La verdad es que debe ser estupendo cobrar comisiones «por el bien del pais» como parece ser que dijo Oriol (Aurelio) Pujol, otro hijode que hemos heredado por capacidad y méritos. Lo de las comisiones debe obedecer a la ley de economía cuántica también llamada de Pedro Pablo Bárcenas, por uno de los que mejor la cumple, no porque en otras casas no cuezan habas que en la mía a carretadas. La ley en cuestión dice «Cuando no hay razones, se cobran comisiones». Hablando de razones habría que incluir en la futura ley de financiación de los partidos políticos la obligación de que la ciudadanía interviniese en la elaboración de sus programas y además que los programas, aburridos ya de por sí, fuesen muy detallados con articulado y apartados muy concretos porque si no, se cuelan posteriormente malformaciones no deseadas y que quizá las ha metido con calzador algún talibán, que en todos los sitios hay radicales porque quien iba a decir que los munícipes burgaleses iban a ser tan bulevarianos, claro está por el bien del país aunque sus administrados no aprecien las buenas razones lo que según la ley antedicha quizá quiere decir que tampoco aprecian las comisiones con lo estupendo que debe ser.