La mayoría de los políticos españoles me parecen toscos. Supongo que se debe a la necesidad de salir en la foto por lo que se mueven poco y pretenden no tener opiniones que desmerezcan de las oficiales. Ya lo dijo Fanfani, a los políticos españoles les «manca finezza» aunque ya no llevan chaquetas de pana.
Sin embargo cuando salgo a la carretera siempre encuentro una excepción, los responsables de la Dirección General de Tráfico (D.G.T.) son personas dotadas de una finura y una competencia muy superiores al resto. Cuando veo los rótulos de «Tramo de concentración de accidentes» y «Fin del tramo de concentracón de accidentes» no puedo evitar pensar en la capacidad extraordinaria que demuestran.
No sólo son capaces de conocer en qué tramos viarios se concentran los accidentes sino que consiguen que año tras año los accidentes se concentren allí y eviten en gran medida que nos accidentemos en la enormidad de kilómetros del resto de la red. Además teniendo a los accidentes concentrados es más posible acabar con ellos cuando sea necesario y no antes con el derroche de recursos que esa anticipación podría suponer.