No es cierto que las personas o grupos tengamos derecho a decidir. En todo caso tendremos o no el derecho a decidir según qué. Como, en busca del eufemismo favorecedor, nos hemos o se han parado en la palabra decidir, no hemos oído decir a nadie que no tenemos derecho a decidir gasear a poblaciones enemigas ni a discriminar a quienes nos disgustan por motivos banales ni a otras muchísimas actividades. Así que para ponernos de acuerdo sobre si tenemos derecho a decidir tenemos primero que decir qué decidir. No es de recibo tener el derecho y luego decir a qué tenemos derecho. Si decir de entrada que a decidir la independencia es perjudicial para los propósitos de los interesados en ella, tienen que saber que no se puede decir a posteriori.
¿ Tiene un grupo humano el derecho a independizarse de otro? Para mi gusto, sin causar daño ni mentir, sí.
Me parece imposible no causar daño cuando seis millones se independizan de otros treintaytantos, incluso en el remotísimo caso de que los seis millones estén unánimemente de acuerdo. Además es un proceso en el que dilucidar cómo se reparten los bienes y derechos es tan difícil que esa dificultad es suficiente para paralizar la decisión.
También me parece imposible no mentir en el proceso. Por ejemplo, es mentir basar ese derecho en situaciones tradicionales (¿anteriores al siglo XX?) cuando en esas épocas el «pueblo» en cuestión carecía de derechos y si existía algo parecido a una elección el sufragio era censitario y limitado a unos pocos notables o patricios. No se puede basar un derecho en otro existente en una época en la que la gran mayoría carecía de todo derecho. En el caso catalán en el momento del Decreto de Nueva Planta la «democracia» existente se limitaba a los «Braços» o Estamentos que eran el militar, el eclesiástico y el de las villas, o sea, un grupo de «notables». Estamentos contra los que también se habían rebelado «els segadors» unas décadas antes, no sólo contra «los castellanos». Por ejemplo es mentir pedir «libertad para Cataluña». Los territorios no pueden tener libertad porque tampoco pueden ser esclavos, sólo las personas pueden tener libertad y es difícil que la independencia proporcione a los catalanes más libertad de la que tienen, aunque se puede intentar y convendría saber de antemano de qué manera por si podemos conseguirla para todos.
Hay mentiras menores que no vale la pena discutir, pero que a veces han sido defendidas con tanto ardor que hay que citar. Es injusto defender a Rafael de Casanova como un héroe cuando, a pesar de haber luchado valientemente contra las tropas partidarias del futuro rey Borbón, murió en su cama a los 83 años y honrado por el rey contra el que apostó. Por mucho menos el Justicia aragonés Lanuza perdió la cabeza. En su biografía en Wikipedia, escrita por orgullosa mano nacionalista, se dice que luchó contra los absolutistas como si su elegido el pretendiente austríaco fuera un rey constitucional.