43. Calcuta. Día 2. Mañana.

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St Paul’s Cathedral

Hoy es un día extraño: por un lado es lunes pero por otro estamos dentro de la “Durga Puja” o sea que es festivo.  Las calles están vacía y apenas hay circulación. Queremos echarle una ojeada a los jardines del Victoria Memorial y también ir a la oficina de turismo de  Bengala pues hemos leído que organizan algunos recorridos para ver “pandals”.

Hoy, creo que por ser lunes, el VM  está cerrado pero no los jardines que lo rodean.  Son de pago, pero muy poco, y el precio es igual para los nacionales que para los extranjeros.  Los jardines están muy cuidados y no hay demasiada gente, solo algunas  familias y algunas parejas y muchísimas ardillas.  Un buen lugar para pasear  y reposar aunque esté en el centro de Calcuta.

Desde allí nos vamos a visitar la catedral luterana de San Pablo. No soy un experto en  este tipo de arquitectura pero me gustó mucho el edificio con una gran nave que parece un hangar de aviación. Lástima que las vidrieras del prerrafaelita Burne-Jones  estén tan altas y lejos, aunque eso le pase a casi todas las vidrieras de las catedrales.

Cuando llegamos hay  pocos visitantes y los que hay se santiguan al entrar lo que quiere decir que son cristianos.  Y me pregunto si en este país los cristianos tampoco visitarán los templos hindúes, budistas o las mezquitas. Y los musulmanes, ¿cuáles serán  los patrones de prohibición para visitar otros lugares de culto? Igual me equivoco y no lo tienen prohibido.

Antes de entrar a la nave principal hay  un hall con muchas lápidas conmemorativas en las paredes. Y aquí,  como en el cementerio de Park Street,  me sorprende lo que hay escrito en algunas de ellas.

“To the memory of Sir Mountstuart  Goodricke Jackson, Bart, of the Bengal Civil Service, Asst. Comissr.  at Seetapur in Oude, who  at thee age of 21 after many months of Privations & Sufferings was murdered at Lucknow on the 16th November 1857”.

 “Amelia Georgiana Jackson, aged 20 years, sister of the above, who in escaping  from Seetapur was separated from her brother, and, after enduring several months great suffering and exposure, perished at Lucknow in the massacre of the 24th  Septr 1857”

“Eldest son and daughter of the late Sir Keith Alexander Jackson, Bart of Arsley, country Bedfor”.

Lo primero  que pensé al leerla fue ¡pobre padre! Después el “late”  de Sir Keith me hizo pensar que ya había fallecido cuando lo hicieron sus hijos

De todas maneras es terrible.  Sir Montstuart se muere a los 21 años, después de meses de “sufrimientos y privaciones” y ya era “Sir” y funcionario de la administración.  Por la fecha, el lugar y el hecho de ser “asesinado” imagino que sería una de las víctimas del famoso levantamiento conocido como la rebelión de los cipayos. Su hermana intenta escapar y también la liquidan.  Y no dice nada de su madre pero si no lo estaba se moriría de la pena y dolor. La genealogía de esta familia puede consultarse en una de las excelentes bases de datos genealógicas del mundo anglosajón, que muestra más interés por sus ancestros que España. Los cipayos eran las tropas coloniales que reclutaban nativos. En la Wikipedia en español algún nacionalista ha añadido que se aplica también a la policía autónoma vasca a la que comparan con tropas formadas por «nativos» al servicio de una potencia colonial, aunque como es perfectamente verificable las restantes comunidades españolas (y sus policías) aspiran en sus sueños más calenturientos al status de la vasca (y sus policías)

También una lápida dedicada a un capitán, su mujer y su niño “crulley murdered by the rebels at Tapore, June 1857”.

Otra. “To the memory  of Captain Arthur Powys Wodehouse, I. A., deputy commissioner at police, Calcutta 1909-1914, Killed in action at Ctesiphonte in Mesopotamia, November 24th 1915”.

¡Morir en Mesopotamia! ¡Qué cosas tiene la historia!  Mesopotamia ya no existe (hasta el word me da error al escribirla)  y parece que no  haya existido nunca más que en los relatos bíblicos y ahí tenemos a ese bravo capitán que murió allí a comienzos del siglo XX. Y nada menos que en Tesifonte, ciudad que solo por el nombre ya entran deseos de visitarla.

Salimos y en la parte trasera de la catedral media docena de indios están haciendo leña de un árbol caído. Y no es una metáfora. Bueno, el árbol no se ha caído  todavía pero debe estar muerto  y han decidido cortarlo a trozos.  Y es un árbol enorme.  Hay dos parejas que con una sierra enorme van cortando cansinamente  los grandes troncos que están en el suelo   en trozos más pequeños; pero hay una pareja colgada con cuerdas   del tronco principal  intentando cortar una gran rama.  Hay que ver la foto porque si no no se entiende. Pero dada la posición de los “colgados” y que solo actúan con una mano  y sin un punto de apoyo imagino  que tardarán unos siete años en acabar la faena.

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