De nuevo a la India: el viaje anual de fin de año. Y no os voy a contar nada del país después de lo que he escrito los años anteriores. Porque además es un país que evoluciona muy despacito. Vaya, despacio en el aspecto sociológico, que en otras cosas va como un tiro. Solo un dato que creo que nunca lo he escrito: según nuestros amigos de la CIA en esta nación vivían en julio de este año 1.173.108.018 personas. O como escriben los indios: 1,17,31,08,018. Que les gusta hacerlo más complicado. Claro que hay un censo indio oficial pero es de 2001 con cifras del 2003.Según él eran 1.028,7 millones de habitantes. Ya ves que los de la CIA son más precisos y los cuentan mejor. Claro que en el año próximo les toca un nuevo censo e imagino que tendremos datos mejores.
El año pasado estuvimos en el centro y oeste del país. Y digo “estuvimos” porque empezamos la época de viajar juntos Marisa y yo tras su jubilación. Este año vamos a visitar Sikkim, estado –os recuerdo que la India es una república federal con 28 estados y 7 territorios de la Unión- que visité en 2006 y que me pareció fascinante y del que hay cumplida descripción en este blog, “elsoles”, en el capítulo de “India 2006”.
El encontrar un sitio maravilloso y volver a visitarlo es un problema porque regresas a un país, una ciudad, un lugar del que te has quedado enamorado y cuando vuelves de nuevo, a veces, confirmas tu primera sensación, pero otras lo que te produce es una fuerte decepción y te preguntas: “¿Por qué habré regresado?”.
En breve tendré una reunión con antiguos compañeros de facultad. Hace 40 años que no los veo y me pregunto si no sería mejor no ir. Porque los recuerdo en su esplendor de los 20 años. Y es como los que mueren jóvenes. Y ahora encontraré a algunos hechos polvo, vaya, como ellos me encontrarán a mí. Pero creo que iré a la reunión. Y de la misma manera me voy a Sikkim.
Plan de viaje.
De Madrid a Delhi y de allí a Calcuta en avión. Unos días en esta ciudad y en tren a NJP para coger allí el “toy train” a Darjeling. Otros días en esta ciudad y transporte por carretera hasta Gangtok, la capital de Sikkim. Desde allí intentaremos visitar el valle de Yumthang como hice la otra vez, aunque en aquella ocasión la parte final del viaje se frustró por una nevada, claro que entonces era comienzos de noviembre y ahora iremos a mitad de octubre. Es la parte más incierta del plan pues antes era necesario hacer el viaje con una agencia local y en un grupo de cuatro personas como mínimo. Porque en este estado hay determinadas zonas que son de libre acceso, otras que necesitas ir con una agencia de viajes local y con determinados permisos y otras que están prohibidas para los extranjeros. Dada la velocidad –la falta de ella- de la evolución de la administración pública de este país no creo que hayan cambiado mucho todas esas reglas y normativas.
Finalmente recorreremos las partes “libres” de Sikkim que nos permitan la policía y el ejército que deben ser quienes dictan las normas de movimiento de los extranjeros. Regresaremos a NJP y de allí a Delhi desde donde regresaremos a España.
Si no podemos recorrer Sikkim quizás “bajemos” hacia Assam y Meghalaya, otros dos estados del noreste. O sea algunas incertidumbres pero no demasiadas. Además de la manera que viajamos si no se puede hacer una cosa pues no se hace y no pasa nada.
PD.
En la crónica anterior explicaba algunos de los muchos motivos que tiene una persona como yo para huir de la patria a un lugar lejano. Estos días han aumentado esas causas: las primarias en Madrid del PSOE. Es agobiante. Para compensar el Sr. Rajoy sigue sin decir una palabra, excepto algo así como “yo soy el que soy” y le dan el Nóbel de medicina al fisiólogo Robert Edwards.
Pues la Iglesia ha tenido que meter baza: siguen pensando que son los únicos depositarios de la moral y de la verdad. ¿Hasta cuando? ¿Se puede dar el premio Nóbel con más de 30 años de retraso porque a los jerarcas católicos les parece mal separar el sexo de la procreación?
Como dijo monseñor Carrasco de Paula (que por cierto tiene nombre de guitarrista flamenco): «Sin Edwards no existirían en el mundo congeladores llenos de embriones que en el mejor de los casos van a ser trasladados a úteros, aunque lo más probable es que sean abandonados». ¡Cuánto les preocupan los úteros de las demás! Y encima el periódico vaticano se hace eco de la sorpresa del «New York Times» porque le dan el premio por unos trabajos de hace 30 años: ¡si fueron ellos quienes impidieron dárselo antes!
Bueno si quieres cabrearte más y lees el italiano aquí tienes el enlace de lo que piensa el periódico de la jerarquía eclesial sobre el profesor Edwards y su premio.
Pero un motivo para quedarme: asistí hace poco a un concierto de piano en Molinos, precioso pueblo de Teruel. El pianista, un músico excepcional, nos regaló seis bises: ¡Seis bises! Y éramos unos 30 los asistentes. Se produjo esa maravillosa conjunción de que el público está encantado con el artista y éste con el público. Y cada vez que se iba se le ocurría otra pieza que podía tocar y volvía al escenario: me lo hubiese llevado a casa. O por lo menos a cenar.
Casi se me había olvidado: se trata de de Luis Fernando Pérez y aquí tienes un enlace mucho mejor que el de arriba y además puedes escuchar “El Albaicín”.
19/12/2010 a las 20:53
Dos cositas:
1) qué ciudad es NJP y donde gaitas está. Echo tanto de menos las rutas de tus viajes en mapa, aunque sea una digitalización del histórico mapa que utilices en tus viajes.
2) Mira que parece simpático el pianista Luis Fernando Pérez, pero el enlace no me deja escucharle…
20/12/2010 a las 18:05
Querida Carmen: tienes razón con lo de los mapas, veré si el editor puede hacer algo al respecto. Si no para el próximo viaje.
Sobre NJP: es que no me quiero repetir y pensaba que todo el mundo sabe que NJP es como los indios, fanáticos de los acrónimos, llaman a «New Jalpaiguri». Es una ciudad muy curiosa de la escribí en el post 14 del viaje a la India en 2006.
Enlace: http://www.elsoles.com/2006/11/02/14-y-manana-a-darjeeling/