43. Final.

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SalabhañjikasLongitud.
Algún miembro de mi familia se queja de la “excesiva” longitud de mis artículos. Pero todo es relativo, aunque el relativismo sea perseguido ahora por las más altas instancias eclesiales (o sea el Papa).
Leí que una antigua novia de Norman Mailer había vendido a una universidad americana la correspondencia entre ambos así como un diario de ella donde había detalles sobre sus encuentros sexuales, incluidas escenas de hasta 50 páginas basadas en sus relaciones de cama. Eso sí que son artículos largos.

Dos dudas.  ¿Como se puede escribir durante 50 páginas un “encuentro sexual”? Y, ¿se quejarían mis lectores de la longitud de mis artículos si escribiese de sexo?

Mis hijos seguro que sí.

Música.

Una que levanta el ánimo: la “Marche pour la cérémonie des Turcs” de Lully. La descubrí en el film “Tous les Matins du Monde” y siempre la llevo en mi reproductor de música comprimida.

Transporte público y conocimiento.

El transporte público, excepto el avión, es incómodo y lento pero para mí es imprescindible para conocer estos países y más todavía a sus gentes y costumbres.

Sobre secuestros y rehenes.

A propósito de algo que escribí en Haridwar cuando el ataque terrorista de Bombay y de que “los hoteles a los que voy no los asaltarán para coger rehenes” he recordado una conversación de una vez que estuve en Ladak.  (Si ya os lo he contado, perdón).

Un grupo terrorista secuestró a un grupo de siete occidentales en Cachemira para pedir la libertad de un líder islamista que estaba encarcelado. Os recuerdo que Ladak social y geográficamente es tibetano aunque política y administrativamente forme parte del estado de Jamu y Cachemira.

La mayoría de los rehenes eran británicos y americanos.

Hablando con un británico que estaba muy preocupado por la seguridad le dije que una de las ventajas de ser de un país poco importante como España era que nadie nos querría como rehenes. Pues resultó ser una impresión equivocada.

En el grupo había también un noruego. La primera acción de los secuestradores para que se les tomase en serio fue decapitar al noruego, el que desde un punto de vista “mercantil” tenía menor valor de cambio para la presión internacional.

No supe como acabó aquella historia pero ahora al escribir esto he buscado en la red y resulta que un rehén americano logró escapar y de los otros nunca se supo pero se cree que los liquidaron también. Esto ocurrió en julio de 1995 cuando estábamos en Ladak.

Los naxalitas y los serranos.

Cuando yo iba a los padres escolapios tuve los tres mejores profesores que un estudiante de primaria y de bachillerato podría haber tenido: Don Alberto, Don Leandro y Don Paco. Como veis ninguno era “padre”. O sea los tres eran seglares. Lo únicos que encontré en ese colegio.

De los tres aprendí mucho, pero el recuerdo más claro –iba a escribir “vívido”, pero me parecía demasiado-   lo tengo de las enseñanzas de Don Leandro. Así una vez nos explicó que nadie quería ser “serrano”. Que tú ibas a un pueblo de la sierra y preguntabas si aquello era ya la sierra y que te decían que no, que empezaba en el pueblo de más arriba. Pero lo mismo pasaba con el siguiente. Y es que entonces ser “serrano” implicaba retraso con respecto con las poblaciones que no lo eran. O sea que la enseñanza de Don Leandro era que nadie quería que se le clasificase entre las poblaciones más desfavorecidas. Pero él era tan listo que se limitaba a contarnos la historia y esperaba que nosotros le pusiésemos la moraleja, aunque en algunos casos hayamos tardado años en ponérsela. Entonces tendría 13 ó 14 años.

Pues lo mismo me ha pasado en este viaje con los naxalitas.

La información que tenía yo decía que Chhattisgarh era territorio naxalita. Llegas a la capital, preguntas y te dicen que no, que eso es en Bastar. Y cuando llegas allí te dicen que no, que más allá. Y vas “más allá” y lo mismo que con los serranos te dicen que más lejos.

Y no es que yo haya buscado a los naxalitas –ni a los serranos- sino que precisamente no quería encontrármelos.

Si no fuese por la noticias casi diarias de asaltos pensaría que es una invención.

PS. Una característica de los tres profesores laicos es que ninguno empleaba castigos corporales.  No puedo decir lo mismo de los de sotana. ¡Viva el laicismo!

Cita.

Una señorita actriz india, Sushmita a la que le acusaban de que había engordado:

“I wear black because of it’s Power Statement (not to hide my weight), and if I showed you the body that is underneath you would’nt able to handle it Honey.”

(¡Eso es poderío!).

Hizaras.

Leo en un periódico que en la India aumenta el número de varones eunucos. El artículo lo achaca a la falta de posibilidades de casarse y de conseguir un buen trabajo. Así algunos jóvenes dicen que para que lo quieren sino lo pueden utilizar y entonces se emasculan y parece que de esta manera se pueden dedicar a algunas actividades religioso-sociales reservadas para ellos.

Lo curioso del artículo es que daba una cifra exacta de eunucos y de su procedencia.

Afortunadamente en España no gozan de ese prestigio social y salidas profesionales porque si no el Sr. Rodriguez podría haberlos incluido en su programa de medidas económicas. Claro que el Sr. Rajoy, que desde el punto de vista ideológico estaría más cerca de esa medida, diría que estaba en contra solo por oponerse y la Iglesia que por un lado diría lo de san Pablo de “es mejor quemarse que abrasarse” pero quizás considerase por otro lado que el miembro viril es productor de vida y que por tanto no puede extirparse.

Tendré que preguntarle a mi amigo el nefrólogo a ver qué opina.

English forever.

He descubierto una palabra nueva: “crutches”.

Estaba buscando la información sobre lo que puedo llevar a bordo en un vuelo pues había leído que habían suavizado las normas. Y leí que se pueden llevar “crutches”.

No sabía lo que era pero estaba dispuesto a comprarme unas cuantas pues debía ser algo bueno si te lo dejan llevar contigo dentro del avión. A mí me sonaba a galletas de chocolate.

Decepción: son muletas. Mejor no llevarlas.

Más de inglés: construcción fácil de palabras: “declaración” pues “declaration”.

En el viaje a Pachmarhi estuve hablando con un señor al que expliqué que el latín se declinaba y que una de las declinaciones de “Deus” era “Deo”. No supe si me había entendido. Al regresar descubro que aunque hubiese sabido lo de las declinaciones no me habría entendido pues yo decía “declination”, fácil traducción de “declinación”.

Pues nada de eso: esa “declination” se utiliza solo para la “declinación magnética”. No sé que entendería ese señor pues los hindúes son muy dados a la astrología. La “declinación” lingüística es “declension”. ¿Lo sabías?

Mi inglés.

Después de estar hablando con muchos indios en inglés me he percatado que en lugar de “improve my English” lo estoy ”unimproving”. O como se diga. O sea que en vez de mejorar estoy desmejorando. Porque si ellos me hablan solo con el infinitivo del verbo y con un sustantivo yo les respondo igual, que de lo que se trata es de que te entiendan. Pero si un día voy a Gran Bretaña, que no creo, les pareceré Tarzán: “comer lentejas”, “beber té”. Pero un Tarzán mediterráneo porque además para tener más asegurado el “understanding” gesticulo. Y Tarzán era muy comedido en esto. (Menos cuando hacía carantoñas con la chimpancé).

Y también el francés.

Normalmente me quejo de mis faltas de conocimientos del inglés y de lo que eso me acarrea. Pero no solo es el inglés.

Una vez leí en una información económica:

“Le comité éthique du Medef va recommander la suppression des parachutes dorés.”

Y rápidamente pensé que “Medef” era algo de medicina, por ejemplo “medicina francesa” y que los paracaídas dorados debían ser perjudiciales para la salud. Lo que no entendía que pintaba el “comité de ética”.

Pues fui tan tonto que a pesar de leer la noticia entera seguí sin verlo muy claro y eso que hasta “le président Nicolas Sarkozy” iba a tomar cartas en el asunto. Eso ya me parecía una excentricidad que un señor tan importante y con una señora tan estupenda perdiera el tiempo con los “paracaídas dorados”. ¿Es que había tantos paracaídas dorados en Francia para llegar a ser un motivo de salud pública?

Pero para eso está la web, para sacarte de tus errores.

Medef es el  “Mouvement des Entreprises de France” que imagino que será como la CEOE española pero con directores más elegantes y que leen a Bernanos en lugar de ir a las corridas de toros. O sea que no era algo médico. Su página web me sacó de mi error: los “parachutes dorés” son los “contratos blindados” de nuestros jefes. Lo que pasa es que el francés siempre nos gana en poesía.

Planes de boda.

Leído en un periódico importante de este país.

“Vivimos en tiempos en el que los jóvenes con buena educación no creen en los horóscopos, pero no es mala idea consultar con un astrólogo para seleccionar el día favorable de la boda”.

¡Viva el oscurantismo!

Sobre las medallas marineras.

Viendo en India Gate un pequeño desfile militar escribí sobre lo difícil que era conseguir una medalla siendo marino en este país y sobre el incidente de un barco pirata hundido por esos bravos marinos.

Aunque fuese un barco lleno de los más malvados piratas, si hundes el barco enemigo, ¿cuántas medallas puedes repartir? Pues no sé, tres o cuatro: al que ha visto a los piratas, al que les ha dicho que se rindan, al jefe que ha dicho “malditos bastardos, se van a enterar de lo que vale un peine: ¡hundidlos!” y al que ha apretado el botón del cohete que los ha impactado. Y a lo mejor eran 200 ó 300 en el barco.   O sea un 2%. Sin embargo si mandas a un grupo de pequeñitos asamitas a tomar un territorio y lo conquistan (esté lleno de enemigos o vacío que eso al que reparte las medallas le da lo mismo y nunca lo sabrá: “hemos encontrado fuerte resistencia pero hemos tomado la zona. Cero bajas amigas y multitud de enemigas”), pues dan medallas al 100%.

Si luego resulta ser un barco de pesca tailandés en lugar del Flying Dutchman pues aún es más difícil todavía. Que así no hay manera de ascender.

“That’s” a knife.

Llevo muchos años, desde que vi la peli, quizás en el 87, esperando la posibilidad de de decir: “Esto es un cuchillo”. Os recuerdo.

Paul Hogan es un panoli australiano que va a Nueva York y paseando con su amiga les sale un macarra con una navaja:

Ella- Mick, dale la cartera.

El- ¿Por qué?

Ella- Tiene un cuchillo.

El- Eso no es un cuchillo.

(Saca un enorme machete que lleva encima)

El- “Esto” es un cuchillo.

Pues yo tuve la oportunidad de decirlo al fin en Pachmarhi.

El señor mayor con el que compartí la excursión me preguntó cosas sobre el castellano y yo le correspondí con cosas sobre el hindi. Ve que tomo notas en papeles sueltos y me dice que si no sería más práctico hacerlo en una libretita de 8×10 como hace él. Entonces busco mi libreta de 20×30 donde escribo los borradores y que llevo siempre encima para decirle: “esto es una libreta”. ¡Y me la había dejado en el hotel!

Tendré que esperar otra oportunidad.

La Reina y Ángel González.

Me hubiese gustado poder escribir “La Reina y yo”, como un Borbón o como el título de la obra de Sue Townsend, pero para eso me tendría que llamar González y no es el caso.

Espero que recordéis las famosas declaraciones reales sobre la importancia o necesidad de enseñar religión en las escuelas: “Se ha de enseñar religión en los colegios, al menos hasta cierta edad: los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida”.

No me meto en el berenjenal (¿cómo se dirá “berenjenal” en hindi?) que supondría dilucidar qué religión debería enseñarse con ese motivo, y la Reina, sabiamente, tampoco ha dicho nada al respecto.

Y todo esto me vino a la mente en el tren que me llevaba de Visakhapatnam a Bhopal mientras escuchaba poesías de Angel González, recitadas por él mismo o cantadas por Pedro Guerra. El primero de los poemas se llama “Para que yo me llame Ángel González”.

Y allí, en ese poema, en un minuto y 21 segundos, el poeta te explica el origen de la vida, el origen de su vida, el de la tuya también. Mucho más fácil que las lecciones de los cosmólogos y desde luego que cualquier religión.

No creo que la Reina lea a ese poeta, yo tampoco leo a Pilar Urbano (¡la Reina tampoco!) pero os lo recomiendo para que dé luz a vuestra vida, a vuestros amores, a vuestros dolores. Volveré sobre ellos.

Mircea Eliade en “Diario íntimo de la India”.

“Observo una vez más que sólo un “diario” escrito en el extranjero puede publicarse sin ningún reparo, con sus simplezas y disparates”.

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8 comentarios to “43. Final.”

  1. Carmen Says:

    Con tus finales se puede escribir un tratado de filosofía aplicada.

  2. Al de la India Says:

    Carmen, que la filosofa (aunque presocratica) eres tu, asi que te los cedo.
    Un beso

  3. Al de la India Says:

    Por una vez voy a hacer un comentario a mi cronica. (Perdon por la falta de acentos pero estoy en un extraño teclado).
    La foto que acompaña al articulo ha sido una idea del editor, que no mia. Quizas deberia haber explicado porque ha puesto esa y no otra. No he sido yo el seleccionador por los pechos abundantes de la escultura como si el primer apartado del escrito tuviese que ver con esa abundancia y con el aspecto abandonado de la señorita.

  4. Carmen Says:

    ¡Ah!, yo creía que el interés estaba en el elefante

  5. Al de la India Says:

    Querida Carmen: pues tienes razon. Yo solo habia pensado en lo “mio”. Espero que el editor nos saque de dudas.

  6. jose luis Says:

    Cuántas veces habré pensado en la historia de Tarzán, y es que si hablas bien no te entienden!!! Luego hay que simplificar al máximo y gesticular, que hay veces que no está el horno para bollos y hay que salir del paso como sea. En efecto, nuestro inglés empeora, pero la capacidad de comunicarse dónde sea aumenta. Yo además me atrevo con el indio, el kumaoni y lo que me pongan.
    Tengo amigos que no saben inglés, y cuando vienen de la India piensan que saben porque han hablado con todo el mundo.
    Bueno Ángel ha llegado el momento de darte las gracias por viajar y contarnos lo que ves y lo que sientes, además de salpimentarlo con mucho humor, por lo menos yo me parto con tus ocurrencias.
    Todavía pienso en cómo se dirá berenjenal en Indio, jaja, y se me vienen a la cabeza imágenes más que palabras, por ejemplo intentar coger un taxi por tu cuenta a la salida del aeropuerto o buscar un ricksaw a buen precio (es decir, no me times que ya se como va esto) al final de Main Bazaar frente a la estación mientras cruzas la calle, esa que tu comentabas y que se dirige a C.P.
    Un abrazo y avisa para el siguiente.

  7. AL de la India Says:

    Joseluis, muchas gracias por tus comentarios. Me animas a seguir escribiendo y a viajar. Esto, por ejemplo, lo estoy escribiendo desde Morioka en el norte de Japon.
    Un abrazo

  8. Demóstenes Says:

    Grácias, qué bueno lo de Tarzan, o lo de Sarkozy de “un señor tan importante y con una señora tan estupenda perdiera el tiempo con los “paracaídas dorados”…”
    (qué graciosa es la ironía cuando se hace bien)

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