46. Bangkok. Regreso. Día 4.

by

Hoy vamos a ver un mercado que visitamos hace años pues hemos quedado para comer cerca de allí con nuestro amigo Manuel.

En un puesto de pescado hay un balde con agua y peces pequeños. Todos nadan en círculo    pero todos en la misma dirección, que aquí es en el de las agujas del reloj, que como sabéis es la forma budista de deambular cuando se visitan lugares sagrados circulares. En otros baldes también hay otros peces o anguilas pero solo en aquél giran como locos.

Thewet. Peces girando enloquecidamente.

En varios puestos hay ranas. Son enormes, como gazapicos. Las presentan boca arriba con las tripas abiertas y el hígado fuera. Imagino que es algo que saben valorar los compradores y se fijan en ello.

Thewet. Ranas evisceradas.

La verdad es que era un poco tarde y apenas había clientes así que no he sabido como las seleccionaban.

Cerca de ese mercado hay un templo enorme, moderno y muy bonito.

En la entrada, a cada lado, hay dos monjes abuelitos que te impresionan por su serenidad, hasta que te das cuenta que son estatuas, seguramente de cera.  No me he atrevido a tocarlos para comprobar que no eran unos muertos, tipo momia, porque quizás se lo tomaban los fieles como una falta de respeto.

Había un monje sentado, éste de carne y hueso, -la verdad que más hueso que carne-, con media docena de pozales a su lado llenos de cosas.

Wat Ratchathewet

Han entrado tres señoras, le han dado dinero, él ha escrito algo en un papel y les ha dado un pozal a cada una.  Había alguna lata de comida, un frasco de champú,…vaya, cosas de uso de lo más normal. Después se ha arrodillado cada una delante del monje con su pozal, han rezado, imagino, y se han ido dejándole otra vez el pozal al cura.

Imagino que volverá a ser una ofrenda para otro fiel. Antes de irse las señoras han pegado varios cuadraditos de pan de oro en algunas de las figuras que había allí. No llega al despilfarro de Mandalay pero también es uno de los misterios que no entiendo.

Buda con pan de oro

Lo de los pozales me parece una buena idea para no cargarse los curas de cosas inútiles. Así los fieles tienen la sensación de que regalan latas de caballa por ejemplo pero realmente luego compran  espárragos si les gustan más.

Y hoy por recomendación de Manuel descubrimos otro medio de transporte: la barca por un khlong estrecho. Es muy rápido y no está mal pero no ves nada porque va con un toldo lateral alto para evitar las salpicaduras pues esos canales tienen las aguas putrefactas. El acceso es bastante difícil así que no lo recomiendo a los que tengáis problemas de movilidad.

Kholong Taxis

Visitamos una torre comercial dedicada a la electrónica.

Regreso al hotel y descanso.

TVE vs. Medicina.

Conté que en el hotel se veía el Canal Internacional de TVE. Vimos un programa donde una señora preguntaba por las hemorroides. Vaya, no por “las hemorroides” en un sentido universal, sino por “sus hemorroides”.

Estos programas tendrían sentido en un país que no gozase como el nuestro del derecho a la asistencia sanitaria y donde al no poder ir al médico los enfermos acudirían a un lugar así. O bien si el que contestase a las preguntas fuese un brujo o similar que dispusiese de conocimientos y poderes fuera de lo habitual.

Algo así como:

“Mire señor brujo que le llamo porque tengo hemorroides”. Y el brujo le contestase: “Señora, haga una pasta con arcilla arjónica de las minas de Utrillas, añádale la oreja derecha de un conejo albino vivo y aplíquese una cataplasma en el lugar adecuado”.  Esto sería el “brujo laico”, porque su variante religiosa le diría: “Señora haga un triduo a San Fiacre y bébase un vaso de agua en ayunas durante ocho días mientras reza el “Yo pecador”.

Pero es que en esto de la TVE no era el caso. Al lado de un señor con bigotito había un médico. Y eso ya no lo entiendo. Porque ese programa si fuese serio se acabaría en cinco minutos: “Mire que tengo hemorroides”. “Pues vaya a su médico”. Porque si le dice la dolencia que tiene, que ha ido a su médico, y lo que éste le ha recetado, solo le queda decir que siga los consejos de su médico si es correcto el diagnóstico y si la solución está equivocada que lo denuncie a la inspección. Y no tirarse veinte minutos para decirle a la señora que sí, que tiene hemorroides y que lo que le ha dicho su médico está muy bien.

O sea que no sé que pinta un programa así en la televisión estatal de un país laico y con cobertura sanitaria total. En todo caso quizás sea un experimento para cuando la sanidad madrileña esté totalmente privatizada en cuyo caso y dado en las manos en las que la están poniendo también tendrían que incluir un apartado en la tele de remedios eficaces para quitarte tú mismo de en medio cuando no puedas más.

PS. Lo de San Fiacre no es algo baladí pues es el patrón de los que sufren esa enfermedad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s