44. Bangkok. Regreso. Día 2.

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Después de la visita diaria en el hospital para la cura nos vamos al cercano mercado de Bo-be. Solo tiene dos sílabas pero cada uno las pronuncia de forma diferente y no ha sido muy fácil encontrarlo.

Camino de él andamos al lado de un canal de los llamados klong. El agua apenas corre y como desaguan algunas cloacas está todo bastante putrefacto.  Y en aquella porquería veo a un cocodrilo comiéndose a una rana.  Ya te puedes imaginar que si se ve comiendo a una rana es que el bicho es pequeño. No sabía que en el centro de Bangkok hubiese cocodrilos y primero pensé en un lagarto pero luego me di cuenta de lo que era. Medía algo más de un metro. Pero fue una verdadera sorpresa.

Cocodrilo comiéndose una rana.

El mercado de Bo-be es de lo menos turístico que te puedes imaginar. Un gran bloque y sus alrededores dedicados a la ropa que llevan los tailandeses. Ni una concesión al turista. Pero los precios de risa. O sea que es auténtico y barato pero nada pintoresco.

Por la tarde quedamos con Manuel, un amigo que trabaja aquí.  Vive en una casa como la que te gustaría vivir si estuvieses aquí. Creo que es la casa habitada  más bonita que he visto nunca.  Creo que salía una parecida en “Indochina” pero no me acuerdo mucho de la peli. Además aquello podía ser todo atrezo y en ésta había hasta niños de verdad.

Luego una cena opípara rodeados de chinos-tailandeses muy ruidosos. ¿Cómo puede haber gente a la que no le guste la cocina del sudeste asiático?

Es el día en que volvemos al hotel más tarde. La zona alrededor está en su máximo esplendor y ambiente.

PD.

Sobre los cocodrilos. Mi amigo me confirma que sí hay cocodrilos en Bangkok y en algunos lugares bastante grandes.

Khlong.

Esta es una palabra que enseguida aprendes en Bangkok. Significa canal y también río.

La gran cantidad de estos khlongs, también llamados a veces “klong”, hizo que a Bangkok se le llamase “la Venecia del Este”. Realmente este nombre se le aplicó por primera vez a Ayuthaya, pero como luego la capital fue movida a Bangkok parece que se le llevó también el sobrenombre.

Hay incluso unos llamados “khlong taxis” que son barcas bastante rápidas con paradas fijas que utilizan los habitantes de la ciudad para desplazarse por ellos.

Khlong

Gente rara.

Cambio algún nombre o circunstancia para que no se pueda identificar al sujeto.

He conocido a uno, español,  que estaba estudiando chino en China.   Eso es lo normal, aunque también se puede estudiar chino en Lavapiés o en el polígono de Cobo Calleja de Fuenlabrada.

Le había dedicado dos años. ¿Se puede aprender chino en dos años?

“¿Y luego qué harás?” le pregunté. “Pues me iré cuatro meses a Italia para aprender italiano”.  Eso me dejó bastante confuso pues aunque uno que aprende chino en dos años puede aprender italiano en cuatro meses, o en menos, no ví la relación entre un aprendizaje y otro. Pensé que a continuación me iba a dar la clave de sus estudios diciéndome que iba a ser el secretario del Nuncio de Su santidad en España porque era chino pero que por el cargo debía expresarse en italiano. O eso o alguna otra excentricidad como que iba a trabajar de enlace entre la mafia siciliana y la china.  Pero lo que me dijo a continuación me dejó tan descolocado que ya no puede preguntarle nada más: “cuando acabe los cuatro meses en Italia me iré a Paraguay a  estudiar una carrera”.

Y ya no era un niño.

Lo dicho: ¡pobres padres!