20. Codas a Himeji.

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Jardines de Koko-en en HimejiResulta que la palabra “coda tiene dos acepciones según el diccionario de la RAE y que ambas sirven para mi artículo.

1. f. desus. cola1. En Aragón, u. c. rur.

2. f. Métr. Conjunto de versos que se añaden como remate a ciertos poemas.

Coda arquitectónica.

El castillo de Himeji tiene toda su estructura de madera pero los cimientos y las murallas son de piedra. Parece que en la región había un gran problema con la obtención de piedras para su construcción e incluso hay una leyenda de una buena señora que donó su piedra de moler para hacer la muralla. No sé si fue así pero el resultado final es una construcción de muy mal aspecto que contrasta especialmente con la calidad de las murallas del palacio imperial de Tokio.

Coda cinematográfica.

En la película “Black rain” de Riddley Scott el policía que hace Michael Douglas come una sopa en Tokio y sorbe los fideos como ve hacer al policía japonés. Si vuelves a verla fíjate, pues es así como se comen allí las sopas.

También en la misma peli los policías americanos Douglas y Andy García, cuando llegan a Japón se empeñan en pronunciar el nombre del malo, Sato, con pronunciación inglesa “Seito” y el policía japonés les corrige cada vez, “Sato”. Eso no les hubiese pasado si hubieran sido policías españoles y es que, como os dije en otro artículo, el japonés es lo más parecido fonéticamente al castellano.

Por eso a nosotros nos suena raro cuando las informaciones en inglés te dicen que una palabra japonesa la pronuncies como nosotros la pronunciamos. Y piensas: ¿dónde está la duda?

Coda culta.

Esto es para que ganéis apuestas de palabras desconocidas y que recordé al ver el castillo de Himeji.

Poliorcética. 1. f. Arte de atacar y defender las plazas fuertes.

Coda secesionista.

A propósito de la independencia de Kosovo, una viñeta de Le Monde donde hablan unos pingüinos de lo humano y lo divino:

Hay un grupo de ellos encima de un gran bloque de hielo. Uno de un grupo de tres coge un pico y se pone a picar. El grupo mayoritario le dice: “¿pero qué haces?” Y contesta: “Nuestro Estado para nosotros”. Así separa su trozo de hielo y dice el del pico: “ya está hecha la secesión”. Y con los tres pingüinos sobre su Estado de hielo el del pico dice: “Y ahora yo”. Y empieza a picar en su trozo de hielo. Sus otros dos “secesionistas” le dicen: “¿pero que haces?” Y el del pico contesta: “Mi Estado para mí”.

Y eso es lo que pienso cuando los nacionalistas secesionistas se relamen pensando una provincia o región independiente de su estado actual. ¿Dónde se debe parar el que corta el hielo?

Más secesión.

También a propósito de la independencia de Kosovo, he recordado una información que leí.

Era una provincia serbia que después de la segunda guerra mundial tenía mayoría de esa población con una minoría albanesa. Este grupo creció mucho más que el otro y se convirtió en mayoría. Así pidió su separación del estado y la creación de un estado independiente. Y eso puede pasar en cualquiera de nuestras provincias o regiones “secesionistas”.

Política ficción: en Sitges hay una población de origen chino que crece y crece. En 50 años son mayoría. Entonces piden la secesión de Catalunya, que es un estado que se separó de España en el 2017 (se cumplían 25 años de las Olimpiadas de Barcelona). Quieren tener un estado confesional budista. ¿Cómo les van a decir que no los que consiguieron un estado catalán que es confesional montserratino?

Además ni siquiera tienen que pedirlo. Basta con que lo hagan si les apoya un gran país. Por ejemplo China.

Coda turolense.

Resulta que la joven de la que hablé a los de Barcelona en el castillo de Himeji, y que había trabajado con una de ellas, la conocí en Teruel. Y he recordado algo de estos días en España.

Un conocido líder político es preguntado por su posible equivocación de estrategia en un debate en televisión y que parece que perdió, si cambiaría algo: «¡Yo soy de Teruel y no cambio nada!». “¡Joder!” Eso es lo primero que dije al leerlo. Pues yo soy de también de Teruel y cambio continuamente. Afortunadamente. Y todos, o casi, que conozco de allí también cambian. Inmanencia: el diccionario de la RAE la define como “que es inherente a algún ser o va unido de un modo inseparable a su esencia”. Así un filósofo diría que según el prohombre el inmovilismo y el ser de Teruel son inmanentes. Pero lo que la desgraciada frase demuestra es que lo que puedes decir como presidente o director de una empresa, y que tus subordinados tienen que aguantarse con la gilipollez, no puede decirse en la vida pública porque no te vamos a respetar el principio de autoridad que da el saber que tu sueldo depende de tu jefe. Total, que me da vergüenza que se utilice el origen geográfico para decir tonterías. Sobre todo si compartes ese origen. Y que la geografía, como opinan algunos nacionalistas y ese señor de Teruel, no es patente de corso.

Una respuesta to “20. Codas a Himeji.”

  1. Avatar de Luigi Luigi Says:

    por «tutatis» nunca entenderé a los secesionistas!

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