Sin embargo, en España eso de ir durante casi un año Comunidad tras Comunidad, provincia tras provincia, ciudad tras ciudad, pueblo tras pueblo, proponiendo ideas que no suenen muy mohosas, con los candidatos mostrándose humanos, respondiendo preguntas casi de cualquiera, argumentando y contraargumentando con la pasión justa para no ser blanda ni energúmena, puliendo a un equipo de asesores, pidiendo dinero para una causa en la que hay que aparentar confianza, con una fe en el futuro que no transparente mentira, con los partidos a la espera sin saber a quien tienen que apoyar sin condiciones y con los ciudadanos deseosos de equivocarse por sí mismos, es que son cosas que no nos van. Y, por ahora, ni nos vienen ni nos van a venir.
12/01/2008 a las 10:14
Muy bueno. También la serie ‘palindrómica’