30. Las postales.

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Las “post cards”.
Tengo que mandar una postal a mis nietos y la oficina de correos está enfrente de mi hotel así que qué mejor lugar que ése para comprarlas.

En todas las ventanillas hay señoras. La de las postales no está. Tarda un buen rato y cuando llega resulta ser una ancianita. Me sorprende porque en la India los empleados de los servicios públicos se jubilan a los 60. Los otros no tienen jubilación, por eso he llegado a la conclusión de que cuando explico que estoy jubilado dan por supuesto que he trabajado para el gobierno.

Le digo que quiero una postal. Me contesta que son 50 rupias. Le digo que no puede ser, que cómo va a costar ese precio. Que sí. Que no. Tras un tira y afloja y creyendo que se equivoca con el inglés le digo que me lo escriba en un papel. Yo le escribo “1 POST CARD =” y ella lo completa con “50 Rupees”. Pues no sé qué me quería vender pero no era una postal. Igual era una participación de la lotería de Navidad de los empleados de correos de Tripura, de esas que solo juegas 42 rupias y las 8 restantes son para el viaje de fin de curso del colegio al que van los nietos de la empleada. Pero no eran postales.

Me voy a buscarla por las tiendas que encuentro en el camino y que podrían tenerlas por el tipo de artículos que venden. En todas me dijeron que solo se venden en correos. ¿Te imaginas la capital de un estado y que no haya ni una sola postal?

En este peregrinar me percato de que no llevo el bolígrafo. Solo lo he sacado en correos para que la anciana (a lo peor solo tenía 45 años) me escribiese lo de las “Rupees 50”. O sea que se ha quedado allí. Vuelvo y le digo que ella tiene mi boli. Me lo enseña y me dice que no, que es suyo. Le insisto que es el mío. Sus compañeras nos miran y hay un cierto revuelo. Decide buscar en su bolso, y aunque no lo saca, sospechoso, sospechoso, hace ademán de que el suyo estaba allí y me devuelve el mío entre la sonrisa de sus colegas. Debe ser una cleptómana reconocida y todas deben estar pensando que la han vuelto a descubrir.

¡Por poco me quedo sin mi Bic cristal!

PS.
Seguro que el nombre del santo de la crónica de ayer está mal escrito porque en Google no me sale nada. Claro que no sé de los seis nombres cuales son apellidos o nombres o títulos porque llamarse Bola de nombre y Baba de apellido habría sido un infierno en el colegio. Que los niños son muy crueles.Sala de audiencias.

Este es un letrero donde estaba él. Así que ése sí será su nombre real y con un poco de ingenio se podrá buscar en internet.

Para conocer su verdadero nombre.

Nota del editor: Hay poca información sobre Bhola Nanda Maharaj Kathiya Baba pero es muy posible que ni los niños crueles se burlasen de él cuando supieran que un “kathiya baba” es “one who permanently wears a wooden “chastity belt”, alguien que “viste” constantemente un cinturón de castidad de madera. Esto es firmeza de carácter. Para comenzar a conocer a los “sadhus” u hombres santos de la India, pulsad aquí para ver un artículo ínteresante cuya veracidad ignoro. Este es un libro muy citado sobre el tema. Y como siempre, está Wikipedia. En inglés, aunque hay entrada en el wikipedia español es mucho menor.

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