El vicepresidente cubano Carlos Lage con esa soltura que dan las autocracias dijo en la Cumbre Iberoamericana una verdad, parcial pero verdad: Hay dirigentes «fascistas» elegidos democráticamente. No quiso afirmar su correlato: No hay dirigentes demócratas no electos (o poco electos, como él). La elegibilidad quizá no es suficiente (recordemos aquella patochada que se decía antaño de la democracia «formal») , pero es necesaria.
E hizo bien el Presidente español, en recordarle en esa misma Cumbre, al Presidente venezolano que en la España democrática no ha habido presidentes fascistas. Incluso podría haberle dicho que debe tener cuidado con su revolución bolivariana, porque Bolívar se proclamó Dictador antes de finalizar su Presidencia. Evidentemente, por el bien de la República, que parece ser la misma razón que tiene el presidente Chavez para perpetuarse.