Birmania 2007. Fin del viaje.

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Un país sencillo, bello y sereno.

Monjes.
¿Cuántos hay en Birmania? Pues calculan entre 400 y 500 mil.

Terminología.
Esquema de la pagoda de Batataung.Una pagoda en birmano se llama “paya” y el “zedi” es la estructura central habitualmente cónica alrededor de la cual se ha construido la pagoda. Suele contener reliquias de Buda. “Estupa” es sinónimo de “zedi”. La parte más alta del “zedi” se llama “hti”. Éste a veces tiene piedras preciosas incrustadas. Dada la altura es difícil comprobarlo.
A veces llaman “paya” a cualquier lugar sagrado.

Fotos.
Como en otros viajes una selección de fotos de este viaje estará en Flickr. Las he escogido, como siempre, en función de los sitios de los que he escrito y pretendo que sean más complementos de las crónicas que fotos bonitas por sí mismas. Las he organizado en una colección llamada así “2007 Birmania Burma” y en carpetas según las ciudades que he visitado. Para acceder a ellas pulsar aquí. De esta manera se va directamente a las carpetas. Una vez allí se selecciona la carpeta que se quiere ver y lo más cómodo es pinchar en “view as slideshow”. Cada foto tiene su descripción que se ve al poner el puntero del ratón encima de ellas.También se puede acceder tecleando http://www.flickr.com/photos/elangel/ De esta manera salen las carpetas pero también todas las fotos. Al pinchar en “sets”, salen todas las fotos desde el 2005 agrupadas por lugares o temas. Espero que os gusten y que rellene las carencias de algunas descripciones.

Política tailandesa.
Estos días en Tailandia la cosa política anda dura. Hay un partido o un grupo que se llama DAAD: Alianza democrática contra la dictadura. En España nunca nos atrevimos a tanto. Claro que allí tienen a su favor la complicación de los nombres y apellidos. No quiero llegar a pensar en los años 50 cuando la imagen de la policía en sus oficinas era un agente escribiendo con una Olivetti con sólo un dedo. A veces había alguno que escribía con uno de cada mano. “A ver repita, ¿cómo se llama?” “López”. “L–o-o-o-p–e-e-e-z-z-z”. Pues aunque ahora escriban en teclado de ordenador y con muchos más dedos piensa en la siguiente orden: “de parte del general Jate Mongkolhatthi vais a la concentración y me detenéis a Jaran Dittha-apicha, Wiboon Cha-emchuen y a Voraphon Prom-mikabutr, líderes del Democratic Alliance Against Dictatorship y cuidado si está el periodista Pravit Rojanaphruk. Y si podéis a Pimpha Chantrasong, Ekkaporn Rakkwamsuk y al cantante Aris-man Ponruengrorng” (Todos nombres reales, no así la historia). Todavía estarían deletreando los nombres. Es que ninguna policía puede actuar contra gente así. Pues a finales de julio detuvieron a varios de éstos.

Ya veis que no sólo en Birmania hay problemas.

Economía birmana.
En Bhamo encontramos a un joven suizo que trabajaba en Birmania. Parece que lo hacía en algo de tipo económico y nos dijo que no se explicaba como el país no estallaba: había una inflación altísima y los salarios seguían igual. Pues ya ha estallado.

¿Todo el mundo anda perjudicado? Pues parece que no. Por ejemplo algunos fabricantes de China y de USA de ropa interior parece que se aprovechan de la situación. Aquí tenéis un artículo de alguien tan poco sospechoso como el WSJ.

Preguntas y respuestas.
Cuando los jóvenes birmanos se acercan a hablar contigo, especialmente si son estudiantes, parece que tienen un guión de preguntas y que están más interesados en seguir su guión y hacértelas todas que en lo que tú les respondas. Tus respuestas deben ser claras y cortas porque además de no entenderte si te extiendes mucho, quizás tengan la sensación de que no podrán hacerte todas que tienen preparadas. Además te das cuenta de que una vez que te han hecho la pregunta no esperan la respuesta, ni, a veces, casi te atienden, sino que están ansiosos por hacerte la siguiente. Además te pueden preguntar sobre precios de cosas que tú has pagado que te hagan sentirte muy incómodo, si sobre todo piensas que con el precio de la habitación del hotel quizás ellos pasan un mes o con el del billete del avión pasarían toda la familia un año. O varios.

Error de apreciación.
En el vuelo de Bangkok a Rangún me toca al lado una señora espigada de trato seco. Cuando se vuelve para mirar por la ventanilla tiene el escorzo de un señor. Cuando pasa la azafata repartiendo orquídeas antes de aterrizar está contemplando el paisaje: no hay flor.
Moraleja: si tienes un escorzo varonil, eres mujer y te encantan las orquídeas mira al frente.

Orquídeas.
Las que regalan las azafatas de las Thai Airways son de color púrpura que es el color de la compañía.

Khao San Road.
No he visto un ambiente más artificial en mi vida, si exceptúo el que producían los fruteros de frutas de cera que tenían en las mesas de comedor de algunas casas.

Provocación.
En el aeropuerto de Bangkok, Suvarnabhumi; me cruzo con una familia cuya hija de unos 18 años lleva un niki con una gran leyenda en su poderoso busto: “No sex, please”. Creo que hay grupos cristianos en USA que promueven la continencia sexual entre los jóvenes. Quizás esta jovencita sea de uno de esos grupos. Pero para mí el eslogan era una provocación.

Recuerdo de mis años adolescentes la lectura de “Susana y los viejos”. Era realmente sensual, tanto que en una iglesia de paúles a la que iba a misa, cuando tocaba esa lectura no la leían en voz alta como hacían todos los días con el resto. A lo mejor ya lo he contado en otra ocasión pero es algo que realmente me chocó y recuerdo. Claro que el Antiguo Testamento está lleno de furia, sexo, muerte y amor y hechos prodigiosos relacionados con todo esto. Como la vida misma. Quizás no en la vida que llevas en una unidad de diálisis pero sí en la que llevaban pueblos nómadas que iban moviéndose por el Oriente próximo y medio.

Mosquitos.
Se ha vuelto a cumplir la teoría que expuse en otro viaje: si estoy al lado de una señora los mosquitos siempre la prefieren a ella. Como iba con Marisa no tenía ningún problema. El problema lo tenía ella. En los viajes en que voy solo busco la cercanía de una señora a la que yo picaría si fuese mosquito. La “cercanía” quiere decir una mesa “cercana” en un restaurante o una fila detrás o delante en un transporte público. No más.

Rangún.
Es una ciudad diferente de todas las que he visitado en Asia. Sólo encuentro una explicación: la prohibición de tocar el claxon y de circular motos, bicicletas, motocarros y vehículos de tracción animal. Eso y el diseño cuadrado que le dieron los británicos. Y por un poco podría ser también una de las ciudades más limpias y por la que mejor podrían ir los peatones. Sólo con que los montones de basura que se forman por la recogida callejera los llevasen a un vertedero directamente y no a un solar de cualquier calle y con que cerrasen todos los desagües que hay debajo de las aceras sería estupendo. Y además es que la infraestructura de todas esas alcantarillas ya está hecha, solo que a trechos está levantada o rota. Y que los coches no aparcasen encima de las grandes aceras que tiene esta ciudad. En esto, como en otras cosas, me recuerda a la India: el diseño británico de las calles, rectas, con grandes aceras es perfecto. Luego la invasión del aparcamiento por los coches y por los puestos callejeros hace que sea imposible circular por allí y que tengas que transitar por la calzada. Por muy poco podría transformarse en la ciudad ideal del sudeste asiático.

Thanakha.
El primer día te parece una excentricidad, el segundo algo exótico y luego lo consideras lo más normal del mundo: todas las mujeres llevan los pómulos decorados con una pasta amarilla que procede de un árbol, el thanakha. Los niños suelen llevar toda la cara embadurnada. Los hombres, nunca.

Ministro.
De El País.
“El ministro de Asuntos Exteriores de Myanmar (antigua Birmania), Nyan Win, ha justificado hoy la represión de las manifestaciones en favor de la democracia en su país porque son parte de una estrategia “neocolonialista” de desestabilización.

En un claro mensaje a quienes, como EE UU, penalizan al régimen militar, Nyam advirtió de que “las sanciones económicas son contraproducentes y la único que hacen es retrasar el camino hacia la democracia“.

Orwell.
En un su libro “Los días de Birmania” una dama exclama: “¡Así que tenemos una tarde terpsicórea!”

Hacía tiempo que no encontraba una palabra tan rebuscada y extraña. Quizás es que las damas británicas de aquella época hablaban así.
Es una palabra tan inusual que sólo aparece 3 veces en Google cuando se pregunta por ella en “páginas en español”. Sin embargo de la musa de la danza Terpsicore de la que deriva aparecen más de 58.000 entradas en una búsqueda similar.

Más Orwell.
A veces veo sitios maravillosos y dudo si escribir sobre ellos o no. Orwell me da la solución: “La belleza no tiene sentido si no se puede compartir”.

Manuel Vicent.
Éste decía en un artículo sobre el Mediterráneo que Mallorca es una isla alemana e Ibiza está en poder de los italianos. Más precisamente escribía que “notarialmente, Mallorca es alemana”. Pues los bosques birmanos y sus riquezas son chinos. Y también sus animales exóticos, y en trance de desaparecer, que utilizan las medicinas tradicionales chinas para prolongar la vida y la potencia sexual. ¿Por qué se les tiene tanta manía a los dirigentes de las potencias occidentales por esquilmar la naturaleza y nunca se habla de los chinos? ¿Es que crees que sólo son esos señores sonrientes que mandan a sus ciudadanos a invadir el mundo con restaurantes de menú de 6 euros? Pues no, también están destruyendo y esquilmando todo el sudeste asiático. El problema es que todo el mundo quiere tener buenas relaciones comerciales con China y nadie quiere criticarles. Y que desaparezca el rinoceronte o el oso o el tigre o la teca siempre que resuelva el problema de la impotentia coeundi de los viejecitos o haga más ricos a los madereros, pues no pasa nada.

El inglés.
El inglés sigue siendo un idioma desconcertante para mí y al utilizar una guía en inglés me tengo que enfrentar a todos los problemas que lleva leer algo en un idioma que desconoces. La palabra “rendition”. Pues está claro: “rendición”. Craso error. Es “interpretación de algo artístico”. ¿Fácil?

Otra: “wind”. De un camino dice que “wind”. Significa, o bien que serpentea, o bien que te deja sin aliento. Hasta que llegas allí no lo sabes, pero es que además puede ser ambas cosas. Peor todavía: cada significado tiene una pronunciación diferente. Si lo ves escrito no te aclaras pero si te lo dice un británico tampoco porque te tienes que acordar de la diferencia.

De una piscina dice que esta “thoroughly urinated”. La segunda palabra no tiene posible equivocación, pero la primera puede significar: “a fondo”, “minuciosamente” o “perfectamente”. Nosotros diríamos simplemente que la gente se mea en ella, pero prueba a decirlo en castellano con lo de “minuciosamente meada” o “perfectamente meada”.

Claro que puedes acudir a uno de esos traductores automáticos de la red. Eso es una decisión personal pero hay gente con bastante cara que muestra como propias en castellano algunas páginas que están en inglés. El problema es entender lo que dicen. Encuentro una sobre el turismo en Birmania. Uno de sus apartados dice: “Cuando usted consiguió detrás”. Gran enigma. Encuentro el original y resulta la traducción de “Al regresar”. Miedo me da pensar a donde puedes llegar si sigues las indicaciones de esas páginas de Internet.

Autor.
Leí esto de David Halberstam:

“Un autor debería ser como un dramaturgo, que coloca a gente e ideas en el escenario y que hace que el lector se convierta en espectador”.

Política e historia reciente en Birmania.
Cuando escribí este apartado no habían ocurrido todas las cosas que han sucedido posteriormente. Este país ha pasado de ser totalmente desconocido a estar en las primeras páginas de los periódicos. Así algunas de las informaciones que siguen ya las conocerás.

Para los interesados recomiendo la novela “El palacio de cristal” de Amitav Ghost. Y para los no interesados también.

Este país fue colonia británica desde 1885 cuando tomaron Mandalay en lo que algunos llamaron la “guerra de la madera”, pues parecía que era su control el principal interés de los británicos.

El 4 de enero de 1948 Birmania alcanzó la independencia del Imperio Británico. La cosa fue regular hasta que los militares tomaron el poder en 1958. Al principio fue bien, hubo elecciones y volvió la democracia en 1960. A los dos años volvieron de nuevo los militares, disolvieron el parlamento y encarcelaron al gobierno. Al cabo de un tiempo, en 1990, volvieron a convocar elecciones pero el pueblo no los eligió a ellos sino al partido de la oposición, NLD: 392 escaños de 485. Pero, amigo, los militares encarcelaron a los principales líderes y de los diputados elegidos, algunos se exiliaron y a otros los liquidaron. Y es que no sabían perder. En medio surgió la figura de Aung San Suu Kyi, hija del héroe nacional que llevó al país a la independencia, Bogyoke Aung San, y que sigue siéndolo, pero que para un turista distraído es solo el nombre del principal mercado de Rangún. Pero para hablar de esa mujer, premio Nóbel entre otras cosas, nos haría falta un capítulo entero. Baste decir que está en arresto domiciliario desde hace un montón de años y que los militares en sus escritos propagandísticos contra ella la llaman “narizotas”. ¿Te imaginas al Sr. Marín diciéndole al Sr. Zaplana –no me viene a la cabeza ninguno que tenga la nariz más grande y no vale lo de Aznar y sus mentiras de Crawford porque no está en el Congreso-: “Narizotas, cállese que no tiene uso de la palabra”? (Que conste que al Sr. Zaplana lo encuentro atractivo y elegante).

El gobierno de los generales se llamaba SLORC, siglas en inglés de “Consejo Estatal para el Restablecimiento del Orden Público”. Ya el nombre tenía un tufillo fascista…Como era un gobierno mal visto, los militares contrataron a una empresa de relaciones públicas de Washington en 1993 y ésta les aconsejó que cambiasen el nombre por SPDS, “Consejo Estatal de Paz y Desarrollo”. En los años 80 yo trabajaba en un departamento que se llamaba “Telecomunicaciones”, en todo el mundo “Telecommunications”. Hicieron una encuesta en USA y el resultado fue que era un nombre complicado y que por ser una palabra de origen griego tenía un cariz demasiado científico así que la cambiaron por “Networking”. Hubo que tirar y cambiar todos los papeles, etiquetas, folletos,…donde ponía el fatídico nombre antiguo y cambiarlos por el nuevo nombre moderno. Pero todo era igual: los productos, la gente, todo. Un montón de pasta para nada. Pues parecido han hecho los jefes birmanos. Se cambiaron las chapas de los uniformes y nada más. Y como siguieron igual les empezaron a caer condenas morales, políticas y económicas de todos los lados. Bush ha sido uno de los más duros junto con la UE. De todas maneras tienen el soporte y ayuda de China e India sobre todo, pero también de Tailandia, Singapur y Japón. Y de la francesa Total. Así que nada que hacer por ese camino.

Bhamo. Viaje por el río.
En un libro de un australiano que viajó por aquí, cuando por la mañana ve la niebla sobre el río, dice: “las nubes están diciéndole al sol: no, todavía no. Deja a la tierra, deja al río que se despierten suavemente. Deja que la niebla se levante. Quedará mucho tiempo para que abrases más tarde, pero no ahora”.

Pues así es de bonito.

Bhamo. Hotel.
En el mismo libro leo que el hotel en el que estuve alojado en Bhamo y que fue el mejor de todo el viaje, es propiedad de un traficante chino de opio.
Pero, tú también has ido a ver el Valle de los Caídos, ¿no?

Equipaje.
Si vas a Birmania, y lo mismo vale para cualquiera de estos países del sudeste asiático, haz como Marisa: para todo un mes una mochila de siete kilos y una riñonera de un kilo.
Así se le puede permitir que confunda un humilde escarabajo –ver crónica de Rangún-con un cocodrilo.

Medicamentos utilizados.
Tengo un apartado en mi libreta de viaje que se llama así. Esta vez lo único que hay escrito es un triunfante “¡ninguno!”. Claro que no siempre ha sido así.

Birmania.
Leído en un libro sobre el país:

“But not everything that shines is gold and not everyone who smiles is happy”.

Y también decía que es el segundo peor país en salud pública y asistencia sanitaria, sólo detrás de Sierra leona.

Próximo viaje.
Si todo es favorable me iré el próximo noviembre a la India de nuevo y si amigo de el sol es me quiere volver a alojar me tendréis aquí de nuevo.

Final final.
De Muñoz Molina.

“Debería uno conservar el recuerdo de la última vez que caminó de la mano de su padre”.

3 comentarios to “Birmania 2007. Fin del viaje.”

  1. otra marisa Says:

    Me encanta la idea de que vuelvas a viajar. Gracias

  2. Angel de Birmania Says:

    Con comentarios así no tengo otro remedio que volver a hacerlo. Gracias.

  3. Carmen V Says:

    Si tus crónicas viajeras son interesantes, sugerentes, divertidas y, supongo que prácticas, por desgracia nunca lo comprobaré, tus fines de viaje son grandes artículos llenos de sabidurria que obligan a reflexionar.
    Gracias

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