He leído mucho periódicos y El País me sigue pareciendo un periódico notable, humano pero notable. No me ha sorprendido la frialdad con que ha acogido la salida de “Público” porque la competencia se aprecia más cuando no nos hace daño – a este paso los chinos llegarán a ser tan poco queridos como en las películas de Fu-Manchú- aunque me habría gustado un artículo de bienvenida más cálido. La cordialidad es difícil en este caso porque Público forma parte de un grupo que compite agresivamente, y parece ser que con respaldos importantes, por “clientes” en el mismo espectro y ya se sabe lo de la cuña de la misma madera. Lo que ocurre es que me resisto a que se sustituya siempre la madera por aglomerado.