Los españoles somos fervientes partidarios de la división de poderes, aunque no coincidimos en el divisor de la operación. Muchos parecen ser fanáticos de un divisor de varios millones; otros muchos son apasionados defensores del divisor 1. Estos dos grupos sumarían la mayoría. Entre los que se autoproclaman nacionalistas se da un matiz peculiar: parecen preferir un gran divisor para lo que ellos llaman el Estado y un 1 rotundo para el territorio que dominan, para el que han elegido un nombre milenario o que suena a milenario y una historia repleta de agravios particulares. Se puede dar por hecho, sin verificar, que los demás somos optimistas partidarios del 3 del Sr. Montes ¿Quién? No sé conoce a nadie que sea entusiasta del 2,5 actual.