14. Y mañana a Darjeeling.

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La puerta Rajbari en Jalpaiguri.Y llegamos al destino con 45 minutos de adelanto. Esta ciudad es un tanto complicada y más si llegas de noche cerrada aunque sean las 6 de la tarde. El tren llega a NJP pero la ciudad se llama Siliguri y tiene una estación que se llama “Siliguri Junction”, que es donde Shaw va y donde seguramente con buen criterio me recomienda que escoja el hotel. Además hay otra estación que se llama “Siliguri Town” a unos 4 kilómetros y después la estación más importante “New Jalpaiguri” o sea NJP que es sólo una calle o mejor un trozo de carretera, a otros 4 kilómetros. ¿Y donde esta Jalpaiguri? Pues a unos 50 kilómetros. Fácil. Pero el tren llega a NJP y mañana tengo que coger otro desde aquí así que busco un hotel lo más cerca de la estación pero tengo que ir con rickshaw porque estoy totalmente desorientado y a oscuras. Shaw como ultima ayuda me lo busca y le dice al conductor que si no encuentro hotel que me lleve a donde él recomienda. Te encuentras buena gente por el mundo.
La guía recomienda un par de hoteles. Hace seis años cuando se editó puede que estuviesen bien pero ahora son bastante cochambrosos. Me quedo en el menos malo. Cuando me enseñan la habitación les digo que me cambien la sabana y la almohada y que me pongan otra más. Creo que ya lo expliqué el año pasado: llegas al hotel y las sabanas no las han cambiado o bien están rozadas porque algún empleado se ha echado allí la siesta o a ver la tele. Te las cambian sin ningún problema. Lo de la segunda sabana es porque en muchos sitios solo ponen la de abajo.
Parece que esto es solo una calle o carretera con casas a ambos lado. Esta todo muy iluminado, como un pueblo en fiestas y con megafonía a todo trapo que durara hasta el amanecer. Pregunto y me dicen lo mismo que en Calcuta, que es Divali y Kali. la gente pasa por la calle endomingada. Algún grupo de chicos, pero ellas solo con la familia. Parece que viene de rezar. Mira que son rezadores estos indios. Descubro un par de hoteles modernos, pero deben ser posteriores a la edición de mi guía. Los restaurantes están todos en los hoteles así que decido quedarme en el mío. Una tristeza de comedor. Yo solo.
Afortunadamente consigo hacer entender y ceno unas berenjenas fritas. Lanzado pido también unas patatas fritas pues he aprendido lo de “fritas”. Bueno, es que no tenían otra cosa y además ya las tenían hechas por lo rápido del servicio. ¿Cómo se pueden hacer patatas fritas tan picantes? Pero mucho. Lo único que se me ocurre es las fríen con aceite obtenido de la pezuña del diablo. Pero al final he cenado muy bien. Triste pero bien. Cuando me voy a dormir veo que en la cabecera de la cama hay una mancha roja seca. Si fuese de los del CSI sacaría un bastoncito de esos que llevan siempre y miraría si es sangre humana, que me parece que lo es. Eso querría decir que un huésped ha matado por aplastamiento a un mosquito recién alimentado. Por el tamaño de la mancha, Grissom, que sabe mucho de bichos, diría que era un híbrido de mosquito y vampiro. Cuando voy a entrar en la cama descubro dentro una hormiga. Visto lo que le hacían a la oruga del Jardín Botánico de Calcuta la liquido sin miramientos.
Y mañana a Darjeeling.

Una respuesta to “14. Y mañana a Darjeeling.”

  1. jose luis Says:

    La idea de llevar una sábana cosida a modo de saco de dormir no es mala, creo que la aprendí de Luis hace mucho tiempo. A mí me parece mejor que las sábanas de algunos hoteles, y en invierno me meto en el saco de dormir. Pero tengo que reconocer que en algunas ocasiones he llegado tan cansado a la cama que he usado las sábanas del hotel. También tengo que contar que he tenido muchas picaduras chiquititas, supongo que por mi descuido.
    Una vez en un viaje en tren con litera de Madrid a Algeciras, me comieron literalmente las pulgas o chinches o no se qué. Y era un tren español.

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