Las ONGs tienen como único punto en común su absoluta necesidad del punto G, pero su empeño en negarlo (o NoGearlo) hasta en el nombre tiene algo de perversión.
P.S. Casi a diario lamento ser de los pocos españoles con recelo acerca de las Organizaciones No Gubernamentales, pero es que el nombre no me gusta. Hubo un tiempo en el que se llamaban entidades sin ánimo de lucro y el nombre parecía incluir su finalidad. Ahora que el afán de lucro se ha ennoblecido hasta en China Popular, es poco apropiado tenerle la menor reticencia. Los Gobiernos, por contra, han perdido en democracia todo el brillo que la ilimitada autoridad dictatorial confiere. Todos los autócratas de la historia, desde Asurbanípal hasta Rasputín parecen tener más brillo que cualquier presidente dignamente electo. No es de extrañar que quienes reciben presupuesto del Estado, asignado por el Gobierno del momento, pretendan ser independientes de ése y de cualquier otro Gobierno, pero en el rechazo del G y no de su dinero, no demuestran ser, en palabras de la hermosa canción de Moustaki, mendigos soberbios sino reyes serviles, serviles hasta obtener la subvención y altivos y sin control de ahí en adelante.
13/10/2006 a las 13:31
Me sumo a los españoles recelosos de las ONGs, sobre todo por el nombre.
No sabría yo expresar estas dudas tan bien como lo hace el sol, por lo que me sumo al artículo. Ya somos dos
Yo añadiría algunas reflexiones más:
Cuando uno piensa en ONGs tiende a pensar en ayudas humanitarias, pero si pides el listado de ONGs que se benefician de ayudas de los Gs, encuentra organizaciones de lo más variopintas. No recuerdo nombres y no voy a intentar improvisar para no ofender, pero muchas parecen más bien asociaciones de gente que quiere pasar el rato. Los que no queremos financiar a la Iglesia Católica ni a ninguna otra Iglesia, pero que acabamos financiando todo lo que paga el G y lo que se malgasta también, preferiríamos no hacer el ridículo en la declaración de Hacienda.
¿Por qué decimos ONGs cuando deberíamos decir empresas de servicios?
Eso es lo que hacen en la actualidad las ONGs que se dedican realmente a servicios humanitarios ¿no?
Si los Gs cubrieran las necesidades sociales, ¿serían necesarias las asociaciones privadas para acometer estos servicios?
03/11/2006 a las 10:18
Sé que es tarde para incluir mi comentario (no dispongo de demasiado tiempo para navegar), pero me temo que habéis hablado sin conocer bien la historia. Generalizar es siempre malo. No hacéis distinción entre ONG y ONGD y es una distinción importante. Ha habido ONGD que, por no hacer el juego al G, se han quedado sin subvenciones lo que les ha hecho intentar buscar también financiadores fuera de esa G. No todos son sumisos hasta recibir, son entidades sin ánimo de lucro y en las zonas donde trabajan es absurdo pretender que los G, a veces absolutamente corruptos, se preocupen de cubrir las necesidades sociales de sus pueblos.