19. Ban Lung II.

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El árbol del cauchoHoy hemos seguido con el conductor y el coche, pero el grupo se ha reducido: la pareja francesa y nosotros. O tengo mucha suerte, o me lo parecen pero todas las parejas que me he encontrado en el viaje son estupendas. A lo mejor es que las parejas estupendas viajamos así y siempre nos encontramos.
El recorrido de hoy es típico en Ban Lung: cascadas y lago. Ha resultado más interesante el camino y lo que hemos encontrado que las cascadas mismas. No están mal, pero yendo a una de ellas hemos pasado por un bosque de heveas, el árbol que produce el caucho. Lo trajeron aquí los franceses en la época de la colonia y se sigue explotando. El látex fluye por un hilo desde la hendidura que le han hecho al árbol hasta una bolsita de plástico. Antes eran medios cocos o recipientes de cerámica. El bosque en sí mismo es precioso. Creo que es en el film Indochina donde se ven bosques así. Y luego están todos esos hilos blancos colgando de los árboles… En el camino hacia la otra cascada ha sido un alfarero que hacía unas grandes tinajas que son aquí el standard para tener agua en las casas. Gracias al chófer hemos sabido que en cada una caben 600 litros y las vende por 25 dólares. Las hacen con una estructura de madera y luego las dejan secar al aire. Dice que en tres días se secan pero no acabo de creérmelo con esta humedad. Muy interesante la visita. En la cascada parece que vivían los jemeres rojos, pero no sé si incluso Pol Pot. Parece que era una zona muy minada pero ya esta limpia. También hemos visitado un templo budista en construcción en un complejo donde también había un monasterio. Es algo que no aparece en las guías pero ha sido lo más interesante del día. El conductor se mete en el templo sin descalzarse y fumando y se pone a rezar sin dejar el cigarrillo. Nos enseña un mural pintado detrás de Buda donde aparece el infierno y los pecadores están pintados de la forma mas realista y bárbara que te puedes imaginar. Hay, por ejemplo, un señor al que le gustaba jugar a las peleas de gallos, pues ahora en el infierno le ha salido una especie de pollo muerto entre las piernas. A otro al que le gustaban mucho las señoras -parece que es una constante en todas las religiones- aparece ahora con un par de pechos estupendos, como si fuese un castigo y, aunque no se ve, el conductor me ha explicado que estaba siendo sodomizado. Además ha habido un encuentro cómico pues de un agujero del tejado ha aparecido un joven monje bajando por una escalera pensando no había nadie y por lo visto no llevaba ropa interior debajo de la túnica. Gerard, el francés, me ha dicho que se le veían “los cojones”, así en español. Se ha recogido las faldas, se ha echado a reír y muy azorado nos ha pedido que no mirásemos mientras bajaba las escaleras de caña de bambú. Un par de monjes de unos 10 años pero que tenían 15 nos ha invitado a subir a la sala donde estaban comiendo. Había unos 20 monjes de 10 ó 12 años a 25 y uno de 85. Bueno, creo que el único que era realmente monje era ese y todos los demás son novicios pero digo “monje” en un sentido lato. Ha sido muy interesante estar con ellos aunque muchas de las preguntas no me las han respondido porque no me han entendido. Por ejemplo porqué no había monjes de edades entre los jóvenes y el mayor. Ya sé que era por la persecución de los jemeres rojos pero quería que me lo explicasen.
Comida al borde de un laguito que esta al lado de la ciudad en un entorno muy bonito. Después visita al lago Yeak Lom que es uno de los principales atractivos turísticos de Ban Lung. A diferencia de todas las aguas corrientes que son de un marrón oscuro, este lago es transparente y esta formado en un cráter -no te percatas de ello pero lo dice la guía y todo el personal de la zona- y esta rodeado hasta el borde del agua por la selva. Es un lugar típico para bañarse. Lo administra la minoría tempeun y parece que lo que te cobran por la entrada es para mejorar el nivel de vida de los pueblecitos de los alrededores. Todo sea por el progreso. Yendo hacia allí nos hemos cruzado con una señora mayor con la parte superior del cuerpo al desnudo y el conductor nos ha dicho que era de una minoría étnica. Como en muchos de estos países, las minorías están deprimidas y además son pobres. Quizás una cosa sea consecuencia de la otra. Porque hay grupos minoritarios aquí como los chinos que ni deprimidos ni pobres. Salimos del lago en el momento en que empieza a caer un chaparrón fenomenal. En el lago hemos encontrado a la holandesa. Hoy había decidido alquilar una moto sin conductor. Se ha caído tres veces en el barro y la ha devuelto y ha contratado una con motorista. Se ha quemado la pierna con el tubo de escape y llevaba tanto barro que se ha bañado en el lago vestida.
Regresamos al pueblo. Como se avecina una buena tormenta buscamos un restaurante para cenar aunque son las 6 de la tarde. Volvemos a encontrar a los australianos y nos ayudan a pedir la cena pues nadie habla inglés. Regresamos al hotel y vuelve a caer un diluvio.
Mr. Leng.
Es el propietario del hotel donde cenamos el primer día y al que alquilé el coche estos dos. Es de origen chino. Me preguntó qué había pasado con España con el fútbol. Que había apostado por ella dos veces y que había perdido las dos, en total 50 dólares.. Yo no seguí el evento pero me parecía que había perdido solo una, pero no le pregunte nada para no demostrar mi ignorancia y perder prestigio, pues yo era el que le había alquilado el coche y siempre se dirigía a mí. Tiene 4 hijos y una hija, aunque solo lleva la foto de su hija en el teléfono celular. Si yo tuviese uno tendría que comprarme un modelo de dos fotos, que no sé si existen, para evitar problemas familiares o llevar solo la de mi nieto que es más fotogénico. Mr. Leng nos ha explicado que los vietnamitas van a construir una carretera por aquí pues la provincia de Ratanakiri tiene frontera con Laos y Vietnam y que esta zona se va a revalorizar mucho. El se ha comprador un terreno de 200 por 60 metros por 45000 dólares y que ya le ofrecen 60000. Ha plantado heveas y dentro de 3 o 4 años sacará mucho dinero. Lo explico por si algún inversor esta interesado en un negocio seguro. Mr. Leng -le gusta lo de míster siempre que se habla de él- haría de intermediario aunque parece que hay que cuidar bastante los árboles los dos primeros años. Los anacardos, que también se plantan por aquí, no requieren ningún cuidado.
Delicia gastronómica.
Yo iba delante con el chófer en el coche y he oído comentar a los franceses que ella se mareaba. He creído que había vomitado. Al poco él me acerca una bolsa de plástico insistiendo en que la mirara. Yo entiendo que es el vómito de ella y que quiere que le dé mi opinión. Le digo que no pero él insiste. Pienso lo de “qué raros que son algunos”. Al final no tengo mas remedio que mirar la bolsa. Son caramelos.

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