9. Angkor IV.

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Franchipán, genero plumeria, nativa de México se cultiva en todos los trópicos y subtrópicos del mundoHoy hemos decidido apartarnos de los templos mas cercanos, sobre todo porque cercano solo nos queda Angkor Wat y lo dejamos para mañana.La guía recoge unos 80 templos en la zona, de los que cercanos a Siem Reap, aparte de Angkor Wat y el conjunto de Angkor Thom, son unos 16 templos. Todos ellos entran en la misma tarifa de tuk-tuk. Además esta el grupo de Roluos a unos 15 kilómetros al sureste y otros 7 a una distancia de 16 a 50 kilómetros.
Hemos hecho un circuito que recomiendo: primero a Phnom Bok que esta a unos 25 kilómetros al nordeste de Siem Reap y desde allí al grupo de Roluos. O sea unos 80 kilómetros en tuk-tuk. He descubierto estos días que viajar así es una maravilla. Seguro que ya hay algún movimiento que lo preconiza, como lo de “slow food” con la comida. Antes de empezar el viaje leí una autobiografía de Bowles. Él siempre que podía viajaba en barco y evitaba el avión. Si alguna vez lo cogía se lamentaba porque no se enteraba del viaje. Pues hacerlo con tuk-tuk es algo parecido. Además al no ser un vehículo rígido como los verdaderos tuk-tuk, el conductor debe ir con mucha prudencia y al ser una motocicleta de tan pequeña cilindrada tampoco puede correr mucho. Creo que a esto se añade en este caso que el conductor, y también propietario, esta pagando la moto con un préstamo bancario y es muy cuidadoso. Debemos ir a 20 por hora. Así ves el paisaje, los niños te saludan, siempre tienes una suave brisa en la cara… Sales de un templo al mediodía totalmente asfixiado después de haber subido y bajado un montón de escaleras, te subes al tuk-tuk y vuelves a la vida. A la buena vida.
Así hemos ido primero a Phnom Bok y hemos visto por primera vez la Camboya rural. A lo largo de la carretera siempre hay casas y pequeñas plantaciones agrícolas. Prácticamente no dejas nunca de ver gente. Son cabañas de madera construídas sobre pilotes con techo duro y a veces de hoja de palma. Alguna mujer cocinando en la parte de abajo y algún niño por allí. De vez en cuando escolares andando o en bicicleta por la carretera. Campos de arroz y palmeras. Siempre verde. El templo esta en una colina de poco más de 200 metros de altitud pero que en esta llanura se ve desde todas partes. Una escalera te lleva hasta arriba en unos 20 minutos. Nuestro conductor había estado allí hace diez años con unos amigos, pero no había vuelto, así que ha decidido subir con nosotros. En la cima un precioso templo del siglo IX. Sobre un par de torres en mal estado crece un suchil en el tejado de cada una.
Suchil. Es una palabra que no me gusta nada. Ni siquiera sé si es grave o aguda. La encontré como traducción de “frangipanier” que es la palabra francesa para ese árbol. !Que palabra más bonita! !Y que flores más preciosas! En ingles se llama “frangipani” y tampoco esta mal. Quizás en castellano sea frangipan, pero nada comparable a decir “frangipanier” en francés si además relacionas la palabra con la flor y su olor.
Pues bien, estos árboles están coronando las dos torres y aunque no son tan espectaculares como otros que veis en las fotografías de Angkor, son preciosos. En el templo un montón de ruinas con las que llenarías varios museos y una pena ver por ejemplo como han utilizado un león de piedra magnífico para hacer un escalón. Cerca del templo un par de cañones en un estado ruinoso. Parecen antiaéreos, pero tengo que reconocer que mis conocimientos artilleros se limitan a ser un niño alimentado con tebeos y películas de “hazañas bélicas” de la segunda guerra mundial y de la de Corea. El conductor me dice que los puso el gobierno allí porque después de la caída de los jemeres rojos -ellos dicen “khmer rouge”- Pol Pot tenia su cuartel general cerca de aquí y atacaba de vez en cuando.
El templo y su entorno han sido una maravilla. Y además si piensas que estás en Angkor y estas sólo no te lo crees. En la base un templo budista moderno y un par de monjes a la vista. De allí al grupo de Roluos pasando por Siem Reap. Son tres templos inmersos también en el mundo rural camboyano. El más importante es Bakong. Precioso. No esta en una colina pero es un templo colina. Con las típicas escaleras angkorianas que no te puedes creer que haya habido arquitectos así. Así de bastardos. Para decirlo bonito. Está rodeado de un foso bastante ancho y lleno de agua y tiene un monasterio budista al lado. El templo es del siglo IX y merece la pena visitarlo. Es el mejor de este grupo de templos. En la entrada una escuela. Unos treinta niños de 5 a 7 años hacen sus deberes sin profesor. ¡Eso sí que es un milagro! La clase era como un paralelepípedo acostado al que le faltase un plano lateral. Las mesas, de madera de verdad.
Hemos acabado con la visita a los dos templos del grupo que no son extraordinarios pero como estás allí… En el camino de regreso nos han adelantado cuatro motocicletas con tres cerdos cada una cargados en la parte trasera. Por supuesto muertos, pero bastante grandes.
Ya en Siem Reap hemos parado a comprar fruta. ¿Conocéis el durián? Había estado a punto de comprarlo varias veces pero siempre me había echado atrás su fama de maloliente, pero esta vez el conductor me ha animado. Además aquí no te lo dejan probar. Si lo abren te lo tienes que quedar. Y uno entero. En una guía leí que el mejor era el que una vez dado a comer a un elefante este lo vomitaba. Pues sin llegar a eso es realmente especial y sin ningún parecido a otra fruta. Su tacto es casi lechoso y a mi me ha recordado al queso camembert. A Marisa el olor a la cebolla. Luego ha leído en internet a uno que la relacionaba con el queso y la cebolla. Otro decía que parecía que estaba macerado en trementina. Me ha gustado pero no sé si lo volveré a probar. Con las frutas tropicales siempre tenemos la duda de si serán laxantes o astringentes. Así corres el peligro de comerte algo semejante a un kilo de ciruelas. Al llegar al hotel busco en la guía para ver que dice del Durián y resulta que según los chinos es afrodisíaco. Pero yo sigo sin saber si la ración son 50 ó 500 gramos.
Religión.
Al bajar del templo de Phnom Bok intento hablar con un monje budista de treinta y tantos años:
El-¿De qué religión eres?
Yo- (evasivo) Soy español y en España el 99% son católicos.
El-¿Y en que dios creen los católicos?
Yo- (me ha dejado de piedra) En dios.
Dos enseñanzas. Una que no es tan claro que todo el mundo sepa qué es un católico. Dos, que cómo explicas el dios de los católicos. Misericordioso. Justo. Sabio. Omnisciente (¿cómo se dirá “omnisciente” en ingles?) Vengativo. Todopoderoso. Inmisericorde. Pobre. Riquísimo. Distante. Paternal. Filial. Y así varias paginas.

Notas del editor:
El diccionario de la RAE dice súchil: Del nahua xochitl, flor. En México, flor.

La RAE dice: Franchipán. Cuba. Pequeño árbol de hojas grandes lanceoladas y vistosas flores que segrega un látex transparente. Crece en sabanas pedregosas, costas secas y sierras, y como ornamental en jardines y parques.

El franchipán es una Plumeria con flores de cinco pétalos, rojas (rubra), blancas (alba) y rosas o naranjas las más frecuentes, casi siempre con el centro de la flor amarillo.
En estos viveros de Alcira con los que no tenemos ninguna relación hay una hermosa foto de la flor del franchipán

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