El CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) propuso a un destacado juez como presidente de una Sala de la Audiencia Nacional. Otro juez que se consideraba con méritos para el nombramiento recurrió ante el Tribunal Supremo y el Supremo ha fallado a su favor y anulado el primer nombramiento. La razón es la falta de motivación, entendida no en el sentido más común ahora de desgana o falta de ánimo para hacer algo sino en el de no expresar las razones que justificarían la decisión (diccionario RAE).
Entiendo por ello que el CGPJ y yo tenemos un cierto parecido en un rasgo de carácter. A veces tomamos decisiones sin motivar y tenemos que justificarlas a posteriori. Pero nos tiene que apretar el Supremo.