17. De Alanya a Silifke

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Sarcofago del museo de AlanyaCuando estaba en Side, venia de Antalya e iba a Alanya. Se parecen tanto que temía haber cogido el bus en la otra dirección. Y luego desde aquí me iré a Antakya. Todos parecidos.

Esta mañana en Alanya ha amanecido el día con una tormenta mediterránea impresionante. Se estaba de maravilla desayunando viendo el mar encrespado, lloviendo a cántaros, con truenos y rayos. Precioso. Afortunadamente ha parado a tiempo para coger el autobús municipal que me ha llevado a la otogar y de allí el bus de Alanya a Silifke. En la otogar he mantenido la siguiente conversación en inglés (es un decir) con el empleado que me vendía el billete:

Yo- Por favor un billete a Silifke (a veces digo Siflike y otras Silfike, para hacerlo más fácil).

Él- No problem.

Es un recorrido de unas 6 horas (ha tardado 7) por una carretera con vistas impresionantes. La guía insiste en que hay que pedir ventanilla en la parte derecha que es la que da al mar.

Yo- Por favor, un asiento con ventanilla en la parte derecha.

Él- No problem (Me saca un letrero con las horas de salida y me señala las 11:00)

Yo- VEN-TA-NI-LLA-LA-DO-DE-RE-CHO

Él- Coge un papel y me escribe 17:00 que es la hora de llegada.

Yo- Cojo otro papel le dibujo el autobús, le marco el lado derecho y la ventanilla.

El- No problem. Va a la pantalla y me da el billete: asiento 10.

Como no me fío voy a un autobús de la misma compañía que iba a Antalya. Vaya, en dirección opuesta a la mía. El cobrador de ese bus me pregunta que a donde voy. Le digo que a Silifke. El cobrador que ese bus va en sentido opuesto. Le digo que vale y subo. El pobre se me queda mirando pensando que debo estar desquiciado. Lo que me imaginaba: el 10 es pasillo lado izquierdo.

Bajo del bus con gran alivio del cobrador. Vuelvo al de los billetes. Se lo vuelvo a explicar. Aparece uno que dice que habla inglés y se lo explica en turco.

“No problem”. Me coge el billete, tacha el 10 y pone 13. Y yo venga a darle las gracias. Llega mi autobús. Me subo. Efectivamente el 13 es ventanilla pero lado izquierdo. Vuelvo desesperado. Me vuelven a coger el billete y me dice “24”. Y ese si que es lado derecho y ventanilla. Encima el bus iba medio vacío, el 24 era el único asiento que había en el bus en el que tenía que ir con las piernas encogidas.

La costa durante unos cuantos kilómetros está llena de edificios de apartamentos y hoteles pegados a la carretera general: un horror. Luego vienen grandes acantilados y se acabaron las construcciones. De vez en cuando alguna cala desierta. Cuando hay más espacio alguna pequeña urbanización para turcos. Muchos campos con plátanos.

Realmente la guía tenia razón: es una carretera preciosa. Menos mal.

Al final se llega a Silifke. Y sientes que ya has dejado atrás la zona alemana y turística de la costa. Además este pueblo esta a unos 10 kilómetros del mar. Y notas que esto es más Turquía. Vuelvo a encontrarme gente que me pregunta de donde soy, pero sin ánimo de venderme nada. Y que te ayudan de forma desinteresada. Y encima he comido el mejor postre dulce desde que estoy aquí: “kazan dibi”. Y además he conocido al dueño de la tienda sin saber que lo era: tiene dos pastelerias en Silifke y he entrado en las dos estando él. Se ha quedado encantado conmigo. Para mi familia: no es que me atraque de pasteles es que en la primera pastelería no tenían té. Mañana empezare mi recorrido por los alrededores.

A las siete de la tarde ya no hay un alma por la calle y los comercios ya están cerrados.

Observación ornitológica.

Viniendo por la carretera he visto algunas aves de corral sueltas y he pensado en la gripe aviar. Tu tienes la gripe y no te puedes mover de la cama en una semana. Pues eres un pato y vienes volando desde Nigeria hasta Turquía. Con gripe !Anda ya! Y encima lo que más te apetece cuando llegas a Turquía después de un mes de volar con gripe, hecho trizas, es ponerte a ligar con las patitas de aquí. Y al revés. Eres una patita que está tan a gusto en Turquía y se te presenta un pato que lleva un mes volando con gripe, hecho un asco. ¿Le vas a dar conversación y cuidarlo? ¡Ni que fueses la madre Teresa!

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3 comentarios to “17. De Alanya a Silifke”

  1. Carmen Says:

    No hay nada mejor que el pensamiento racional para vencer el miedo.

  2. Jose Luis Says:

    Crees que el asiento Nº 24 está destinado a turistas insistentes en peticiones que a ellos les puedan resultar insignificantes?
    Por otro lado, si los patos turcos fueran reflejo de los hombres turcos, crees que dejarían pasar la oportunidad de relacionarse con mujeres nigerianas? o crees que tendrían prejuicios por la procedencia de las mismas, o su religión?

  3. Al de Turquía sin gripe. Says:

    Joseluis, pues no había pensado lo del 24 pero puede que sea como dices. Es una buena interpretación.
    Lo de los patos y los turcos tampoco lo había pensado. La realidad, ya ves, tiene múltiples interpretaciones. Escribiré algo sobre los negros y los turcos al final del viaje.

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